La cementera Loma Negra confirmó que apagará hasta noviembre de 2026 uno de los principales hornos de su planta L’Amalí, ubicada en Olavarría, en medio del aumento de los costos energéticos y la acumulación de stock de clínker, el insumo base utilizado para fabricar cemento portland.
La decisión implica una reducción temporal de la actividad en una de las plantas más importantes del país para la producción de cemento y encendió alertas en el sector gremial debido a la extensión de la parada, que se prolongará durante cerca de seis meses. Habitualmente, este tipo de interrupciones técnicas duran alrededor de 40 días.
Desde la compañía señalaron a PERFIL que la medida forma parte de la programación habitual de invierno y que ya había sido definida desde comienzos de año. Según explicó Luciano Babuin, gerente de legales de Loma Negra, "la producción correspondiente a este período fue planificada y stockeada con anticipación, por lo que no habrá impacto adicional sobre la operación ni cambios respecto del esquema previsto".
Además, remarcó que la situación "no responde a una situación extraordinaria ni a una reducción adicional de actividad, sino a una parada programada y operativamente contemplada".
La planta L’Amalí opera con dos hornos principales. De acuerdo con el esquema informado, uno permanecerá inactivo hasta noviembre, mientras que el segundo detendrá sus actividades durante mayo y junio, con expectativa de reactivación en julio.

Contexto de la actividad de la Construcción
El secretario general de Asociación Obrera Minera Argentina Olavarría, Alejandro Santillán, aseguró que la extensión anunciada “no tiene precedentes” en la historia reciente de la cementera. “Si bien todos los años los hornos se paran por una cuestión de mantenimiento, lo que está sucediendo ahora es consecuencia directa del freno de la obra pública” señaló al medio local Infoeme.
“Se habla de que van a parar seis meses los hornos, no un horno y el otro creo que ya estaba parado. No van a producir sino van concentrarse en el sector de molienda y embolsado” señaló.
Santillán amplió el panorama con la otra gran empresa olavarriense del sector: “Cementos Avellaneda está con la misma temática; tienen tres líneas de cemento para embolsar, que trabajaban las 24 horas seis días a la semana y con lo que hoy trabajan un turno por día en una sola línea alcanzan a cubrir la demanda”.
Según el gremio, actualmente existen más de 700.000 toneladas de clínker almacenadas fuera de los silos de la planta, lo que permitirá sostener la producción de cemento aun con uno de los hornos paralizados.
La decisión de la compañía se da en un contexto de caída en los despachos de cemento. Datos de la Cámara Argentina de la Construcción muestran que en abril se despacharon 639.100 toneladas de cemento portland, unas 134.200 toneladas menos que en marzo y también por debajo de los niveles registrados en el mismo mes de 2025.
A su vez, el Índice Construya reflejó que los despachos acumulados en el primer cuatrimestre apenas superan en un 0,6% a los del año pasado, mientras que en abril registró una caída interanual del 4,7%, lo que confirma que la actividad continúa en niveles históricamente bajos.
FN