MáSPERFIL
+Perfil

Marta Núñez analizó en RDC el apoyo británico a Ucrania: "Las consecuencias pueden ser terribles para el Reino Unido y para Europa"

En Ronda de Corresponsales (RDC), Marta Núñez explicó cómo se recibe en Londres el respaldo del Gobierno británico a Ucrania y advirtió por las amenazas de Rusia.

Ucrania
Ucrania | CEDOC

El apoyo abierto del Reino Unido a Ucrania frente a la invasión rusa genera nuevas tensiones con Moscú y coloca a Londres ante un escenario de creciente presión militar. Marta Núñez, corresponsal en Reino Unido, analizó en Ronda de Corresponsales (RDC), por +Perfil, cómo se interpreta en Londres el respaldo a Volodymyr Zelensky y las advertencias lanzadas por Vladimir Putin.

La posición británica también está acompañada por una mayor atención sobre los movimientos de barcos rusos en las cercanías de sus aguas y por pedidos de modernización de la Armada. En ese contexto, Núñez describió un clima de preocupación ante la posibilidad de una escalada y señaló que el Gobierno debe avanzar con cautela por las consecuencias que podría tener para el Reino Unido y Europa.

El apoyo británico a Ucrania y las advertencias de Rusia

Según Marta Núñez, la posición más explícita del Gobierno británico respecto de Ucrania fue recibida positivamente en distintos sectores de la sociedad. La corresponsal consideró que existe una percepción de mayor claridad respecto de la postura del actual primer ministro en comparación con su antecesor.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

Sin embargo, el respaldo militar a Kiev también generó una respuesta directa de Rusia. “Al ser más explícito en su ayuda a Ucrania, en su apoyo a Ucrania, Putin le está advirtiendo que nada de esas cosas que pueden perjudicar a Rusia van sin consecuencias”, explicó Núñez.

La advertencia de Moscú apunta especialmente al suministro de armamento. Según la corresponsal, Rusia sostiene que parte de las armas utilizadas por Ucrania fueron proporcionadas por el Reino Unido y reclama que Londres deje de respaldar ese tipo de asistencia.

Rusia dice que el armamento que tiene Ucrania fue otorgado por el Reino Unido, y que entonces le pide que no lo siga haciendo porque habrá consecuencias”, señaló Núñez.

Vigilancia sobre los barcos rusos y presión para reforzar la Armada

La tensión también se trasladó al ámbito marítimo. Núñez señaló que se están siguiendo con atención los movimientos de naves rusas que ingresan o se aproximan a aguas del Reino Unido, además de posibles embarcaciones rusas que operen bajo otras banderas en el Canal de la Mancha.

El escenario alimentó además el debate sobre la capacidad de defensa británica. La corresponsal mencionó la posición de un exdirector del MI6, quien reclama una modernización de la Armada y mayores inversiones en armamento.

En paralelo, Núñez señaló que sectores de la extrema derecha británica aprovechan el contexto para impulsar una visión de Europa como una fortaleza que debe prepararse ante eventuales amenazas externas.

Según la corresponsal, este discurso contribuye a instalar la posibilidad de una escalada militar, especialmente ante el temor de que Rusia pueda atacar lugares vinculados con la producción de armas destinadas a Ucrania.

Temor a una escalada y una encrucijada para Europa

El escenario genera preocupación en el Reino Unido por la posibilidad de que la guerra entre Rusia y Ucrania se extienda y tenga consecuencias directas sobre otros países europeos. “Hay un clima de desconcierto y un poco de temor, porque volver a una guerra, esto sería increíble”, sostuvo Núñez.

La corresponsal remarcó que el conflicto ya tiene una duración prolongada y que la posición británica exige equilibrar el respaldo a Ucrania con el riesgo de una confrontación más amplia. “Esta guerra se va a extender muchísimo”, afirmó.

En ese contexto, Núñez consideró que Londres debe actuar con especial cautela frente a las advertencias rusas. “Es posicionarse al mismo tiempo a andar con pie de plomo, porque las consecuencias pueden ser terribles para el Reino Unido y para Europa, también”.

La corresponsal resumió el escenario como una situación de difícil resolución para Londres y el continente. “Así que es una encrucijada”, concluyó.