viernes 24 de septiembre de 2021
INTERNACIONAL al menos 65 muertos
28-07-2013 04:24
28-07-2013 04:24

Masacre policial en Egipto contra los islamistas de Morsi

Los partidarios del presidente derrocado exigían su restitución. Las fuerzas de seguridad reprimieron con balas de plomo. Temor a una nueva espiral de violencia.

28-07-2013 04:24

Fue una masacre anunciada. Las fuerzas armadas que gobiernan de facto en Egipto habían advertido que a partir de ayer adoptarían medidas más duras contra las extendidas protestas de los partidarios de Mohamed Morsi, el presidente islamista derrocado el 3 de julio en un golpe de Estado. Y cumplieron con su palabra. Al menos 65 personas murieron y centenares resultaron heridas por la violenta represión policial contra los manifestantes.

Aunque las autoridades aseguraron que la policía sólo disparó gases lacrimógenos, fuentes médicas indicaron que la mayoría de las víctimas murieron por heridas de bala. Según relatos de testigos, los simpatizantes de los Hermanos Musulmanes –la poderosa fuerza islamista a la que pertenece Morsi– enfrentaron con palos y piedras a los agentes de seguridad provistos de armas de fuego, en una desigual batalla.

El Ministerio de Salud admitió que 65 manifestantes murieron y 269 resultaron heridos durante los enfrentamientos en El Cairo. El vocero ministerial, Jaled al Jatib, elevó además a nueve la cifra de fallecidos en disturbios en Alejandría. Aunque los Hermanos Musulmanes hablaban al principio de 200 muertos y más de 4 mil heridos, luego corrigieron sus números a 66 muertos y 700 heridos.

De acuerdo con Gehad Al Haddad, vocero de la Hermandad, los choques se iniciaron antes de la primera oración a la madrugada. Varios miles de activistas islamistas intentaron cortar el Puente del 6 de Octubre, una de las principales vías de acceso a El Cairo, lo que provocó la reacción policial. “No tiran a herir, tiran a matar”, denunció Al Haddad.

Los Hermanos Musulmanes creen que el verdadero objetivo de la policía era desalojar por la fuerza los alrededores de la mezquita de Raba Al Adawiya, epicentro de las protestas de los partidarios de Morsi. Varios miles de personas acampan allí desde hace tres semanas. Los manifestantes exigen la restitución de Morsi como presidente.

El ministro egipcio del Interior, Mohamed Ibrahim, había advertido al diario Al Ahram que pronto se tomarían medidas para poner fin a las manifestaciones. “Si Dios quiere, pronto tomaremos medidas, pero no queremos hacerlo aún por temor a un baño de sangre. Esperamos que lo hagan ellos antes y se sumen al proceso político”, había declarado Ibrahim.

La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, reiteró ayer su pedido de liberar a todos los presos políticos, incluido Morsi. “El anuncio de nuevos cargos judiciales en su contra no contribuye a crear la atmósfera que Egipto necesita”, sostuvo Ashton.

Ibrahim aseguró que Morsi ingresará “muy probablemente” en la cárcel cairota de Torah, la misma en la que está detenido el ex dictador Hosni Mubarak. Un tribunal acusa a Morsi de haber conspirado junto a la milicia palestina Hamas y de estar involucrado en la muerte de policías egipcios. Desde el golpe de Estado, Morsi se encuentra incomunicado y con paradero desconocido.

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