Un enorme operativo de seguridad se desplegó este domingo en las inmediaciones de la base aérea de Fairford, en Gloucestershire, Reino Unido, un lugar de gran importancia en las operaciones las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, ya que desde allí despegan los aviones a misiones en el Golfo Pérsico, que en numerosas ocasiones incluyen ataques a zonas de Irán, Ormuz o vigilancias de otras zonas bélicas o en riesgo de serlo del Golfo Pérsico.
Lo cierto es que Las autoridades se limitaron a señalar que había un “incidente grave”, sin mayores precisiones, pero la seriedad del asunto la revela que evacuaron a los habitantes del cercano pueblo de Whelford, al tiempo que trascendió que se detuvo a "varios hombres", por presuntos delitos relacionados con la Ley de Explosivos.
La Policía de Gloucestershire informó que numerosas propiedades de la zona fueron evacuadas mientras se desarrollaba el procedimiento. Los residentes fueron trasladados a un centro recreativo cercano, y se establecieron restricciones de acceso en los alrededores de la instalación militar.
El operativo incluyó la inspección de vehículos y el despliegue de un equipo especializado en desactivación de explosivos. También se observó una importante presencia de efectivos policiales armados, ambulancias, camiones de bomberos y otros vehículos de emergencia en las cercanías de Fairford.
Según informó la fuerza de seguridad, la situación se encontraba bajo control y se trabajaba junto con otros organismos para aplicar los protocolos previstos para este tipo de situaciones. Las autoridades pidieron a los habitantes de la zona que mantuvieran la calma mientras continuaban las tareas.
Qué se sabe de los detenidos
Hasta el momento no se precisó públicamente cuántas personas fueron detenidas ni se informaron detalles sobre sus identidades. La investigación se inició a partir de sospechas vinculadas con delitos contemplados en la legislación británica sobre explosivos.
Algunas fuentes de seguridad citadas por medios británicos señalaron que los detenidos podrían tener vínculos con la Guardia Revolucionaria de Irán. Sin embargo, esa conexión no fue confirmada oficialmente por las autoridades y forma parte de las líneas que se investigan.
La situación generó especial atención debido a la función estratégica que cumple la base de Fairford y al contexto de tensión en Medio Oriente.
Una base utilizada por las fuerzas estadounidenses
La base aérea de Fairford es utilizada por las Fuerzas Armadas estadounidenses para operaciones aéreas y logísticas. Desde allí operan aeronaves norteamericanas vinculadas con las actividades militares en Medio Oriente.
La instalación también cobró relevancia en los últimos meses por las tensiones entre Estados Unidos, Reino Unido e Irán. En ese contexto, la decisión británica de permitir operaciones estadounidenses desde territorio del Reino Unido generó cuestionamientos y protestas.
En julio, la Guardia Revolucionaria iraní había advertido al Reino Unido que no permitiera el uso de Fairford por parte de bombarderos estadounidenses. La advertencia se produjo en medio de la escalada de las hostilidades en Medio Oriente y de las operaciones vinculadas con el conflicto en torno al estrecho de Ormuz.
La base había sido escenario de protestas en los últimos meses y el Royal International Air Tattoo, tradicional espectáculo aéreo que se realiza en sus instalaciones, fue cancelado en mayo debido al contexto de seguridad en la región.
Refuerzan la seguridad alrededor de la base
Durante el fin de semana se registró un aumento de los controles y de la presencia de efectivos armados en la zona. Los accesos a la base fueron reforzados mientras las autoridades revisaban distintos vehículos y propiedades.
Desde la Fuerza Aérea de Estados Unidos evitaron brindar detalles sobre las medidas específicas adoptadas, aunque aseguraron que sus unidades desplegadas en Reino Unido permanecían en alerta y que se tomarían las medidas necesarias para proteger al personal militar, civiles, contratistas y sus familias.
“Nuestras fuerzas armadas están preparadas para mantener al Reino Unido a salvo de cualquier tipo de ataque, ya sea en nuestro territorio o desde el extranjero”, había señalado previamente un portavoz del Gobierno británico ante las amenazas vinculadas con la situación regional.
La diputada liberal-demócrata Roz Savage, representante de South Cotswolds, calificó el episodio como preocupante, aunque señaló que había recibido información de la Policía según la cual la situación estaba controlada.
Por el momento, la investigación continúa y las autoridades británicas no informaron que el episodio haya sido formalmente calificado como un ataque terrorista. El término “incidente grave” es utilizado por la Policía británica para activar un operativo de respuesta reforzada y no implica, por sí mismo, que se haya confirmado un atentado.