ECONOMIA
EN LO QUE VA DE 2026

SIDE: casi $ 10 mil millones en gastos reservados y un promedio de $ 5.800 millones mensuales en salarios

La Secretaría de Inteligencia de Estado amplió su presupuesto en $ 50 mil millones, con lo que dispone de un total de $ 146 mil millones para el año en curso. Hasta ahora destinó a su personal más de $ 40 mil millones, un promedio de $ 5.800 millones mensuales. En gastos reservados se sumaron otros $ 2.000 millones gastados en el último mes: con esto, son casi $ 10 mil millones en erogaciones por las que no se rinden cuentas.

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Sí hay plata. La Secretaría de Inteligencia del Estado no fue afectada por el último recorte de $ 2,8 billones del Presupuesto. | cedoc

En el último mes la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) devengó otros $ 2.000 millones en gastos reservados: $ 9.285 millones en total hasta el 22 de julio, según se desprende de la última actualización del presupuesto que está abierto a consulta pública. La semana pasada el organismo que dirige Cristian Auguadra recibió además un incremento en sus recursos por casi $ 50 mil millones, de los cuales $ 7.400 están destinados a este ítem ($ 26 mil millones en total). Por lo tanto, desde 2023 (cuando el presupuesto era de $ 650 millones), en erogaciones que se mantienen en secreto –y en un contexto marcado por severos ajustes en otras áreas–, el aumento de recursos acumulado ronda el 4.000%.

PERFIL realizó un seguimiento de la evolución de la ejecución presupuestaria de la SIDE y, en lo que se refiere a gastos reservados, surge la diferencia mensual de $ 2.000 millones mencionada más arriba. Que el gasto aparezca como devengado en el presupuesto (pagados figuran $ 7.645 millones) significa que ya pasó por la etapa de “compromiso” de gasto –es decir, que ya fue aprobado por el funcionario competente y el trámite administrativo está completo, por lo que el crédito ya no figura como saldo disponible– y que fue reconocido como obligación de pago “por la recepción de conformidad de bienes y servicios oportunamente contratados o por haberse cumplido los requisitos administrativos para los casos de gastos sin contraprestación”, explica el sitio web oficial. Sobre las características de este monto devengado (si fue un servicio, bien o gastos administrativos sin contraprestación) no existen detalles, ya que este tipo de egreso de dinero, como se dijo, tiene carácter de secreto por cuestiones de seguridad nacional.

El DNU 594/2026 publicado en el Boletín Oficial el 16 de julio elevó de $ 97 mil millones a $ 146 mil millones el presupuesto de la SIDE (un 50% más en relación al inicio del año y un 800% en comparación con 2023). En los considerandos de la norma se justifica la necesidad de otros incrementos, como en las áreas de seguridad social y educación, pero no se hace mención a la SIDE. En el anexo se detallan todos los aumentos, entre los que figura el destinado al pago del personal de la Secretaría de Inteligencia, con un adicional de $ 21 mil millones.

Entre 2023 y 2026 el gasto en personal, a contramano de lo que sucedió con otros organismos y ministerios, también creció considerablemente: los $ 78.152 millones actuales representan un 494% más que al inicio de la actual gestión. Al 22 de julio, de ese total ya se habían gastado $ 40.623 millones, lo que representa un 215% más de lo que se destinó en todo 2023 ($ 12.894 millones). El gasto en personal representaría un promedio mensual (dividido por siete, aunque en realidad el séptimo mes del año no está completo) de $ 5.800 millones.

Ministerios y organismos que más destinaron a salarios

La SIDE sigue siendo una de las oficinas con el porcentaje más elevado de gastos devengados en el pago de salarios (52% del total) y de mayor monto asignado. Para tomar dimensión de lo que representan los $ 40 mil millones que destinó hasta julio basta con nombrar algunos ejemplos: para la misma fecha el Ministerio de Capital Humano había destinado un total de $ 5.500 millones (menos que el gasto mensual de la SIDE en un periodo de siete meses); el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado había devengado cuatro veces menos ( $10 mil millones); el Ministerio del Interior, $ 19 mil millones; y el Ministerio de Seguridad, $ 29 mil millones. Las secretarías también quedaron por debajo: $ 14 mil en el caso de Innovación, Ciencia y Tecnología; casi el mismo monto para la Secretaría General de la Presidencia de la Nación y $ 21 mil millones para la Secretaría de Educación.

Presupuestos están por debajo de la Secretaría de Inteligencia

Los $ 146 mil millones asignados a la SIDE superan ampliamente recursos como los destinados a las Fuerzas Armadas ($ 51 mil millones); la Jefatura de Gabinete ($ 59 mil millones en su estructura centralizada) o la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (Sedronar), con un total de $ 66 mil millones, por mencionar algunos casos.

En lo que va del año, incluso, el gasto devengado por la Secretaría de Inteligencia superó estos montos anuales: ya figuran en el presupuesto unos $ 65 mil millones, el 44% del monto actualizado.

Sobre para qué utiliza estos fondos la Secretaría de Inteligencia, la escasa información disponible se encuentra en su cuenta oficial de X (ex Twitter). En el último mes las publicaciones se limitaron a anunciar la captura de un narcotraficante mexicano, la puesta en marcha de un “centro antiterrorismo” y una reunión en Washington, convocada por el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, en la que los países participantes (además de la Argentina, Alemania, Italia y Letonia) abordaron el tema de lo que definen, sin dar demasiados detalles, como “el aumento del terrorismo político de extrema izquierda como una amenaza transnacional”.

Varios posteos están dedicados a alertar sobre las potenciales amenazas que enfrenta el país, que la SIDE trabaja en “evitar”. El último hace referencia al interés de “las potencias mundiales” en controlar las rutas por las que circulan recursos estratégicos como el petróleo, el gas, el litio, el cobre y alimentos”. Asegura que el rol protagónico de la Argentina en muchas de estas cadenas nos “expone a acciones de actores externos que buscan influir en nuestros recursos”.

Las respuestas no se hicieron esperar: algunas vincularon esta afirmación con el proyecto del Gobierno de modificar la Ley 26.737, que pone un límite del 15% del territorio nacional a la adquisición de tierras rurales por parte de personas y empresas extranjeras.