domingo 05 de febrero de 2023

Destruyeron la casa del hermano de una escaladora iraní que compitió sin usar velo

Elnaz Rekab, de 33 años, participó de un torneo en Corea del Sur en el que no utilizó el hiyab. Pese a su pedido de disculpas, se cree que el ataque podría ser en represalia.

06-12-2022 03:00

Dos meses después de que Elnaz Rekab, una escaladora profesional iraní, compitiera en el extranjero sin utilizar velo, las autoridades de ese país destruyeron la casa de su hermano y también atleta, David.

De la propiedad, según se puede ver en un video, quedaron solo escombros y en las imágenes se puede ver al hermano de la competidora llorando y también algunas medallas en el suelo de distintos torneos, publicó el diario británico MailOnline.

El hecho se desencadenó cuando, en octubre pasado, Elnaz Rekab–de 33 años– fueron arrestados después del regreso de ella a Irán tras su participación en un torneo en Corea del Sur, en el que compitió sin velo.

Elnaz Rekab
Las ruinas que quedaron de la casa de la familia de Elnaz Rekab.

Ocho muertos por las protestas contra la hiyab en Irán

Polémica y protestas en Irán por el uso del velo

Muchos tomaron la medida como un gesto de solidaridad por las protestas en Irán debido a la muerte de Mahsa Amini, de 22 años, bajo custodia policial, por llevar mal puesta la prenda.

No obstante, según los medios locales, la construcción no fue demolida como un acto de represalia contra el accionar de la aleta: según informó la agencia de noticias Tasnim, las autoridades demolieron la casa antes de que Rekabi participara en la competencia, y agregaron que no tenían el permiso correcto para su construcción.

Luego de lo sucedido, la competidora publicó un video de disculpa en sus historias de Instagram diciendo que el hiyab se cayó por error y después de llegar al Aeropuerto Internacional Imam Khomeini en las afueras de Teherán, repitió la explicación y aseguró que fue algo “no intencional".

Elnaz Rekab
Elnaz Rekab, en las declaraciones que dio al llegar al aeropuerto ante medios estatales.

Según denuncian los grupos de derechos humanos, muchas veces el gobierno iraní presiona a los activistas en el país y en el extranjero, a menudo transmitiendo lo que describen como “confesiones forzadas” en la televisión estatal, las mismas cámaras a las que se dirigió la atleta en su arribo al país, lo que generó sospechas sobre lo ocurrido.

AG / DS / ED

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