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ESPECTACULOS / Maestro de la actuación
domingo 4 agosto, 2019

Luis Brandoni: "Con Nancy la pasamos muy bien filmando"

Lejos de la grieta, el actor de 78 años termina de rodar con Dupláa, Silveyra y Goity 'El retiro'. También es figura en 'La odisea de los giles' junto a Ricardo Darín.

Alejandro Lingenti

Tiempo. Luis Brandoni tiene sus convicciones lejos de los K. Y es un gran discutidor. Foto: cuarterolo
domingo 4 agosto, 2019

Luis Brandoni fue noticia en estos días por una acalorada discusión radial que lo tuvo como protagonista. El fin de semana pasado, se enojó con algunas de las preguntas que le hizo el periodista Iván Schargrodsky en el programa El fin de la metáfora, emitido los domingos a la mañana por Radio 10, y terminó a los gritos. Lo habían llamado para consultarle sobre una solicitada de apoyo al gobierno de Mauricio Macri que él firmó sumado a un grupo de artistas e intelectuales. El incidente ocurrió justo cuando está por estrenarse una película que algunos medios señalaron con picardía como un cierre, al menos transitorio, de la famosa grieta que divide a los argentinos: la que separa, en resumidas cuentas, a los adherentes del kirchnerismo de aquellos que señalan a ese espacio político como la fuente de todos los males del país. En El retiro –que ya tiene fecha de lanzamiento en todo el país: el 5 de septiembre–, Brandoni comparte el cartel protagónico con Nancy Dupláa. Dos miradas opuestas de la realidad argentina, conviviendo en un mismo proyecto.     

“No había trabajado nunca con Nancy, pero tampoco con el Puma Goity y con Soledad Silveyra. Y la verdad es que la pasamos muy bien haciendo esta película. Parecía que nos conocíamos de memoria. Creo que somos todos buenos profesionales, entonces las cosas funcionaron perfectamente. La película tiene un estilo muy homogéneo de actuación, eso es una fortaleza que indudablemente la va a ayudar con el público”, señala el veterano artista.

Dirigido por Ricardo Díaz Iacoponi, este largometraje de tono costumbrista tiene en el centro de la escena a un médico (Brandoni) que decide jubilarse después de dedicarse durante cincuenta años a una carrera que lo mantuvo algo alejado de su hija (Dupláa), con quien intentará recuperar una buena relación. “Es un tema que nos amenaza a todos en algún momento –dice Brandoni–: qué hacer con tu vida cuando dejás de hacer lo que hiciste durante tanto tiempo. En este caso, el personaje que me tocó interpretar va a empezar a vivir una serie de sucesos inesperados y, sobre todo, ese reencuentro con la hija que seguramente estaba anhelando hacía mucho”.

Dedicado al oficio de la actuación desde inicios de la década del 60, Brandoni fue figura de comedias televisivas como Mi cuñado (trabajo por el que fue premiado con un Martín Fierro) y Durmiendo con mi jefe. También se lució hace muy poco en la serie Un gallo para Esculapio y, antes, en películas como La tregua, La Patagonia rebelde, Cien veces no debo y Esperando la carroza. Por ahora, no piensa en su propio retiro: “Me resulta difícil imaginarme sin actuar por más de una razón –sostiene el actor, de 79 años–. Siempre me ufané de que iba a saber disfrutar y manejar el ocio, pero no sé si es tan así, la verdad. No me atrevo a decir que no voy a trabajar más. Nuestro oficio tiene baches, irregularidades y altibajos, pero siempre hacen falta niños y viejos en las ficciones (risas). Ya no me exijo como si tuviera veinte años, claro. Pero sé que todavía puedo resultar útil para una obra de teatro o una película”.

Con el aval de su gran experiencia, Brandoni asegura que “la única regla de oro para un actor es formarse” y remarca que “el actor es un intérprete que ejecuta un instrumento y que ese instrumento es él mismo: su cuerpo, su voz, sus emociones”. Su consejo es muy claro: “Hay que prepararse. Yo tuve la dicha enorme de haber estado cuatro años en el Conservatorio, de lunes a sábados –recuerda–. Eso me ayudó mucho. Tuve un profesor en primer año, Néstor Nocera, al que sigo recordando con mucho cariño porque nos enseñó cosas del oficio, pero también de la vida. Nos inducía a desplegar la fantasía y la imaginación, y también nos decía que el teatro argentino ya tenía una historia, que no pensáramos que éramos el centro del mundo. Después, cuando acumulás años de trabajo, te das cuenta de que el desafío es no aburguesarse”.   

 

A favor de proteger al actor

“Uno puede tener ideas distintas que las de un colega, pero el trabajo actoral es sagrado. Con eso no se jode”, resalta Brandoni. Lo destaca cuando se le pregunta por la experiencia de trabajar con Dupláa, simpatizante de un espacio político, el kirchnerismo, con el que él no tiene mucha sintonía.

Reconocido militante del radicalismo, Brandoni fue elegido diputado nacional y ejerció ese cargo entre el año 1997 y el 2001. Antes había sido secretario general de la Asociación Argentina de Actores (AAA) –en dos períodos– y en 2007 fue candidato a vicego-bernador de la Provincia de Buenos Aires acompañando a Ricardo Alfonsín.

“Cuando fui dirigente de la AAA, había mucha gente que pensaba distinto que yo y no había ningún problema, porque esa asociación no tenía una identidad partidaria como sí la tiene ahora, lamentablemente. En una profesión tan frágil, no hay que jugar con fuego. Hay que proteger el trabajo de todos los actores y dejar a un lado las preferencias políticas, sobre todo cuando hace falta solidaridad, complicidad y respeto. Yo fui dirigente en una época muy difícil del país y tengo que aguantar que me cuestionen o digan que les da vergüenza tenerme como afiliado. Es un disparate inentendible. Yo me voy a seguir manejando con la naturalidad de siempre, aun cuando el precio que tenga que pagar por eso sea alto”.


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