El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, acordaron este viernes reforzar la seguridad en el Ártico, tras el giro de timón del presidente estadounidense Donald Trump, que retiró su amenaza de tomar Groenlandia por la fuerza.
“Estamos de acuerdo en que la OTAN debe aumentar su compromiso en el Ártico. La defensa y la seguridad en el Ártico son una cuestión que concierne a toda la alianza”, escribió Frederiksen en X, tras reunirse con Rutte.
Las amenazas de Trump sobre esta isla del Ártico, un territorio autónomo danés, envenenaron las relaciones entre Europa y Washington. Pero el mandatario estadounidense dio marcha atrás el miércoles cuando señaló que había llegado a un “marco” de acuerdo sobre la isla estratégica.
La declaración de Frederiksen se produce luego de la reunión entre Trump y el jefe de la OTAN, donde estipularon las reformas del acuerdo de defensa de 1951 sobre Groenlandia. Permitirá a Washington ampliar su presencia militar en el territorio, incluidos sus sistemas de defensa antimisiles.
El acuerdo de 1951, actualizado en 2004, ya otorga prácticamente carta blanca a Washington para reforzar su despliegue militar, siempre que se informe previamente a las autoridades danesas.
Puntos claves. Aunque los detalles técnicos definitivos están bajo negociación, los principales ejes del marco de acuerdo incluyen varios reclamos de Trump.
Contemplan el despliegue de componentes del nuevo sistema de defensa antimisiles estadounidense Cúpula Dorada en territorio groenlandés. Este sistema busca neutralizar amenazas desde el espacio y fortalecer el flanco norte frente a Rusia y China.
Debido a la curvatura de la Tierra, los misiles lanzados desde Rusia o China hacia Norteamérica pasarían directamente sobre el Ártico. Groenlandia es el punto geográfico óptimo para el despliegue de sensores y estaciones de control terrestre de esta “cúpula”.
Se instalará tecnología espacial. No se trata solo de radares terrestres (como la base de Thule), sino de una red de satélites interceptores en órbita baja. Estos estarían diseñados para colisionar físicamente con misiles balísticos intercontinentales (ICBM) mientras viajan por el espacio.
El marco de acuerdo implica una revisión profunda del convenio de defensa entre EE.UU. y Dinamarca. Según Trump, el nuevo acuerdo le otorga a Washington un acceso “sin límites de tiempo” y “total” a la isla.
Entre otros puntos, estipula la creación de una misión militar permanente de la OTAN mucho más robusta en el Ártico, con la participación activa de siete países: EE.UU., Dinamarca, Suecia, Finlandia, Noruega, Islandia y Canadá.
El objetivo es cerrar el paso a inversiones mineras o infraestructuras militares de China y Rusia, asegurando que el Ártico permanezca bajo control exclusivo de la Alianza Atlántica.