Estados Unidos podría atacar a Irán este fin de semana, según dejó trascender ayer un diplomático estadounidense, en medio de la escalada de amenazas de Washington e Israel. “Absolutamente”, respondió Tom Barrack, embajador de Washington en Turquía y encargado de la cuestión siria, cuando se le preguntó si era factible el bombardeo en las próximas horas.
El presidente Donald Trump “ha sido muy claro; está abierto, disponible y accesible para alcanzar un acuerdo, y hemos estado negociando durante meses y meses y meses”, señaló Barrack, justificando el posible bombardeo.
Ante este escenario, los precios del petróleo subieron entre 3” y 4% este viernes. El mercado también sigue con preocupación los repetidos ataques de los hutíes –respaldados por Irán-, contra infraestructuras civiles y petroleras en Arabia Saudita.
“Persisten muchas incertidumbres sobre los volúmenes de petróleo realmente disponibles en el mercado”, describe un informe de Commerzbank. Según la plataforma de seguimiento marítimo Kpler, los volúmenes de crudo exportados por los países del Golfo volvieron a superar los niveles previos a la guerra. Pero “el mercado está cada vez más preocupado por la posibilidad de que nuevos ataques dañen infraestructuras de producción, procesamiento o exportación, lo que provocaría interrupciones difíciles de resolver”, explicó Ole Hansen, analista de Saxo Bank.