ESPECTACULOS
Fernando Dente

“Seguimos dando vueltaS sobre los mismos temas”

La comedia musical Company vuelve a escena con una puesta contemporánea que aborda vínculos, deseo, compromiso y prejuicios desde el humor, la música y una mirada crítica sobre cómo nos relacionamos hoy.

17_01_2026_fernando_dente_gzasoyprensa_g
Avance. Dente asume el desafío de actuar y dirigir, aportando sensibilidad, oficio y una mirada autoral clave al musical. | GZA. SOY PRENSA

En este nuevo año a Fer Dente se le cumplen varios deseos. Desde el 8 de este primer mes y sólo por ocho semanas vuelve al escenario como intérprete de la comedia Company de Stephen Sondheim. También asumió la dirección de un numeroso elenco que está integrado por Alejandra Radano, Diego Jaraz, Laura Silva, Hernán Kuttel, Vane Butera, Felipe Forastiere, Andrea Mango, Sebastián Holz, Denisse Cotton, Sacha Bercovich, Paz Gutiérrez, Mariel Percossi, Martina Loyato, Lali Vidal y Uriel Bruk. Las funciones serán de jueves a domingo en el Teatro El Nacional. La dirección musical será de Damián Mahler, la coreografía de Vanesa García Millán, la vocal de Eugenia Gil Rodríguez, la de actores Laura Oliva, el diseño escenográfico de Gonzalo Córdoba Estévez, el de sonido de Gastón Briski, el de luces David Seldes y el vestuario La Polilla. Casi todos ya habían trabajado con Dente en los musicales anteriores.

Fue en el 2023 cuando Fer Dente se transformó en director con Hearthers: el musical, al año siguiente llegó Rent, y después Despertar de primavera. Ahora sumará el protagónico demás de haber hecho la puesta en escena. Asegura que ya tiene un equipo con el que trabaja y conforman una compañía especializada en musicales, por eso luego del estreno de Company se pondrá a dirigir a Damián Betular quien debutará como actor en Hairspray, para estrenar en mayo.

—Dirigiste tres musicales antes de este: ¿fue tu manera de prepararte para el desafío de actuar y dirigir?

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

—Justo en estos días estuve viendo los espectáculos que hicimos y noté que es un camino que avanzó por un lugar muy lindo. Fuimos construyendo una búsqueda de una identidad como compañía. No siento que hayan sido pruebas mis anteriores direcciones. Tenía muchas ganas de actuarla y de dirigirla. Este año también voy a estrenar como director Hairspray donde no actúo.

—“Company” se estrenó en Londres en 1970… pasaron varias décadas. ¿Es vigente? ¿Hubo adaptación?

—Cuando dirigí Despertar de primavera, el texto original era de 1890. Es muy loco como seguimos dando vueltas sobre los mismos temas. No le cambiamos una palabra a la adaptación, es una puesta de alguna manera atemporal, pero sigue siendo tan moderna, de hecho parece no solo actual, sino moderna. Están presentes los vínculos, el compromiso, el prejuicio, los roles dentro de la sociedad. Se cuestiona el rol del hombre y de la mujer. Se habla de lo que significa compartir, priorizarse a uno mismo y también la chantada que tenemos como seres humanos. Está la picardía a la hora de vincularnos. Pero todo con mucho humor, lo que hace que exista una gran identificación con el espectador.

—¿Creés que se ampliará la edad de tu público por la problemática del espectáculo?

—No es solamente una obra para la gente que está casada o en pareja hace muchos años. Es la primera vez que elegimos un título donde le hablamos también a ese sector del público que no le veníamos hablando. Vincularse es un tema muy corriente, es lo que alimenta el noventa por ciento de los streamings que hay hoy en día y en las redes sociales. Es muy interesante, porque nos deja más preguntas que respuestas.

—En el 2021 la estrenó como director e intérprete Antonio Banderas en Málaga, aunque él debió cambiar la edad del protagonista. ¿La viste?

—El personaje originalmente tiene 35 años que es mi edad. Antonio lo subió a 50 porque era la suya, pero no pasa nada, se lo permitimos. (Se ríe) Vi algunos videos, porque nosotros estamos en contacto con ellos, ya que fue a través de esa producción que adquirimos los derechos. Trabajamos en conjunto. Esa fue la primera versión en español, la nuestra será la segunda.

—¿Cómo fue la elección del elenco? ¿Siempre proponés pruebas?

—Sí, volvimos a hacer una convocatoria abierta, más que nada porque cuando uno arma una audición cerrada llama a la gente que se acuerda que quiere ver. Y a veces te olvidás de personas que pueden ser maravillosas. Es verdad que Alejandra Radano nos escribió para dar la prueba y la verdad nunca me hubiera animado a escribirle para que lo hiciera, la admiro profundamente. Fue ella la que nos mandó un mensaje preguntando si podía audicionar y por supuesto hicimos un encuentro. Todos los que están en el escenario me escribieron o se contactaron con la producción para audicionar. Estoy trabajando con gente muy importante del teatro musical y será la primera vez que estén todos juntos en un escenario con una obra maravillosa.

—¿Se había hecho antes en los escenarios de Buenos Aires?

—Se hizo una versión alternativa hace muchos años con Alejandro Paker, pero se daba una sola vez por semana en el Teatro De La Comedia. Es una obra muy difícil de hacer, compleja, con escenas complicadas de cantar. Además contamos con una orquesta en vivo. Estamos ensayando desde noviembre y estrenaremos con ocho semanas de ensayo. Es una obra muy elegante, tiene mucho show y a la vez es muy popular. Habla de lo que nos pasa a todos, como lo que le pasaba a tus papás.

—¿Cómo te hiciste para multiplicarte, actuar y dirigir en simultáneo?

—Tengo un equipo que es increíble, además sumé a una directora de actores que es Laura Oliva. Cuando viene la primera parte del ensayo, hay un actor que ocupa mi lugar para ver las luces. Tengo más trabajo, pero nada que sea una locura. Esta será nuestra cuarta producción como compañía y ya tenemos una manera de trabajar. Está todo muy controlado.

—¿Y cómo sigue el año?

—En marzo empezamos con los ensayos de Hairspray para estrenar en mayo en el Teatro Coliseo. Nos falta hacer audiciones, tenemos al protagonista que será Damián Betular, pero en febrero abrimos la convocatoria. Salimos de una y entramos a otra. Pero estoy muy feliz con Company porque significa volver a hacer un musical como actor, desde hace cuatro años que no interpretaba un papel. En este tiempo me pasó mucho a nivel profesional, sumé el programa de televisión y mi camino como director. Es muy emocionante para mí. En este 2026 cumplo veinte años haciendo teatro, empecé muy chico. Hay un vínculo que siento con la gente cuando estoy en el escenario que lo tenía abandonado. Me emociona este regreso, por eso me siento querido y mimado cuando me cuentan cómo viene la preventa. Lo último que había hecho fue Kinky Boots y Regreso en Patagonia, en el mismo año.

—¿Pensás que tu paso por la televisión abierta como conductor puede ayudar a sumar espectadores al teatro?

—Espero que sí, sobre todo porque lo que más quiero es que todo el mundo vea musicales. Que la gente que venga al teatro sienta que es una prioridad sacar una entrada. Me da ilusión y me gusta trabajar para eso. Al final del día, lo que más me importa, es que el público vea algo que nos genere orgullo.

—¿Creés que en Argentina hay el mismo nivel de puestas en escena de musicales en los Estados Unidos, Inglaterra o España?

—Ahora con la globalización no sé cuáles son las mejores. Creo que hay directores, compañías y propuestas sobresalientes y que no tiene que ver tanto con la cuestión geográfica. El talento que tenemos en Argentina no es solamente artístico, el que se ve arriba del escenario, sino también la técnica, lo que no se ve.

—¿Proyectan realizar giras?

—No, con Company es muy difícil, somos en total treinta personas. Esa es una asignatura pendiente. No sólo son los intérpretes, está la escenografía, las luces, el sonido, los técnicos. Es muy costoso para quien no quiere modificar la puesta.