El juicio contra Cristian “Pity” Álvarez por el crimen de su vecino Cristian Maximiliano “Gringo” Díaz dio un giro inesperado en pleno debate oral. A pocos días de haber comenzado el proceso, el músico decidió desplazar a sus defensores oficiales y designar a dos conocidos abogados particulares Javier Ignacio Baños y Sebastián Queijeiro, quienes pidieron suspender para contar un "plazo prudencial" para estudiar el expediente y preparar la estrategia.
Sin embargo, hasta ahora, estaba representado por los defensores Javier Marino, Diego Herrero y Federico Larraín.
A modo de argumento central, la defensa sostuvo que “el derecho de defensa en juicio exige una defensa materialmente eficaz y dotada del tiempo necesario”. En ese sentido, el abogado Javier Baños afirmó que Pity no está en condiciones de afrontar el juicio por su estado de salud psicofísica.
También, anticiparon que cuestionarán la validez del proceso actual, que debería realizarse con jurados populares.

En el escrito, los nuevos abogados solicitaron acceso completo al expediente a través del sistema judicial Lex 100 para revisar las resoluciones, declaraciones, pericias y pruebas de las dos causas por las que el músico está siendo juzgado.

El proceso judicial responde al homicidio de Cristian Maximiliano “Gringo” Díaz, ocurrido durante la madrugada del 12 de julio de 2018 en el complejo habitacional Samoré del barrio porteño de Villa Lugano.
Según la acusación fiscal, Díaz, de 36 años, discutió con el músico porque lo acusaba de haberle robado pertenencias de una mochila. El enfrentamiento terminó en un forcejeo y, de acuerdo con la reconstrucción de la fiscalía, Álvarez sacó un arma calibre .25 y le disparó en el rostro.
Además, la acusación sostiene que, cuando Díaz ya estaba en el piso, recibió otros tres disparos. El músico escapó del lugar junto con su pareja en un Volkswagen Polo y habría descartado el arma en una alcantarilla de la autopista Riccheri.
Permaneció prófugo durante casi 24 horas, hasta que se entregó el 13 de julio de 2018 en la comisaría 52.

En aquel momento, Álvarez declaró ante los medios: “Lo maté porque era él o yo”.
Qué se discute en el juicio
El músico está acusado por homicidio agravado por el uso de un arma de fuego. Si fuera condenado bajo esa calificación, la pena prevista por la ley va de 11 a 25 años de prisión.
MV