Una de las preguntas que más escuchamos quienes trabajamos en atención temprana es: “¿Será demasiado pronto para recibir una orientación profesional?” Es necesario empezar a cambiar esa pregunta, siempre es mejor acudir a un especialista, antes que quedarse con la duda y continuar esperando.

Consultar por el desarrollo de un bebé o de un niño pequeño no significa necesariamente que exista un problema, un diagnóstico o un retraso en su desarrollo. Muchas veces, significa simplemente querer comprender mejor qué está pasando y cómo acompañarlo.
Durante los primeros años, el desarrollo ocurre a gran velocidad y no todos los niños siguen exactamente el mismo ritmo. Sin embargo, hay situaciones que pueden generar dudas en las familias: un niño que no adquiere determinadas habilidades esperadas para su edad, que pierde capacidades que ya había adquirido, que presenta dificultades persistentes para comunicarse, moverse, jugar o vincularse, o simplemente una familia que siente que “algo no está funcionando como esperaba”. En estos casos, esperar a que “madure” no siempre es la mejor estrategia.
El especialista en atención temprana, aborda ese período en el que el cerebro y el desarrollo presentan una enorme capacidad de plasticidad. Una consulta oportuna permite observar al niño de manera integral, conocer su historia, identificar fortalezas - necesidades y, si es necesario, intervenir para acompañar su desarrollo, teniendo en cuenta todos estos factores. Es sumamente importante saber que, la intervención adecuada y oportuna puede cambiar el curso del desarrollo.
Pero hay algo fundamental: no hace falta esperar a que aparezca un diagnóstico para consultar. Una valoración temprana también puede ser preventiva, orientativa y tranquilizadora.
A veces, después de evaluar, la respuesta profesional es simplemente: “Está dentro de lo esperado; sigamos observando y acompañando”, y esa información también es valiosa para la familia.
Por eso, ante una duda sobre el desarrollo, recurrir a un especialista no debería vivirse como una señal de alarma, ni como una etiqueta. Consultar temprano es darle una oportunidad al desarrollo. Si algo del desarrollo de tu hijo te genera dudas, no esperes a tener todas las respuestas para consultar.
Una consulta con un profesional especializado puede ayudar a despejar inquietudes, comprender mejor lo que está sucediendo y, si es necesario, pensar juntos cómo acompañar ese proceso.
Porque consultar en atención temprana también es una forma de cuidar.
Julieta Fernendez, Lic. en Psicomotricidad MP: 13153. Esp. en desarrollo psicomotor de la 1era infancia.
Instagram: lic_julieta_fernandez