Mucho antes de levantar su propia agencia y productora, Lionel Ferro ya intuía que el rol de actor no abarcaba todo lo que quería contar. “Me considero un creador de historias. Más allá de ser actor, cantante o creador de contenido, siempre fui una persona apasionada por imaginar mundos, desarrollar ideas y producir proyectos”, explicó al repasar su evolución profesional en una entrevista con Perfil. Desde sus primeros pasos frente a las cámaras, entendió que le interesaba en la misma medida todo lo que sucedía detrás de escena.
De la actuación a la producción: la evolución de un creador de historias
Durante años observó con curiosidad cada área de los proyectos en los que participó: el guión, la fotografía, la edición y las estrategias de comunicación. Esa inquietud lo llevó a dar un paso más allá de la interpretación. “Nunca me conformé con ser solamente el protagonista de una historia; siempre tuve la necesidad de crear nuevas historias”, confesó. De esa premisa nació Smart Lab, concebida no solo como una agencia de marketing tradicional, sino como un laboratorio creativo donde ayudan a marcas y emprendedores a construir su identidad.
En su reciente paso como speaker en el Social Media Day en la Usina del Arte, Ferro ratificó este enfoque ante el público al analizar las tendencias digitales. “La gente ya no compra productos, compra historias”, señaló, y compartió su mirada sobre cómo consolidar comunidades sólidas sin quedar a la deriva de los cambios técnicos de las plataformas: “No hay que perseguir al algoritmo. Hay que perseguir a las personas. Los algoritmos cambian constantemente; las emociones no”.

Del contenido digital al cine: el desafío de Starland y la tecnología
La propuesta central de Smart Lab se enfoca en el desarrollo de formatos integrales 360° que combinan creatividad, realización audiovisual e inteligencia artificial. Aunque Ferro reconoció que plantear ideas no convencionales suele generar sorpresa inicial en los clientes, destacó que las empresas comprendieron rápido el valor de emocionar y generar lazos de largo plazo con la audiencia.
Bajo este concepto surgió Starland, el hito más ambicioso de la firma hasta la fecha. A partir del trabajo de comunicación que ya realizaban para la marca Footy, el equipo decidió proponer un salto de escala. “Les dijimos: ‘¿Y si en vez de hacer publicidad hacemos una película?’”, recordó. La propuesta derivó en el inicio del rodaje de un largometraje musical y familiar donde Ferro es dueño y productor de la misma, que incluye el lanzamiento de la banda Star Club, rescatando el espíritu de las producciones juveniles argentinas que marcaron a distintas generaciones.
En la etapa de preproducción y diseño visual del filme, la agencia integró herramientas de inteligencia artificial para acelerar procesos. No obstante, el productor remarcó la importancia de mantener la sensibilidad en el centro de la tarea: “La inteligencia artificial llegó para potenciar la creatividad, no para reemplazarla. La IA puede ayudarte a construir un mundo, pero las emociones siguen siendo humanas”.

Delegar, formar talentos y construir un legado desde Argentina
Mantener la gestión de la agencia en paralelo con el rodaje de una película exige una estructurada organización diaria. Para afrontar este volumen de trabajo, conformó un equipo multidisciplinario que reúne especialistas en estrategia, dirección de arte, diseño, vestuario, iluminación y producción ejecutiva. Frente a este escenario, Ferro sostuvo que su principal aprendizaje profesional fue aprender a gestionar responsabilidades: “Aprendí que liderar no significa hacer todo uno mismo. Significa lograr que todos den lo mejor”.
Actualmente, el empresario atraviesa un ritmo intenso que incluye la conducción diaria del programa de stream Solo por Hoy —junto a Luchi Patro, Julián Serrano y Martín Salwe—, el protagonismo junto a su pareja Amira Chediak en una serie en formato vertical para la plataforma ReelShort, y su próxima participación en un nuevo ciclo de Canal 13 junto a Guido Kaczka, a quien admira como conductor.

Al analizar su recorrido y recordar su paso por la ficción juvenil Soy Luna, Ferro valoró aquel trabajo como el trampolín que lo impulsó en el medio y destacó el vínculo con el público que creció a la par suya. “Nico fue el personaje que me abrió las puertas de este mundo y siempre voy a estar agradecido con Disney por haber confiado en mí”, expresó. Sin embargo, remarcó cómo se transformaron sus prioridades con el tiempo: “Si antes mi sueño era que alguien me diera una oportunidad, hoy mi sueño es ser yo quien pueda crear esas oportunidades para otros”.

Esa búsqueda se refleja también en Familia Ferro, el canal infantil de YouTube que proyecta expandirse hacia Latinoamérica con música y shows en vivo, y que funciona como espacio de formación para chicos que dan sus primeros pasos en la actuación. De cara a lo que viene, dejó en claro cuál es el motor detrás de cada una de sus iniciativas: “Quiero seguir soñando en grande, generar trabajo, impulsar la creatividad y demostrar que desde Argentina también podemos crear proyectos familiares que recorran el mundo. Ese es el legado que me gustaría construir”.