El presidente del oficialista Partido de los Trabajadores de Brasil, Edinho Silva, y el titular del Supremo Tribunal Federal, Luiz Edson Fachin, repudiaron este sábado 25 el discurso de Javier Milei en el acto de Flávio Bolsonaro, donde el mandatario argentino lanzó fuertes ataques contra Luiz Inácio Lula da Silva y el juez Alexandre de Moraes.

La intervención se produjo durante la Convención Nacional del Partido Liberal en San Pablo, que oficializó la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro para las elecciones brasileñas del próximo 4 de octubre. Milei participó como uno de los principales invitados internacionales y manifestó su apoyo abierto al senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
En un discurso de fuerte contenido ideológico, Javier Milei calificó a Lula da Silva de “ladrón”, “presidiario” y “totalitario”. Además, llamó a los seguidores del Partido Liberal a impedir la continuidad del oficialismo y presentó a Flávio Bolsonaro como la figura capaz de desplazar a la izquierda del poder.
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El Presidente también apuntó contra Alexandre de Moraes, integrante del Supremo Tribunal Federal, a quien responsabilizó por no haber podido visitar a Jair Bolsonaro en la residencia donde cumple prisión domiciliaria. Desde el escenario, Milei lo mencionó despectivamente como “la basura calva”.

La Justicia brasileña había rechazado el pedido para que Milei visitara a Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por su participación en el intento de desconocer el resultado electoral de 2022 y actualmente bajo arresto domiciliario. El expresidente se encuentra además inhabilitado para competir en las elecciones.
El rechazo del Partido de los Trabajadores y la Corte brasileña
El primero en responder fue Edinho Silva, presidente nacional del Partido de los Trabajadores, quien consideró “inadmisible” que un jefe de Estado extranjero atacara a las autoridades y las instituciones brasileñas mientras participaba de una actividad electoral opositora.
El dirigente afirmó que Brasil es un país democrático y soberano en el que las diferencias políticas pueden discutirse libremente, especialmente durante una campaña electoral. Sin embargo, sostuvo que esa apertura no habilita a un presidente extranjero a dirigirse de manera irrespetuosa hacia los poderes constituidos del país.
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Para el titular del PT, el discurso de Milei cruzó un límite institucional porque no se limitó a expresar una preferencia política, sino que incluyó ataques personales contra el presidente de Brasil y un integrante de la máxima instancia judicial del país.
Silva sostuvo además que la conducta del mandatario argentino “no está a la altura del cargo que ocupa” y cuestionó el uso del tiempo y los recursos públicos destinados al viaje. Según planteó, Milei habría aprovechado mejor la jornada si permanecía en la Argentina para ocuparse de los problemas internos.

El dirigente diferenció, no obstante, sus críticas hacia el Gobierno de Javier Milei de la relación histórica entre Argentina y Brasil. En el cierre de su declaración, definió a la Argentina como un país amigo y destacó las cualidades de su pueblo.
La segunda respuesta institucional llegó desde el Supremo Tribunal Federal de Brasil. Su presidente, Luiz Edson Fachin, difundió un comunicado en el que calificó de “irrespetuosa” la referencia de Milei hacia Alexandre de Moraes.
Fachin remarcó que la decisión judicial cuestionada por el presidente argentino había sido adoptada de acuerdo con la Constitución y las leyes brasileñas. Al mismo tiempo, reafirmó la autonomía del Poder Judicial frente a las presiones y críticas provenientes de actores políticos extranjeros.

Desde la Presidencia del STF señalaron que los ataques de Milei son incompatibles con la civilidad entre los Estados, una formulación que elevó la polémica desde el plano partidario hacia la relación institucional entre ambos países.
Milei respaldó a Flávio Bolsonaro y volvió a atacar a Lula
Durante su intervención, Milei aseguró que Brasil enfrenta lo que denominó el “Riesgo Lula” y vinculó al gobierno del dirigente del PT con el deterioro económico, el avance del socialismo y un supuesto peligro para las libertades individuales.
El mandatario argentino afirmó que Flávio Bolsonaro es el dirigente capaz de derrotar al oficialismo brasileño y sostuvo que su candidatura representa una oportunidad para profundizar el giro político hacia la derecha que, según su interpretación, atraviesa América Latina.

“Confiamos en Flávio Bolsonaro para parar a la basura socialista”, manifestó Milei ante los militantes del Partido Liberal. También acusó a Lula de haber intervenido en la política argentina en favor del peronismo durante las elecciones de 2023.
La presencia de Milei fue uno de los principales respaldos internacionales exhibidos durante el lanzamiento presidencial de Flávio Bolsonaro. El acto también incluyó un mensaje en video del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y expresiones de apoyo de dirigentes ligados a la familia Bolsonaro.
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Flávio Bolsonaro prometió durante la convención reducir impuestos, endurecer las políticas de seguridad y continuar el legado político de su padre. Sin embargo, inició formalmente la campaña con dificultades para construir alianzas con los partidos de centroderecha y todavía no definió a su candidato a vicepresidente.

Las encuestas muestran además una ventaja de Lula da Silva sobre Flávio Bolsonaro. Un estudio de Datafolha difundido antes de la convención ubicó al actual mandatario con el 48% frente al 43% del senador en un eventual balotaje.
Antes del acto partidario, Milei fue recibido por el gobernador de San Pablo, Tarcísio de Freitas, uno de los principales referentes de la derecha brasileña. En el Palacio dos Bandeirantes, el mandatario argentino recibió la Orden de Ipiranga en el grado de Gran Cruz, la máxima distinción otorgada por el Estado paulista.
La participación de Milei en una actividad abiertamente electoral profundizó la tensión diplomática entre la Argentina y Brasil, una relación que ya se encontraba atravesada por las diferencias ideológicas y los reiterados enfrentamientos personales entre el libertario y Lula.

Desde el Palacio del Planalto ya habían advertido, antes de la llegada del mandatario, que el apoyo de Milei a la candidatura de Flávio Bolsonaro podía ser interpretado como una injerencia en la política interna. Las nuevas declaraciones y la respuesta del Supremo Tribunal Federal ampliaron el conflicto hacia el plano institucional.
RG