El empresario teatral Javier Faroni, administrador de los fondos de la AFA desde 2021, compró el club italiano Perugia Calcio en septiembre de 2024 a través de una red de sociedades offshore que canalizaron dinero desde cuentas vinculadas a la asociación de fútbol argentina.
La operación, que se gestó durante seis meses entre Buenos Aires e Italia con la participación del financista Juan Martín Molinari y la presencia en el trasfondo del presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia, quedó expuesta por dos "discoveries" ante la justicia de Estados Unidos y derivó en sanciones de la federación italiana y en el apartamiento de Molinari de la firma Adcap.
El origen de la operación
Todo comenzó en marzo de 2024, en las oficinas de Adcap en Buenos Aires. Allí Molinari, uno de los socios fundadores de esa firma, les anticipó a dos intermediarios italianos que tenía comprador para el Perugia, un club histórico del Calcio que llevaba meses en venta sin interesados. Dos semanas después apareció Faroni.
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"Hasta ese momento no sabíamos quién era. Molinari nos decía que era un hombre de Tapia y que por eso había ganado el contrato con la ticketeadora Deportick", relató a La Nación el empresario italiano Simone Chiarella, testigo clave de la trama.

Las negociaciones duraron seis meses, con reuniones en Buenos Aires y en Italia e intervino Pierpaolo Triulzi, agente FIFA con frecuentes viajes al país. La casa de Chiarella en Panicale, que queda a 35 kilómetros de Perugia, funcionó como base de operaciones. Faroni viajaba seguido acompañado de su esposa, Erica Gillette, administradora de su empresa TourProdEnter.
El 7 de septiembre de 2024 se firmó el traspaso en la escribanía Biavati, en el centro de Perugia. El negocio quedo asentado en un documento de 119 páginas que valuaba la transacción en 2.050.000 euros en cuatro cuotas. Además, la operación incluyó deudas por casi 3 millones de euros, según información que se recolectó de correos electrónicos previos.

Cerrada la firma, Faroni llamó por teléfono a Tapia para avisarle que todo había salido bien. Así lo confirmó Chiarella, testigo de la escena. Al día siguiente, Faroni gestionó una reunión con el entonces titular de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), Gabriele Gravina a la que Tapia se sumó por zoom.
Los datos sobre el financiamiento surgieron de dos "discoveries" ante la justicia de Estados Unidos, promovidos por el empresario Guillermo Tofoni, enfrentado a la conducción de la AFA por una disputa comercial.
Esa información reveló que Faroni transfirió US$ 5,7 millones desde TourProdEnter hacia Sports Next Gen Ltd., una firma propia, en 25 operaciones entre enero y septiembre de 2025. A eso se sumaron dos transferencias de US$ 250.000 a Beagle Capital Management LLC, otra de las sociedades que aparecen como controlantes del club junto a SAIA Investments Ltd.

Inmediatamente Molinari fue apartado de Adcap, la firma que operó más de 100 millones de dólares de la AFA, y debió renunciar a su cargo en Beagle Capital. La empresa salió decir que la operatoria con Sports Next Gen era "absolutamente ajena" a su conocimiento.
El gerente desconocido y la conexión narco
Con la compra llegó al club Hernán García Borras, un español sin relación previa con Faroni que había trabajado en el Deportivo Guadalajara de la Segunda Federación española. Ese club figura en una causa federal argentina contra una organización narco liderada por Miguel Ángel Villalba, actualmente detenido. La investigación, a cargo de la jueza Alicia Vence, rastreó unos 400 millones de pesos que habrían pasado por empresas pantalla, una de las cuales habría tenido como socio a un inversor del club español.
Los mismos discoveries revelaron que García Borras recibió al menos cuatro transferencias de TourProdEnter por más de US$ 115.000, en pagos registrados entre septiembre de 2024 y agosto de 2025.

"En las primeras reuniones nadie entendía cómo había llegado a Perugia y no demostraba mucho conocimiento del tema", expresó Chiarella.
En 2025, el Perugia realizó su pretemporada en el predio de la AFA en Ezeiza, jugó un amistoso ante Comunicaciones y visitó los predios de Boca y River, un hecho inédito que reavivó las sospechas sobre el vínculo entre Faroni y Tapia. Semanas después de la compra, la FIGC le aplicó a ambos una inhabilitación de tres meses y medio por no acreditar en tiempo y forma la solidez financiera de las sociedades involucradas.
Pese al escándalo, Faroni continúa al frente del club. El Perugia, que supo estar trece años en la Serie A y ganó la Copa Intertoto de la UEFA en 2003, hoy pelea por no descender, ocupando el decimocuarto lugar sobre una lista de veinte equipos en el grupo B de la Serie C.
RG/DCQ