INTERNACIONAL
presión sobre la república islámica

EE.UU. envía una poderosa flota al Golfo y sube la tensión con Irán

El mandatario estadounidense dijo que están “vigilando” muy de cerca las acciones de la fuerzas militares en la República Islámica, luego de la matanza de más de cinco mil manifestantes que protestaban contra el régimen. “Saben que tenemos muchos barcos yendo en esa dirección, por si acaso”, afirmó Donald Trump.

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Fuerza. Uno de los enormes portaaviones estadounidenses rumbo al Golfo Pérsico. | cedoc

El presidente Donald Trump sostuvo que una importante flota de la Armada estadounidense se dirige al Golfo, en una actitud de presión bélica sobre Irán, pese a que la perspectiva de una intervención militar parecía haberse alejado.

El dirigente republicano amenazó varias veces con una acción militar inminente en Irán en respuesta a la violenta represión de las protestas en el país, pero dio marcha atrás tras asegurar que Teherán había suspendido las ejecuciones previstas de manifestantes.

Medios de comunicación estadounidenses informaron que se ordenó al grupo de ataque del portaaviones USS Abraham Lincoln que abandonara las maniobras en el mar de China Meridional y se dirigiera a Oriente Medio.

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“Estamos vigilando a Irán”, declaró Trump a los periodistas en el Air Force One tras participar en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza. “Saben que tenemos muchos barcos yendo en esa dirección, por si acaso”, insistió.

Sin embargo, el mandatario buscó matizar sus palabras. “Quizá no tengamos que usarla”(la flota). Prefiero que no pase nada, pero los estamos vigilando muy de cerca”, dijo.

El clima entre ambos países, enemigos desde la revolución de 1979 que propulsó al poder al clero chiita, sigue muy caldeado. El jefe de los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de la República Islámica, advirtió que sus fuerzas están preparadas para responder ante un ataque.

“El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica y nuestro querido Irán tienen el dedo en el gatillo, más preparados que nunca, listos para ejecutar las órdenes y medidas del líder supremo, un líder que les es más querido que su propia vida”, advirtió, en referencia al ayatolá Alí Jamenei, quien lo nombró en junio para suceder a Hossein Salami, asesinado en los bombardeos israelíes.

Sus declaraciones fueron leídas en la televisión estatal con motivo de la celebración nacional de los Guardianes de la Revolución, acusados por organizaciones de derechos humanos de haber orquestado la sangrienta represión del masivo movimiento de protesta en Irán.

Otro alto mando militar iraní, el general Ali Abdollahi Aliabadi, advirtió por su parte que, en caso de ataque estadounidense, “todos los intereses, bases y centros de influencia estadounidenses” serían “objetivos legítimos” para las fuerzas iraníes.

Poder bélico. La enorme flota de la armada estadounidense está constituida por buques de guerra, portaaviones y elementos tácticos de todo tipo.

Entre los más destacados figura el grupo de ataque del portaaviones USS Abraham Lincoln, que incluye escoltas de superficie y al menos un submarino de ataque. También partió de Norfolk el USS George H.W. Bush y se cree que se dirige hacia la región.

Hay, además, aviones de combate F-15 desplegados en Jordania, aviones de reabastecimiento KC-135 y transportes C-17 en ruta hacia el Este.

Los medios israelíes insisten en que el ataque contra blancos iraníes sería inminente, aunque no hay datos concretos. Incluso explican que ya hay destructores y buques antiminas estadounidenses operando en el Estrecho de Ormuz, lo que indica que están preparados para una escalada.

Tensión. Los analistas señalan que muy posiblemente este despliegue sea un acto de intimidación de EE.UU., con el fin de lograr “ablandar” al régimen iraní.

En esa línea, explican que el mandatario estadounidense no cerró la puerta al diálogo. “Irán quiere hablar, y hablaremos”, declaró Trump el jueves en la cumbre económica de Davos.

El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, sostuvo en un artículo publicado en el Wall Street Journal que Teherán seguía “dispuesto a llevar a cabo negociaciones reales y serias”.

Las autoridades iraníes, en su primer balance oficial, informaron que los muertos en las protestas fueron 3.117. Pero grupos de derechos humanos afirman que el número real es de más de 5 mil.

Las protestas empezaron a finales de diciembre por el aumento del costo de vida y la abrupta devaluación de la moneda, y derivaron en un movimiento contra el régimen teocrático, en el poder desde 1979.