El próximo 21 de mayo, París será testigo de un evento que atrae tanto a coleccionistas como a amantes de la historia: la casa de subastas Artcurial pondrá a la venta un tramo auténtico de la Torre Eiffel, concretamente un fragmento de su escalera de caracol original. Aquella pieza permitirá que un afortunado coleccionista privado posea una parte tangible del monumento más emblemático de Francia y símbolo universal de la ingeniería del siglo XIX.
Según la información difundida, el tramo subastado mide aproximadamente 2,6 metros de altura y conserva 14 escalones de acero y chapa metálica remachada, con una base en forma de cruz que reproduce el diseño original de Gustave Eiffel. Procede de la escalera que conectaba el segundo y tercer piso, retirada en 1983 por los ascensores modernos.
Además, “El propietario lo ha disfrutado durante 40 años de manera privada y cuidadosa, pero ahora sus circunstancias lo llevan a otro lugar”, explicó Sabrina Dolla, especialista en Art Deco de Artcurial.


Este fragmento no es solo una estructura metálica: es un testigo silencioso de 139 años de historia, sobreviviente de dos guerras mundiales y de la transformación urbana de París. A partir de su construcción en 1889, la Torre Eiffel fue concebida como un escaparate de innovación tecnológica y resistencia estructural, y ha sido testigo de la evolución.
Su valor de salida estimado por la casa de subastas oscila entre 40.000 y 50.000 euros (aproximadamente 54.000 dólares). Sin embargo, la experiencia indica que el precio final podría dispararse, alimentado por la escasez y el misticismo histórico del monumento. La fiebre por los fragmentos de la torre se ha reflejado en ventas anteriores:
| Año de Subasta | Sección | Precio de Venta Final |
|---|---|---|
| 2013 | Tramo similar | 212.458 € |
| 2016 | Sección nº 135 | 23.800 € |
| 2018 | Sección nº 416 | 2.500 € |
| Reciente | Sección nº 172 | 53.500 € |
El destino de las secciones
En el momento en el que la escalera fue desmantelada, se dividió en 24 secciones, cuyos destinos se han diversificado entre museos, parques temáticos y colecciones privadas. Ahora, en París, una sección permanece en el primer piso de la torre, mientras otras tres se exhiben en el Museo de Orsay, el Museo de la Villette y el Museo del Hierro en Nancy.
Sobre el nivel internacional, fragmentos se encuentran en la Fundación Yamanashi en Japón, cerca de la Estatua de la Libertad en Estados Unidos, y en Disneyland. Muchas otras secciones decoran jardines y residencias privadas en el mundo. Además, los expertos aseguran que las secciones más pequeñas, como la que se subasta ahora, son las más codiciadas por su versatilidad decorativa, aptas para espacios residenciales.

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Para quien adquiera este fragmento, no será solo una escalera: será la oportunidad de subir los mismos peldaños históricos que recorrieron millones de visitantes en el corazón de Francia.
MV / EM