INTERNACIONAL
Extremismo en España

Provocación, esvásticas y un saludo nazi: el desafiante acto de una militante de ultraderecha en Madrid

Isabel Peralta rompió en público la sentencia judicial que ratificaba su condena por incitar al odio. El episodio ocurrió frente a la embajada de Marruecos, en medio de una marcha por la crisis migratoria. La joven ya arrastra un oscuro prontuario internacional que incluye una deportación en Alemania.

Isabel Peralta hace el saludo nazi 03082026
Isabel Peralta hace el saludo nazi. | Captura de pantalla

El extremismo europeo volvió a montar un espectáculo cargado de violencia simbólica en el corazón de España. Isabel Peralta, una conocida figura de la ultraderecha local, desató una ola de repudio este domingo al pararse frente a la embajada de Marruecos en Madrid, destrozar un fallo judicial a la vista de todos y coronar la escena alzando el brazo derecho con el clásico saludo nazi.

El escenario elegido para la provocación no fue al azar. La activista aprovechó la tensión que generó la reciente ola de inmigrantes en Ceuta y Melilla para sumarse a una manifestación xenófoba. Fiel a su estilo, volvió a pisar exactamente el mismo territorio donde años atrás cruzó la línea de la legalidad con consignas racistas.

El detonante de su furia fue una notificación legal que recibió apenas 24 horas antes del evento. Según relató la propia protagonista, el sábado se encontraba en la zona de Pelayos de la Presa colaborando tras los incendios forestales cuando le informaron que la Justicia rechazó su apelación. De esta forma, quedó firme la condena a un año de cárcel que arrastraba por sus discursos de odio previos.

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Lejos de mostrar algún tipo de arrepentimiento, Peralta tomó el micrófono y usó la marcha para victimizarse ante sus seguidores. Para justificarse, recordó la crisis fronteriza de hace tres años: "En mayo de 2021, 20 mil inmigrantes asaltaron la frontera ceutí. Simplemente nos manifestamos para decir que esto estaba siendo una invasión, y la policía decidió denunciar, abrir atestados e investigaciones contra varios de los asistentes y participantes", afirmó.

El clímax del acto llegó segundos después, cuando apuntó directamente contra las instituciones del Estado: "Hoy simplemente quiero decir al Poder Judicial, a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, a la madre que los parió al último de los parlamentarios, que pueden ir preparando la siguiente sentencia, porque esta nos la pasamos por el forro de los cojones", gritó. Inmediatamente, hizo pedazos el papel de la resolución y realizó el saludo fascista mientras la multitud la ovacionaba.

De nazis, estatismos y socialismo

Un prontuario que cruza fronteras

La resolución que Peralta destruyó no era una advertencia menor. La Justicia española le dictó una pena de doce meses de prisión, sumada a una inhabilitación política y una sanción económica de 1.800 euros. Todo este combo penal fue el castigo por haber gritado "muerte al invasor" y tildar la llegada de extranjeros como una invasión militar durante aquella primera marcha de 2021.

Pero su legajo extremista no se limita al territorio español. El episodio más insólito de su carrera política ocurrió en marzo de 2022, cuando intentó cruzar los controles migratorios del Aeropuerto de Frankfurt. Los agentes de aduana alemanes le revisaron las valijas y encontraron un kit que encendió todas las alarmas en un país con leyes estrictas sobre su pasado: llevaba escondida una bandera del Tercer Reich y un ejemplar del libro Mi lucha, la obra cumbre de Adolf Hitler.

El desenlace de esa excursión fue drástico. Berlín no anduvo con vueltas: la subió al primer avión de regreso y la vetó del país para siempre. En aquel momento, la revista germana Der Spiegel filtró el argumento surrealista que la joven intentó usar para zafar de la policía fronteriza: tuvo el descaro de afirmar que paseaba con iconografía nazi en la valija por simple curiosidad y amor a la historia alemana.

TC