INTERNACIONAL
Entrevista

"Las disculpas de Francisco por los abusos sexuales son palabras vacías"

Juan Carlos Cruz fue abusado por el ex sacerdote chileno Fernando Karadima cuando era adolescente. Duras críticas al Papa: "Pide perdón y después se muestra con encubridores"

20180117 Curas abusadores
Cruz fue víctima de abuso sexual de Karadima, conocido como el "Señor de los Infiernos" | CEDOC

En su adolescencia, Juan Carlos Cruz fue durante años víctima de abusos sexuales del ex sacerdote chileno Fernando Karadima, conocido en su país como el “Señor de los Infiernos” y suspendido de por vida en el sacerdocio por la comprobación de múltiples casos de agresión sexual contra menores de edad. “Entré a la parroquia de Karadima a los 15 años, cuando murió mi padre –contó Cruz a PERFIL desde Chile–. Abusó de mí durante ocho años. Estuve a punto de suicidarme”.

Hoy Cruz es miembro activo de la Red de Sobrevivientes de los Abusados por Sacerdotes (SNAP), la mayor organización internacional de víctimas de abusados por miembros de la Iglesia. Aunque actualmente vive en los Estados Unidos, por estos días Cruz se encuentra en Santiago de Chile, a donde viajó especialmente para reclamarle al papa Francisco que adopte “medidas concretas” contra la pederastia en el clero.

Al igual que otras víctimas, Cruz está muy disconforme con la postura del Papa argentino frente al problema de los abusos sexuales en el seno de la Iglesia católica. “Ya van cinco años de papado y Francisco no hizo nada para terminar con este flagelo. El tiempo de las disculpas se terminó. Esto es una verdadera vergüenza”, afirma.

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—¿Qué opina del pedido de disculpas del Papa por los abusos sexuales en la Iglesia?
—Ya lo había dicho varias veces en otros países, pero el tiempo de las disculpas ya pasó. El gran problema es que el Papa se queda sólo en los titulares. Para que haya una verdadera reparación, tiene que hacer cosas concretas. Por ejemplo, que la Iglesia chilena entregue a los abusadores y encubridores a la Justicia. En Chile tenemos tres obispos que estuvieron casi cuatro décadas junto a Karadima y ahora dicen que no recuerdan nada: Juan Barros, Horacio Valenzuela y Tomislav Koljatic. Hasta que no haya hechos concretos, las disculpas del Papa son palabras vacías.

—El obispo Barros estuvo presente en la misa de Francisco en Santiago de Chile.
—Sí, la incoherencia es impresionante. El Papa pide disculpas y unas horas después se muestra con los encubridores. Francisco conoce bien el caso de Barros. Días atrás, se filtró una carta de 2015 donde el Papa mostró preocupación por las denuncias de encubrimiento. Y aún así nombró a Barros como obispo de la diócesis de Osorno.

—Si hablamos de hechos concretos, Francisco creó una Comisión Pontificia para la Protección de Menores con el objetivo de combatir la pederastia en la Iglesia.
—Los dos representantes de las víctimas que había en la Comisión, Marie Collins y Peter Saunders, terminaron renunciando porque era absolutamente inefectiva. La Comisión no hizo nada. El Vaticano se desentiende del problema del encubrimiento. Hace algunas semanas falleció el cardenal Bernard Law, de Boston, cuyo caso inspiró la película Spotlight. Fue el mayor encubridor de abusos en la historia de la Iglesia, pero Francisco le brindó una misa fúnebre en el Vaticano digna de un jefe de Estado.

—¿Ustedes le pidieron una audiencia al Papa en Chile?
—Sí, pero nos mandaron a decir que tenía la agenda completa. Ayer se reunió secretamente con algunas víctimas, que no sabemos quiénes son. Me parece bien, pero ojalá que no quede en pura oración y llanto. Que la Iglesia entregue a los abusadores y encubridores.

—Hay quienes afirman que, detrás de las críticas al Papa por el tema de los abusos, hay una campaña de desprestigio orquestada por sectores conservadores de la curia.
—A quienes sostienen esas teorías conspirativas, les digo que ojalá ellos y sus seres queridos nunca pasen por el infierno del abuso sexual. Antes de repetir semejante estupidez, que piensen primero en lo que sufrieron miles de víctimas alrededor del mundo.

—¿Usted cree que el Papa no tiene voluntad personal de avanzar con este tema? ¿O es un problema más profundo de la Iglesia como estructura?
—Yo no conozco las internas en el Vaticano. Lo que sé es que el Papa podría terminar rápidamente con este problema destituyendo a los encubridores y sacando de circulación a los abusadores. El Papa es el Papa, y podría hacer algo pero no lo hace. Cuando asumió, yo tenía muchas esperanzas en Francisco. Pero la luna de miel terminó. Después de cinco años de inacción, esto es una verdadera vergüenza.