INTERNACIONAL
Nueva edición

L'Osservatore Romano de esta semana: "Rezar por el fin de la pandemia"

En este número semanal se destaca el Ángelus que el papa Francisco llevó adelante desde la Biblioteca del Palacio Apostólico.

Portada del Osservatore Romano del 20 de marzo.
Portada del Osservatore Romano del 20 de marzo. | Cedoc

Desde la portada, esta edición semanal en lengua española del L'Osservatore Romano, aborda la atención pastoral y social de la pandemia por el Coronavirus por parte del Santo Padre. “En peregrinación para rezar por el fin de la pandemia”, ilustra un hecho muy impactante que llevó adelante el papa Francisco el domingo 15 de marzo y que es desarrolla en las páginas centrales de esta edición. Como una peregrinación, esa el papa Bergoglio se dirigió sorpresivamente a dos lugares símbolos de Roma, la Basílica de Santa María La Mayor y la iglesia de san Marcelo al Corso, para invocar el final de la pandemia del COVID19 que afecta a Italia y al mundo.

En ambos lugares pidió por la curación de tantos enfermos, las numerosas víctimas de estos días, y para que sus familiares y amigos encuentren consolación y se sientan confortados. Saliendo del Vaticano poco después de las 16, el Pontífice privadamente llegó primero a la basílica papal liberiana. Fue acogido por el cardenal arcipreste Stanisław Ryłko y por los dominicanos que están a cargo. Se dirigió a la capilla donde se custodia el icono de la Virgen Salus populi romani. Dejando un ramo de flores, el obispo de Roma rezó en silencio ante la imagen mariana.

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A continuación, recorriendo un trayecto de la vía del Corso a pie, se encaminó a la Iglesia de san Marcelo, donde se encuentra el crucifijo milagroso que en 1522 fue llevado en procesión por las calles de la ciudad, para que acabase la “Gran Peste”. Dentro del templo que fue destruido por un incendio —en donde, sin embargo, se salvó el milagroso crucifijo de madera—, el Papa Francisco depositó un ramo de flores, permaneciendo en oración, mientras le acompañaba la comunidad de la Orden de los siervos de María, a quienes se les confía la rectoría. Finalmente, hacia las 17:30 el Santo Padre regreso. en coche al Vaticano.

Se transcribe íntegramente en este ejemplar el Ángelus que el papa Francisco llevó adelante desde la Biblioteca del Palacio Apostólico. Un agradecimiento a los sacerdotes que «en tiempos de pandemia» no hacen el «don Abundio» y con su «creatividad» buscan «mil maneras de estar cerca del pueblo» fue dirigido por el Papa el domingo 15 de marzo, recitando el Ángelus que fue transmitido a todo el mundo por streaming. El Pontífice introdujo la oración mariana con una reflexión acerca del pasaje litúrgico de la samaritana tomado del Evangelio de san Juan (4, 5-42).

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Como es habitual desde este periódico oficial del Vaticano, se transcriben en las páginas 3 y 7 el texto completo de las homilías del Pontífice llevadas adelante, ahora de manera extraordinaria por canales de transmisión de internet. Ambas tuvieron, desde el Evangelio de la liturgia diaria, palabras y reflexiones de consuelo, ánimo y esperanza para estos días de pandemia.

Del mismo modo, en la página 8, se comparte en forma integral y oficial el mensaje de la Catequesis semanal. Siguiendo la línea hermenéutica de las últimas semanas, el papa Francisco continuó con las bienaventuranzas del Señor Jesucristo. En esta ocasión reflexionó sobre la que dice “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia (Mateo 5,7). En ella resaltó que “La misericordia de Dios es nuestra liberación y nuestra felicidad. Vivimos de misericordia y no podemos permitirnos estar sin misericordia: es como el aire que respiramos. Somos demasiado pobres para poner las condiciones, necesitamos perdonar, porque necesitamos ser perdonados”.