La producción mundial de petróleo continúa creciendo y reconfigura el debate internacional sobre la transición energética y el cambio climático. En una emisión de +Perfil, el corresponsal Pablo De la Fuente analizó cómo las prioridades económicas de los países están desplazando las discusiones ambientales que dominaron la agenda global durante los últimos años.
Según explicó, el incremento de la oferta de hidrocarburos coincide con un escenario en el que las naciones en desarrollo priorizan el crecimiento económico y el acceso a la energía por encima de los compromisos climáticos. En ese contexto, también se refirió al nuevo mapa de la producción petrolera y al papel que comienzan a desempeñar países como Argentina y Brasil.
El cambio de prioridades en la agenda energética
De la Fuente destacó que "la producción de petróleo creció un 20% anual", un dato que, históricamente, habría estado estrechamente vinculado con el debate sobre el calentamiento global.
Sin embargo, explicó que hoy la discusión transita otro camino. "Hace unos días leía a un especialista en mercados energéticos que decía precisamente eso: parece que el debate sobre el calentamiento global y el petróleo como villano fue desplazado", sostuvo.
En esa línea, recordó que la última gran cumbre climática dejó escaso impacto. "Acá tuvimos el año pasado la COP 30, la cumbre mundial de clima, y fue muy apagada en resultados, no tuvo mucha repercusión", afirmó, al considerar que la agenda ambiental perdió centralidad frente a otros desafíos globales.
La pobreza gana terreno sobre el debate climático
Para De la Fuente, uno de los principales factores detrás de este cambio es la necesidad de crecimiento económico de las naciones en desarrollo. "Lo que desplaza eso es la búsqueda de los países más pobres por eliminar la pobreza", explicó.
Según su análisis, la prioridad de garantizar acceso a la energía y mejorar las condiciones de vida de millones de personas está reconfigurando el equilibrio entre las metas ambientales y las necesidades económicas.
Durante la entrevista también se planteó que este proceso coincide con un cambio geopolítico en la producción mundial de hidrocarburos. Se mencionó un desplazamiento del eje petrolero desde Oriente hacia Occidente, con ejemplos como el fuerte crecimiento de Vaca Muerta en la Argentina y el incremento de la producción en Brasil, fenómenos que hoy ocupan un lugar destacado en la agenda energética internacional.