La Justicia dictó el procesamiento de los profesionales vinculados al Hospital Italiano involucrados en el desvío de fármacos de alta peligrosidad, entre ellos prpofol y fentanilo, con fines recreativos, en eventos llamados "propofest". El juez Javier Sánchez Sarmiento imputó formalmente al anestesista Hernán Boveri (45) y a la ex residente Delfina Lanusse (29) por el delito de administración fraudulenta.
La decisión no solo implica el procesamiento, sino que establece medidas cautelares severas para garantizar la sujeción de los imputados al proceso.Tanto Boveri como Lanusse tienen ahora prohibida la salida del país por 90 días. También les dictó un embargo de $70.000.000 y $30.000.000, respectivamente.
La fiscalía sostiene que los acusados habrían aprovechado su posición estratégica en el área de anestesiología para vulnerar los controles de stock del hospital, extrayendo medicamentos que requieren una custodia estricta, tales como el propofol, un potente agente hipnótico de corta duración.

La investigación se originó tras una serie de auditorías internas en el Hospital Italiano que detectaron inconsistencias alarmantes en el inventario de medicamentos anestésicos. Los registros de quirófano no coincidían con el egreso real de ampollas de la farmacia central.
Del robo al "propofest"
Lo que comenzó como una investigación por malversación de activos tomó un giro sombrío cuando surgieron testimonios y pruebas digitales sobre supuestas reuniones sociales donde se utilizaban estos fármacos. El uso recreativo de anestesia -una práctica extremadamente peligrosa que puede derivar en paros cardiorrespiratorios si no se cuenta con asistencia ventilatoria- se convirtió en el eje central del escándalo.
El caso estalló cuando fue vinculado con la muerte de Alejandro Zalazar (34), un residente del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, del Hospital Rivadavia y de la Fundación Favaloro. Zalazar fue hallado sin vida el 20 de febrero en su departamento de Palermo. En else lugar encontraron frascos catalogados como fentanilo y propofol cuya trazabilidad podría llegar hasta el Hospital Italiano.
Ante la gravedad de los hallazgos iniciales, la institución decidió desvincular a Delfina Lanusse, quien en ese momento se desempeñaba como residente, y suspender preventivamente a Hernán Boveri. Posteriormente, el hospital se presentó como querellante en la causa para resguardar su prestigio y colaborar con el esclarecimiento de los hechos.
LT