Perfil
MODO FONTEVECCHIA
El legado del líder radical

A 100 años del nacimiento de Alfonsín: "Su legado es la construcción compartida"

Desde Chascomús, donde participó de la misa por los 100 años de Raúl Alfonsín, el emblemático periodista José Ignacio López advirtió que "la democracia necesita demócratas" y llamó a recuperar el diálogo político.

HOMENAJE A JOSé IGNACIO LóPEZ
HOMENAJE A JOSé IGNACIO LóPEZ | Nestor Grassi

A 100 años del nacimiento de Raúl Alfonsín, el periodista y exvocero presidencial José Ignacio López recordó el legado político del exmandatario y sostuvo que su mensaje sigue vigente para la democracia argentina. “La política no es solamente confrontación, también es construcción compartida”, afirmó en Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190); y agregó que “la democracia necesita demócratas”, al participar en Chascomús de una misa que marcó el inicio de las conmemoraciones por el centenario del líder radical.

José Ignacio López es un emblemático periodista, reconocido por ser el vocero de la democracia por su labor fundamental durante el gobierno de Raúl Alfonsín y por su valentía periodística durante la última dictadura militar. Trabajó en diarios de gran relevancia como La Nación, Clarín y La Opinión. Ha recibido un gran número de distinciones. En junio de 2024, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires lo distinguió por su contribución a la libertad de prensa y los derechos humanos. Ese mismo año también fue galardonado con el premio a la trayectoria por la editorial Perfil. Recientemente protagonizó Memoria para construir, una serie documental de cuatro episodios disponible en YouTube sobre un repaso de sus memorias y los desafíos de la democracia argentina.

Entiendo que estás camino a Chascomús para la misa que se hace por los 100 años que hubiera cumplido Alfonsín de estar vivo. Me gustaría que nos contaras un poco cómo va a ser ese evento y contaras los 100 años de Alfonsín.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

No solamente estoy en Chascomús: estoy en el atrio de la iglesia, porque justo veo al obispo, así que estamos acá con la gente que empieza a congregarse para ingresar al templo. Esto es una iniciativa de la familia y de un grupo de los que trabajamos con Alfonsín en el gobierno y que estamos orgullosos de haber sido funcionarios en ese tiempo.

Y nos pareció que era lo mejor comenzar el centenario del presidente en su lugar, en su pueblo. Y por eso hoy es el día de su cumpleaños. En eso yo normalmente creo que lo mejor es celebrar a la gente que uno quiere y hacer memoria de ellos a partir del día de su cumpleaños, porque la vida sigue. Vamos a celebrar esta misa de acción de gracias, que marca de alguna manera el comienzo del centenario del presidente Alfonsín. Después tendremos que ir enriqueciéndolo a lo largo del tiempo, pero creo que es muy oportuno hacer esto en estas circunstancias, porque me parece que todas las generaciones que pudimos disfrutar de aquella experiencia que fue en diciembre del 83.

El diciembre del 83 fue una fiesta de todos. Fue una fiesta sin diferencias y lo celebramos entre todos. Y el presidente Alfonsín, como prometió su palabra de estar haciendo en aquel tiempo, como él decía, empezando un tiempo para los tiempos. Y estamos hoy a 43 años de aquel acontecimiento. Y la democracia necesita demócratas, como decía Alfonsín. Y es momento para recuperar la democracia. Hoy, como también él lo reconocía, no es una democracia completa. Todavía la tenemos inconclusa.

Centenario de Raúl Alfonsín: una misa en Chascomús dará inicio a los homenajes por los 100 años de su nacimiento

En realidad no se puede decir que estamos en una democracia plena con los niveles de diferencias sociales, con la pobreza, cualquiera sea el número de pobres que están alcanzados y que marcan las grandes diferencias en la sociedad argentina. Y mucho menos en este clima de confrontación permanente, de pelea continua. Por eso creo que cargamos los de las generaciones que tuvimos aquella experiencia la necesidad de revivir aquellos momentos, revivir el momento y la ilusión que teníamos en esos días.

Es muy bueno recuperarla, porque hay que defender la democracia. Y la democracia se defiende con demócratas. Y creo que por eso vale la pena hacer memoria de aquel tiempo, y hacerlo a partir de lo que yo considero el legado del presidente Alfonsín, que es su discurso el día que se descubrió su busto en la Casa de Gobierno. Fue la última vez que ingresó, que estuvo en la Casa de Gobierno, y allí pronunció un discurso en el que nos invitó a recordar que la política no es solamente confrontación, que también es construcción compartida. Y eso es lo que creo que estamos necesitando.

Recuperar aquello. Y cómo fue esa recuperación, cómo la hicimos entre todos. Por eso fue una fiesta de todos. Y cuando celebrábamos y nos tomábamos de la mano con el de al lado en aquel tiempo, y así lo hicimos, no le preguntábamos a quién había votado ni qué pensaba. Tenemos que recuperar ese congreso como es, como debe ser el Congreso. Y tenemos que recuperar el diálogo y el encuentro entre nosotros.

Yo también tuve la experiencia de hace 25 años. Hace 25 años estuvimos al borde de la disgregación. Y solo la salvó la actitud de Alfonsín, de Eduardo Duhalde y de algunos que estuvieron a la altura de esas circunstancias. El compromiso de algunos de los obispos y sobre todo, al hacer mención de ese tiempo y de esa época, no podemos no recordarlo y no volver a agradecerle a Carmelo Angulo Barturen, representante de Naciones Unidas, con el cual se construyó la Mesa del Diálogo Argentino.

1985: la Argentina del Juicio a las Juntas militares

Como yo digo, después todos perdimos el miedo, todas las dirigencias, todas, también la periodística. Todos perdimos el miedo, nos olvidamos de lo que habíamos hecho, de lo que había pasado; considerábamos que, porque habían mejorado algunos indicadores económicos, habíamos superado la crisis. Y la crisis de la democracia y de la representación estaba tan vivita como antes. Y entonces eso es lo que hay que recuperar, y hay que saber que a esta democracia hay que seguir construyéndola para que así sea.

Se me ocurre una frase: Alfonsín más imprescindible que nunca. Y comparto con esta idea tuya de que sea todo un año de celebraciones. De hecho, el lunes próximo en el Congreso va a haber una ponencia porque se cumplen 40 años de cuando él propuso mudar la capital a Viedma. Que, a mi juicio, es otra demostración del genio de Alfonsín cuando él colocaba que la mitad del país estaba en el paralelo donde estaba Viedma, que lo importante del desarrollo de la Argentina iba a venir por esa zona.

Con una clarividencia, porque vos fijate que es allí ahora donde están yendo los oleoductos para sacar todo el petróleo y el gas de Vaca Muerta, que está en el mismo paralelo de Neuquén. Río Negro, junto con Neuquén, son las únicas dos provincias argentinas que en los últimos dos años mejoraron su cantidad de empleados: no perdieron empleados ni perdieron empresas.

Obviamente él seguía aquel modelo que había hecho grande a Brasil con la mudanza de la capital al centro. En su caso se alejaba de la costa. Hasta la mudanza de la capital en Brasil, Brasil era un país totalmente subdesarrollado: solamente estaba desarrollado a 80 kilómetros de la costa. O sea, otra de las grandezas de Alfonsín, ¿no?

Te quería compartir un párrafo de un artículo extraordinario en La Nación, publicado por el secretario general de redacción del diario El Día. “El partido de los agraviados y ofendidos por el presidente es una fuerza cada vez más amplia y más heterogénea. Además, un tono de insensibilidad y arrogancia con los actores del poder que engendra inexorablemente bolsones de enojo, hasta quizás podríamos decir silencioso resentimiento”. Y aquí viene la parte que tiene que ver con Alfonsín:

“Los historiadores registran en el último medio siglo una evolución política argentina basada en cambios cíclicos de demanda social y algún aprendizaje de fondo. El más importante fue el pacto democrático, el que sepultó definitivamente los riesgos de golpe de Estado a lo largo de períodos de inestabilidad institucional. El segundo fue el de la alternancia, que permitió zafar de intentos hegemónicos y ponerle límites a proyectos de perpetuación de poder, como intentaron en su momento Carlos Menem y el matrimonio Kirchner". Y el tercero, y más novedoso, avanza en la idea de que pueda haber en un post Milei la aceptación de un pacto de que no puede haber déficit fiscal y que tiene que haber una economía ordenada. Pero Alfonsín como el fundante del pacto, del aprendizaje en la sociedad argentina, ¿no? Y probablemente, lo que le falte a la democracia es recuperar esa equidad en términos de distribución que haga verdaderamente democrática también a su economía.