martes 05 de julio de 2022
MODO FONTEVECCHIA GARRA Y LAPICERA

Alberto y Massa: el peligroso juego de tocarle los bigotes al Tigre

El Presidente de la Cámara, una vez más, reclamó un reordenamiento del Gabinete. Alberto no cede y en el Frente Renovador varios piden más protagonismo.

Es un delicado equilibro. Alberto Fernández sabe que está en constante tensión con el cristinismo -a pesar de la precaria tregua-, y que no puede abrir más frentes de batalla. Por eso cuando, en la tarde del sábado 2, un incisivo Sergio Tomás Massa le reclamaba reordenar el Gabinete, luego de la salida de Matías Kulfas, el Presidente tuvo que tomar una decisión estratégica. No cedió ante los pedidos del tigrense pero lo invitó a participar del viaje a Estados Unidos para la Cumbre de las Américas, una especie de premio consuelo pero que pone en evidencia la fragilidad del mandatario: sabe que no puede darse el lujo de tener un cortocircuito con Massa.

Modo Fontevecchia desde la Cumbre de las Américas

El presidente de la Cámara de Diputados hace rato venía teniendo en la mira al ex ministro de Producción. Más de una vez Alberto lo había defendido ante sus críticas, pero lo que charló en su última visita a la Quinta de Olivos no era por el pasado sino por lo que viene: Massa, una vez más, le pidió al Presidente reordenar el Gabinete, terminar con la lógica de los ministerios con secretarias repartidos entre las distintas fuerzas del Frente, una idea que, piensa, es especialmente válida para el área económica.

Cree el tigrense que habría que armar un megaministerio que concentre Economía -con Martín Guzmán la relación ya está rota-, Producción y Trabajo, y de hecho ya tenía apalabrado a uno de sus alfiles en esta área, Ignacio “Vasco” De Mendiguren, hoy presidente del banco BICE, para reemplazar a Kulfas.

Trastiendas de un adiós: el mensaje de Alberto, la resistencia de los leales y la visita a la Rosada

Pero Alberto no aceptó la propuesta y jugó lo más conservador posible: cambió a uno propio para poner a Daniel Scioli, de quien piensa que le va a responder. A cambio invitó a Massa a la gira presidencial. Fue una reprogramación de último momento que al massismo lo agarró por sorpresa. Varios en este equipo tuvieron que rearmar su agenda de esta semana.

Este ida y vuelta, además, se da en un momento en que varios en el Frente Renovador empiezan a dudar sobre el futuro del Gobierno y, en especial, de ellos mismos. Desde Buenos Aires varios le hicieron llegar a Massa y a su círculo chico la preocupación sobre el rumbo del oficialismo, y las dudas sobre que habría que hacer en un futuro. “Sergio tiene que tomar una decisión ya: o se empieza a despegar o agarra mucho más protagonismo. Quedarnos en el medio nos va a costar caro”, reflexiona un massista bonaerense. El tigre estudia sus próximas jugadas.

JLG PAR