(Desde San Pablo) — Faltan apenas nueve días para la segunda vuelta en Brasil, el 25 de octubre próximo. Y los dos candidatos que compiten, el jefe de Estado Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, buscan afirmarse tanto en sus propuestas como en la imagen que transmiten. Con las encuestas que vuelven a anticipar una elección muy ajustada, con apenas una distancia de un punto entre los dos contendientes, cada uno busca cambiar aquello que no les permitió ganar de entrada. Y no sólo en las propuestas, también en la imagen que transmiten a sus votantes. Ayer, en un programa de una hora en la TV Globo, se transmitió en vivo una entrevista con el jefe de Estado. Hoy por la noche le tocará el turno al senador Flávio.
Durante la hora de preguntas complicadas y respuestas inmediatas, Lula mostró una imagen diferenciada de aquella que había exhibido en el inicio de la campaña. Se vio esta vez a un señor muy dinámico, hablando con fuerza y pasión de sus iniciativas a futuro. Sin duda, esa transformación sobrevino después de los resultados de la primera vuelta, el domingo 4 de octubre, que le fueron desfavorables al líder brasileño.
En esta oportunidad, Lula no sólo fue diferente en la forma. También modificó la prioridad de los temas de su programa para los próximos cuatro años: un ejemplo fue la declaración de que acepta, y propondrá, bajar la edad penalizable de 18 a 16 años, en casos en que el adolescente cometa “crímenes atroces”. Según el propio Lula “la sociedad está a favor en esos caso de castigar esos delitos hediondos”.

No es esa la postura tradicional, ni del presidente ni de su partido, el PT. Históricamente ambos se opusieron a esa norma. Si se quiere, otra disparidad respecto del pasado fue el acento que puso en el tema de seguridad pública. En la cita televisiva, conducida por la periodista Renata Loprete, Lula defendió el proyecto que ya envió al Congreso de reforma de la Constitución en el capítulo donde la carta magna (de 1988) se refiere al asunto. Lula fue claro en este punto: "Quiero involucrarme directamente y por eso creamos el nuevo proyecto constitucional (en el área). Queremos ofrecer tranquilidad, seguridad y protección para los trabajadores. Y para los delincuentes queremos la prisión", sostuvo. Añadió, en ese sentido, que uno de sus objetivos “es liberar los territorios” de las bandas del narcotráfico. El proyecto, aclaró, parte de crear un Ministerio de Seguridad Pública, que ahora tiene el rango de secretaría dentro de la cartera de Justicia.
Esta no es una postura superficial del plan lulista para el período 2027-2030. Hoy, la seguridad es la principal preocupación de la ciudadanía brasileña, como demuestran las encuestas. Y su adversario, el senador Bolsonaro, ha convertido la inseguridad en un asunto candente: es un eje central para su eventual mandato.
Después de abordar estas cuestiones populares, o “populistas”, la entrevistadora Loprete decidió pasar para la economía, con el abordaje de un tema sensible para el 80% de las familias brasileñas. Le preguntó al presidente cómo pensaba resolver una de las cuestiones más acuciantes: el endeudamiento con los bancos, por cuenta de las elevadísimas tasas de interés que cobran las entidades por impagos de tarjetas y cuotas de créditos. “Ya hicimos el primer y segundo plan de refinanciación. Y en breve lanzaremos el tercero”, sintetizó. Lo cierto es que esa situación ha limitado, en forma creciente, la capacidad de consumo de trabajadores y clases medias. Y sin dudas ha influido en forma notable en la popularidad del mandatario.
Otro interrogante polémico fue el de las relaciones de varios ministros de la Corte Suprema con el caso de Daniel Vorcaro, el financista que llevó su banco Master a la quiebra, con fraudes sucesivos, que incluyó al sistema de jubilación brasileño. Lula exigió la investigación de los magistrados, en caso de sospecha. "La sociedad brasileña necesita que esto se investigue. Ya he hablado tres veces con el presidente [de la Corte Suprema Edson] Fachin. Y he dicho que es importante que realice la investigación y que se juzgue a los miembros del Supremo Tribunal Federal”. Recordó que dos de los jueces nombrados por Jair Bolsonaro, el exmandatario, están comprometidos. Se trata de André Mendonça y Kassio Nunes Marques, este último denunciado por haber participado en una “orgía” organizada por el banquero en su “triplex” de San Pablo.
Vale mencionar que uno de los éxitos de Lula que puede modificar la relación de fuerza con Flavio el domingo 25 de octubre es la nueva ley laboral, que establece como obligatorio cinco días de trabajo por dos días de descanso remunerado. La aprobación dada por el Congreso, el miércoles último, le ha dado un estímulo muy fuerte en su carrera por el cuarto mandato.
ML