jueves 18 de agosto de 2022
INTERNACIONAL tenía 67 años

Shinzo Abe, el premier japonés más influyente de la posguerra, fue asesinado por un ex militar

El ex primer ministro conservador, que ostenta el récord en el cargo, con más de ocho años, fue baleado con un arma artesanal por un hombre en un acto electoral del que participaba en apoyo a candidatos al senado en las elecciones del próximo domingo. Su atacante aseguró que lo mataba porque pertenecía a una organización a la que odiaba, que la policía no identificó, y no por cuestiones políticas. Impulsor de las “abenomics”, una política económica heterodoxa que ayudó a la recuperación del país, trató también de modificar el “pacifismo constitucional” japonés para desarrollar las fuerzas armadas. Creó el concepto de Indo-Pacífico, hoy tan en boga.

09-07-2022 02:22

El ex primer ministro japonés Shinzo Abe murió ayer en el hospital tras sufrir un ataque con arma de fuego durante un acto de campaña en Nara, en el oeste del país, un acto que generó gran conmoción en Japón y en el extranjero.

“Shinzo Abe fue llevado al hospital a las 12.20. Estaba en estado de paro cardiorrespiratorio a su llegada. Se intentó reanimarlo. Desgraciadamente, falleció a las 17”, declaró Hidetada Fukushima, responsable de medicina de urgencia en el hospital de la universidad médica de Nara.

El ataque contra el político más conocido del país, de 67 años, tuvo lugar en un mitin para las elecciones senatoriales del domingo, y pese a las estrictas leyes en el archipiélago contra la tenencia de armas. 

La noticia del crimen desencadenó una ola de mensajes de condolencia en todo el mundo y, en Brasil, país que alberga la mayor comunidad japonesa fuera del archipiélago, con alrededor de 1,9 millones de emigrados y descendientes, el presidente Jair Bolsonaro decretó tres días de luto en señal de solidaridad.

El actual jefe de gobierno, Fumio Kishida, abandonó la campaña electoral y viajó a Tokio en helicóptero. “Rezaba para que pudiera salvarse, y acabo de conocer” la noticia de su muerte, dijo Kishida, con la voz embargada por la emoción.  “No tengo palabras, que su alma repose en paz”, agregó. 

Disparos en acto electoral. El ataque se produjo poco antes del mediodía en Nara, donde Abe pronunciaba un discurso en el marco de la campaña, cuando se escucharon disparos, informaron la cadena nacional NHK y la agencia Kyodo.

La policía indicó que el asesino confeso de Abe era un desempleado de 41 años, Tetsuya Yamagami, que aseguró haber usado un arma de fabricación casera. “El sospechoso declaró tener rencor hacia cierta organización, y confesó haber cometido el crimen porque creía que Abe estaba vinculado con ella”, declaró la policía.

Según varios medios locales, el sospechoso había pertenecido a la Fuerza marítima de autodefensa japonesa, la marina nipona.

Imágenes transmitidas por NHK muestran de pie a Abe en un escenario, cuando se escucha un estallido y se observa humo. Luego se puede ver cómo un hombre es inmovilizado por agentes de seguridad. “Estaba dando un discurso y un hombre llegó desde atrás”, comentó una joven que estaba en el evento a la red NHK. “El primer disparo sonó como un juguete. Él no cayó pero luego hubo una fuerte detonación. El segundo disparo fue más visible, se podía ver la chispa y el humo”, agregó.

Abe se derrumbó y sangraba del cuello, dijo una fuente de su formación, el Partido Liberal Democrático (PLD), a la agencia Jiji. “Tras el segundo disparo, la gente lo rodeó y se le hizo un masaje cardíaco”, agregó la testigo.

Responsables locales del PLD precisaron no haber recibido ninguna amenaza antes del ataque.

El primer ministro más joven. Abe tenía 52 años cuando asumió el puesto de primer ministro en 2006, convirtiéndose en la persona más joven en ocupar el cargo. Su primer período fue turbulento, acosado por escándalos y disputas, y terminó con su abrupta renuncia un año después.

Se postuló nuevamente, y volvió a la jefatura de gobierno como un salvador en diciembre de 2012.

Golpeado por los efectos del tsunami en 2011 y el posterior desastre nuclear de Fukushima, Japón encontró en Abe una mano confiable.

Abe se dio a conocer en el extranjero por su estrategia de reactivación económica, conocida como los “abenomics”, lanzada a partir de 2012, en la que mezclaba flexibilización monetaria, una masiva reactivación presupuestaria y reformas estructurales.

En Japón no ocurría nada así “desde hace más de 50 o 60 años”, declaró Corey Wallace, especialista de política japonesa y conferenciante de la Universidad de Kanagawa.

Según este experto, el último incidente parecido en Japón fue el asesinato en 1960 de Inejiro Asanuma,  dirigente del Partido Socialista japonés, apuñalado por un estudiante cercano a la extrema derecha.

 

Un asesino confeso

AFP

El asesino del ex primer ministro de Japón Shinzo Abe confesó que atentó contra el exmandatario al entender que mantenía vínculos con una organización que el agresor repudiaba, según ha hecho saber ayer la Policía japonesa en su primera rueda de prensa tras la muerte de Abe, y en la que no ha proporcionado detalles sobre el grupo en cuestión.

La Policía de Nara confirmó el nombre y la edad del tirador, identificado definitivamente como Tetsuya Yamagami, de 41 años y procedente de la localidad de Nara. Yamagami ha confesado su autoría del crimen.

“Yamagami odiaba a cierto grupo y asumió que Abe tenía una conexión con este grupo”, según un portavoz policial, sin dar más detalles a este respecto.

La Policía confirmado que Yamagami fabricó él mismo el arma que acabó con la vida de Abe, una escopeta de dos cañones, y que las fuerzas de seguridad encontraron en su domicilio varias armas de fabricación casera parecidas a la empleada en el ataque.

Por último, la investigación sobre los disparos arroja de momento que el primero de los dos cartuchos de la escopeta no impactó en Abe, que se dio la vuelta para identificar el origen de la detonación, solo para acabar recibiendo de frente el segundo disparo en el pecho y en el cuello, según la rueda de prensa recogida por la corresponsalía del ‘Washington Post’.

 

Nieto e hijo de políticos 

Agencias

Shinzo Abe fue el primer ministro con más años en el cargo en la historia de Japón de la posguerra con un doble período al frente del gobierno, que terminó en ambas ocasiones por motivos de salud.

En el primero, entre 2006 y 2007, a los 52 años ganó el título de primer ministro más joven en entrar a la Kantei (la residencia oficial del premier), mientras que en el segundo consolidó el récord al frente del gobierno, de 2012 a 2020.

Esos fueron años marcados por un valiente política de recuperación económica transcurrida bajo el nombre de ‘”Abenomics” e intensa actividad diplomática, que le vio por ejemplo protagonista de una difícil mediación entre Estados Unidos e Irán.

El ex primer ministro de 67 años es parte de una de las familias políticas más famosas de Japón, del Partido Liberal Democrático (Jiminto). Su abuelo, Nobusuke Kishi, fue primer ministro de 1957 a 1960, después de pasar tres años en la prisión de Sugamo al final de la Segunda Guerra Mundial sospechoso (pero nunca juzgado) de ser un criminal de guerra por haber ocupado el cargo de ministro durante el gabinete en el tiempo de la guerra. Su padre fue canciler y su hermano, Nobuo Kishi, es el actual ministro de Defensa.

Conservador acérrimo, Abe luchó por la superación del pacifismo constitucional, impulsando el proceso de fortalecimiento de las capacidades defensivas japonesas, ahora acelerado por el actual Ejecutivo de Fumio Kishida, en medio de la agresión a Ucrania por parte de Rusia y la creciente amenaza de China.

En particular, fue su impulso para aprobar leyes que permitirían a Japón ejercer el derecho a la “autodefensa colectiva” o ayudar militarmente a un aliado bajo ataque, lo que generó irritación y sospecha en los países vecinos, no solo en China sino también en Corea del Sur.

Intento sin éxito reformar el sitema educativo para recuperar las costumbres tradicionales, y enfrentó la crisis económica con su “Abenomics”, una combinación de políticas expansivas y reformas para tratar de aliviar al país de la deflación crónica y relanzar su crecimiento económico con una política monetaria flexible y un enorme gasto fiscal, junto con intervenciones estructurales para hacer frente al rápido envejecimiento de la población.

En el verano de 2020, tras haberse vuelto impopular por una gestión de la pandemia considerada fallida por la opinión pública, admitió padecer una enfermedad inflamatoria intestinal crónica, colitis ulcerosa, y poco después dimitió.La misma enfermedad fue una de las razones del abrupto final de su primer período en el poder en 2007.

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