ESPECTACULOS
“Ant-Man and The Wasp: Quantumania”

La gran apuesta de Marvel en plena crisis

Más allá de números, lo cierto es que la compañía de Disney no logra construir la mítica con la que nació y agota una fórmula que depende de hashtag.

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Proeza. La película busca presentar a un villano que domine la lógica narrativa de los próximos dos años de films y series de la marca. Pero varios cuestionan ese logro, considerando se repite un poco la fórmula anterior y sin lograr hacerlo de la manera que sorprenda o renovadora. | GZA. DISNEY +

Implicar que Marvel está en plena crisis es alarmista. Pero no quita algo que todos, la industria y el público, vienen diciendo a partir de los números: Marvel ya no es lo que era, y si bien es gigante, cómo nadie, como nadie nunca en la historia del cine de franquicias (más allá de Avatar y sus records o Star Wars y su imperio), comienza a solidificarse eso que se sospechaba cuando Robert Downey Jr. y Chris Evans se jubilaron de su Iron Ma y Capitán América. ¿De qué se habla? De la sensación de un arco narrativo interconectado forzado, de creer que Marvel era más que el carisma de su rostro fundador (Downey Jr.: el hombre que le dió el tono perfecto a Marvel en el cine). Es decir, ¿hay vida después de Downey Jr.? Seguro. ¿La supo generar Disney? Eso es lo discutible, sobre todo cuando la novedad pasa más por la noticia, por el álbum lleno de personajes que ahora todos conocen, y las películas que se sienten vistas antes de su estreno. Tal es la dependencia en sus personajes gigantes, sus íconos, que todo aquello nuevo poco generó en mercados fuera del americano (Eternals fue su primer fracaso, y Shang Chi sigue siendo más una proeza de la diversidad y de la industria que ningún tipo de cine de género, sea el marcial, el súper o la aventura). Incluso Black Panther: Wakanda Forever si bien tuvo un éxito, no fue ni remotamente aquello que implicó el primer film como fenómeno cultural (más allá de darle a la compañía su primera nominación al Oscar en una categoría actuarial, gentileza de Angela Basset). Marvel sigue siendo novedad, y es global; y todo indica que es la novedad que quiere ser, pero ¿podrá seguir así muchos años más?

La llegada de Ant-Man and The Wasp: Quantumania, que se estrena el jueves, fascina más por su resultado: ¿quién vive y quién muere? Y, dentro de la industria, por una pregunta: ¿podrá Marvel superar los mil millones, la anhelada marca de Hollywood? Los superhéroes en el cine, los de Marvel, se están pareciendo de la peor manera a su génesis en el papel: un consumo hermético, sean miles sus seguidores o sean una cantidad de público que supera los mil millones de ganancia (cosa que ninguna película de Marvel, y sí Spider-Man, de Sony, ha logrado desde que la pandemia y la cuarentena cercenaron los cines). La pregunta es, entonces: ¿son estos pequeños puntos los primeros signos del cansancio para con los superhéroes, al menos como fuerza que domina los relatos de Hollywood? Por supuesto que si pensamos en números, más allá de objetivos lejos de los ideales, son sólidos. Al menos para Marvel, sus tres films de 2022 están entre los más exitosos en salas del año. Entonces esa sensación de fatiga ¿es tal? La sobreabundancia de productos Marvel podría indicar que sí. Lo cierto es que ahora todo depende de un súper del tamaño de una hormiga y su capacidad de sacudir esa sensación que poco nuevo viene en el futuro de la compañía que todo lo cambió ¿para siempre?.

 

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1 El síndrome del villano y el evento que todo lo concentra

Parte de la fórmula ganadora de Marvel fue traer modos de la historieta al cine. Pero no modos de género, o colores, o personajes: modos de consumo fanáticos, que puede subsistir no meramente pero en gran base a la gimnasia digna de novela de la tarde (¿quién vive o quién muere?), y esto, claro a mucha honra. En el cine esa dinámica se fue armando, por primera vez en la historia, con Marvel, con sus 20 película que culminaron en mega evento de varios personajes reunidos. Ahora, en esta segunda vuelta, se repite la idea sumando series: es más feliz el bingo de personajes que las aventuras de los personajes en sí. Todavía no sé ve la gran película, o identidad, de toda esta saga. Todo parece aún una resaca de aquella gloria pasada, sobre todo en el cine. Marvel sigue siendo Marvel, pero esa fue mala receta en algún momento. Algo tiene que suceder. ¿Será Kang, el villano de su nuevo film la respuesta?
 

2 El fantasma de los Iron Man pasados, presentes y futuro

La ausencia de Robert Downey Jr. sigue marcando el pulso: su Iron Man es la piedra basal de esta construcción narrativa, pero ese juego tenía muchas capas (su billonario con pasado de excesos hacía más que pie en el propio pasado del actor) y Downey Jr. hacía jueguitos con todo aquello. Su ascenso a los cielos de Hollywood con el hombre de hojalata de Marvel implico el resulto más obvio: la necesidad de removerlo de la ecuación por sus costos, además de su propia voluntad. Su falta se hace sentir: esta saga del multiverso, que desemboca en dos nuevas películas de Avengers en los años por venir, no encuentra aún su identidad, su Iron Man: su personaje que sea faro y permita entender algo, esa chispa, que puede mutar, pero que está ahí. Pocos ayuda la falencia de Chris Evans y la muerte de Chadwick Boseman. Marvel no encuentra aún su brújula, su punto medio, y tampoco logra resolver sin una. ¿Será Ant-Man ese personaje? 
 

3 La despedida de los personajes de la primera generación

La próxima película de Marvel es Guardianes de la Galaxia Vol. 3 e implica el canto del cisne para varios personajes de una las películas que supo mantener un tono de la compañía y al mismo tiempo celebrar desde su personalidad al género. Todo indica es el final de la saga, y sobre todo de su director, James Gunn en Marvel, Gunn es hoy el director creativo de DC Studios, es decir, capitanea el barco enemigo y conduce el destino de Superman, Batman y demás superamigos. Esto suma a un problema: los grandes nombres de antes partiendo. Si bien Chris Hemsworth aclaró quiere hacer algún otro film de Thor, y Benedict Cumberbatch dijo que ama hacer del Doctor Strange, lo cierto es que los grandes nombres no parecen poder sostener el mundo Marvel. Además la muerte de franquicias ya éxitosas, por una razón u otra, tan solo muestra el fracaso de las nuevas, sean de calidad o no. Pocos personajes que debutaron ahora logran convertirse en algo de lo que se espera más. 

 

4 El futuro plantel que se debe una serie de grandes éxitos 

Además de personajes que logran un vínculo no solo cool, o que sean hashtag, el nuevo Marvel no logra dar con historias. Claro que eso puede ser un juicio de valor, y otros pueden ver maravillas. Pero lo cierto es que Iron Man era una película nueva, que daba su pirueta completa en su final, y lo mismo sucedía con, por ejemplo, Infinity War y Endgame, ambos films de los Avengers. Aquellos dos films, récord de recaudación en la historia del cine, eran, gusten o no, films nuevos: no solo por su reunión de consorcio, pero también por el tono fatal de la primera y la épica anabolizada de la segunda (más formal, menos sólida que el primer film). Esa dinámica Marvel ahora no la logra. Logra, como ya se dijo, pequeños pasos con valor para la industria, pero esa pluralidad de creadores no hace nunca a la calidad, y eso se nota (Eternals es una película con reales problemas narrativos, no un incomprendido). Es hora que Marvel sorprenda en el cine.

 

5 El lugar donde Marvel mejor funciona hoy: la televisión

Lo cierto es que parte del opacado sentido de existencia que hoy tiene Marvel en el cine tiene que ver con su diversidad en el mundo de las series. Marvel en las series ha logrado mantener calidad y generar diversidad, en todo sentido. Una serie feliz como Hawkeye, urbana y pequeña, respira lo que no puede ni soñar el cine. El milagro autoreferencial de She-Hulk, apelando ahora sí a un nuevo sentido de la comedia (y siendo moderna, en sus ideas de género, sin la suntuosidad expresa de sus otras producciones). Y Loki, la real gema de su corona, un milagro de serie que explota cosas nuevas. Pero si el cine es el lugar del elefante, de lo gigante y circense ¿no es hora de reformular como ser circense sin pensar en el fin de los mundos, de los mundos o de las dimensiones? Quizás ahí está lo que no se puede vislumbrar. El cine de Marvel necesita grandes películas, pero no siempre grandes fines del mundo.