En su intervención en Ronda de Corresponsales, el periodista, Marcelo Molina, explicó cómo funcionan estas organizaciones criminales que roban relojes de lujo en España, por qué Barcelona se convirtió en uno de los principales focos y qué ocurre con los relojes después del asalto.
Según Marcelo Molina, el fenómeno tiene una explicación vinculada al turismo de lujo: “Es un poco lógico el sentido de que sea en verano porque la gente anda de manga corta, anda con camisas abiertas, baja los vidrios de los coches y básicamente el sur de España, toda la zona del Mediterráneo, hay turismo de alta gama y que le gusta mostrar esos relojes caros”.
El robo de relojes en España cuenta con una gran organización detrás
Asimismo, describió el nivel de organización de las bandas: “Bueno, eso hace que haya grupos especiales de ladrones muy organizados, con categorías, con jerarquías”. Generalmente, señaló, “son grupos de cinco o seis personas que hacen inteligencia, seguimientos” y pueden perseguir a una víctima durante “40 o 45 minutos” antes de concretar el robo.
Las organizaciones utilizan integrantes con diferentes perfiles: “Están interconectados, hay algunos con patinetes, algunos que son mujeres atractivas, otras que son personas mayores”. Según comentó, todos cumplen distintas funciones hasta encontrar el momento adecuado: “En un semáforo, en un momento de descuido, atracan, quitan el reloj, salen corriendo”.
Barcelona aparece como uno de los principales escenarios. En este sentido, Molina precisó en +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil: “Barcelona, que es el lugar donde más robos se han producido en lo que va de este año, 382 relojes de alta gama se han robado”.
Para combatir el fenómeno se creó el grupo Titani, que actúa especialmente en zonas turísticas. Sobre la misma línea, explicó que, “funciona en las partes turísticas y, sobre todo, alerta en donde hay, si estuvieron en Barcelona, en la parte del barrio gótico”, donde las calles estrechas dificultan la huida.
Cuál es la modalidad de comercialización después de un robo
El problema no termina con el robo. “Urgente, ese reloj tiene que ser reducido y sacado del país”, afirmó. Y agregó: “España es el lugar de proveedor de materia prima, pero no es el lugar de comercialización. Enseguida se saca del país”.
El periodista explicó que el negocio excede ampliamente a España: “El mercado de relojes, no necesariamente de robo, de los relojes de alta gama, se dice que mueve cincuenta mil millones de dólares, y dos mil cien millones de dólares es el de los relojes robados”.
Además, estos objetos pueden funcionar como activos financieros: “Ese tipo de reloj no se usa básicamente para tener hora”. Además, mencionó que, “es un gran activo para blanquear dinero, el reloj de ese tipo, y para hacer una inversión”.