La discusión sobre el proceso electoral brasileño estuvo marcada por el cierre de las urnas electrónicas y la posibilidad de modificar los resultados a partir de votos contabilizados posteriormente. Según explicó Eleonora Gosman, una parte mayoritaria de las urnas ya había cerrado a las 17, por lo que no podía reabrirse para incorporar nuevos sufragios.
“En total hubo 35.000 votantes adicionales. Cuando vos tenés una diferencia de más de 4 millones de votos, 35.000 es lo mismo que nada”, sostuvo la periodista al dimensionar el impacto que, según su análisis, podían tener esos votos sobre el resultado final.
El cierre de las urnas y el reclamo de Flávio Bolsonaro
En ese contexto, señaló que el Tribunal Electoral consideró que los resultados de las urnas cerradas no podían modificarse. La controversia también involucró a Flávio Bolsonaro, quien cuestionó la situación pese a haber solicitado, junto con Luiz Inácio Lula da Silva, una extensión del horario de votación.
“Él pidió junto con Lula que se postergaran las elecciones por dos horas, hasta las 19 horas. Por lo tanto, él no tiene derecho a protestar”, afirmó la entrevistada, al referirse a la posición de Flávio Bolsonaro.
Los pedidos de extensión respondían a dificultades que, según relató, se registraron en distintas ciudades. En Curitiba, un fuerte temporal habría complicado el traslado de los votantes, mientras que en Salvador, capital del estado de Bahía, se denunciaron problemas con el transporte público. También mencionó inconvenientes en San Pablo y otras localidades.
En relación con el reclamo de Lula, explicó: “Si no funciona el transporte, la gente no puede ir a votar”. La discusión, por lo tanto, giró en torno a cómo garantizar que los ciudadanos afectados por esos problemas pudieran ejercer su derecho al sufragio.
Las denuncias por el transporte y las posibles acciones judiciales
Gosman también describió las gestiones realizadas ante las autoridades electorales para conseguir una extensión del horario. Según su relato, el pedido fue presentado inicialmente ante el Tribunal Electoral, pero, ante la demora en la respuesta, Lula recurrió a la Corte Suprema.
Sobre la intervención judicial, aclaró que la designación del magistrado se realizó mediante un sorteo. También mencionó cuestionamientos relacionados con sus antecedentes profesionales y sus vínculos previos con el ámbito político, aunque esos señalamientos no fueron corroborados en la entrevista con documentación independiente.
Otro de los puntos señalados fue la presunta utilización de calcomanías vinculadas con los operativos de transporte y la ausencia del intendente de Salvador durante los acontecimientos. “Estaba en París mientras esto estaba aconteciendo en Salvador”, afirmó el analista, quien cuestionó la gestión de la situación en esa ciudad.
Por último, indicó que Lula había mencionado a tres alcaldes contra los que evaluaba iniciar acciones penales. Sin embargo, puso en duda que esas medidas avanzaran: “No creo que lo haga porque no se va a comprar más problemas”, expresó.