China destituyó a otros dos altos mandos del principal cuerpo militar del país el sábado, según informaron los medios estatales, siete meses después de que se anunciara que los genrales Zhang Youxia y Liu Zhenli estaban siendo investigados por “graves violaciones de la ley”.
La posición de Zhang como el vicepresidente más antiguo de los dos en la Comisión Militar Central (CMC) le había convertido en el general de más alto rango de China. Sin embargo, en enero, el ministerio de defensa afirmó que Zhang y Liu eran “sospechosos de graves violaciones de la disciplina y la ley”, un eufemismo común para calificar la corrupción.
El anuncio encaja en la amplia campaña anticorrupción que ha definido el mandato del presidente Xi Jinping, pero la caída en desgracia de Zhang sorprendió especialmente a los observadores, dada su antigüedad y la percepción de que era muy cercano a Xi.
La agencia estatal de noticias Xinhua informó que durante la reunión del comité permanente del parlamento chino se decidió “destituir a Zhang Youxia del cargo de vicepresidente de la Comisión Militar Central de la República Popular China”.
Liu, que era jefe de estado mayor del departamento conjunto del CMC, encargado de la planificación del combate, también fue destituido, según la fuente. La CMC es el órgano de toma de decisiones militares más importante de China, presidida por Xi.
Su destitución dejará a la CMC, que se supone que tiene siete miembros, con solo dos representantes conocidos: Xi y el jefe anticorrupción Zhang Shengmin. Se desconoce el paradero de Zhang y Liu, y no se han dado detalles sobre las acusaciones contra ellos. Pero se presume que fueron encarcelados.
En el momento en que se anunció la investigación, un editorial del diario del Ejército Popular de Liberación (EPL) decía que los dos hombres habían “pisoteado gravemente y socavado el sistema de responsabilidad última que recae en el presidente de la CMC”, es decir, Xi Jinping.
Algunos analistas occidentales consideran que en realidad las purgas por corrupción también involucran a dirigentes que no comulgan con algunas ideas del presidente chino, y que las acusaciones sólo buscan desplazarlos del poder.