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MODO FONTEVECCHIA
Programadas para el 4 de octubre

“Confiamos en que Trump no intente intervenir en nuestras elecciones”, sostuvo el embajador de Brasil en Argentina

El diplomático Julio Bitelli analizó el escenario rumbo a las elecciones, atravesadas por una fuerte polarización entre lulismo y bolsonarismo y con una disputa que promete ser ajustada. Además, habló de la relación con Estados Unidos, el acuerdo Mercosur–Unión Europea.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva
La policía desplegó a más de 2,500 agentes en una operación contra el grupo criminal Comando Vermelho | AFP

Las elecciones generales de Brasil se celebrarán el 4 de octubre y abrirán una disputa atravesada por la continuidad de Luiz Inácio Lula da Silva, que busca un cuarto mandato, y la reorganización del bolsonarismo tras la condena de Jair Bolsonaro. Al analizar ese escenario, el embajador de Brasil en la Argentina, Julio Glinternick Bitelli, sostuvo en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190): “Confiamos en que Trump no intente intervenir en nuestras elecciones”, y defendió el principio de no interferencia en los procesos democráticos.

El embajador de Brasil en Argentina, Julio Glinternick Bitelli, es diplomático de carrera designado en mayo de 2023 para encabezar la misión en Buenos Aires. Sumado a eso, es licenciado en Derecho y tiene una amplia trayectoria en la diplomacia brasileña, con cargos anteriores como jefe de gabinete del Ministerio de Relaciones Exteriores y embajador en varios países antes de su actual función en Argentina.

El acuerdo Unión Europea–Mercosur. ¿Confía usted en que el acuerdo pueda llegar a entrar en vigencia en 2026 con este nuevo problema jurídico dentro de la Unión Europea? ¿Cuál es su visión y su prospectiva?

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El acuerdo creo que ha vencido ya los obstáculos principales. Lo que pasó ahí es una especie de chicana de los sectores que están en contra del acuerdo en Europa. Pero hay optimismo de que sí se pueda entrar en vigencia y lo que vemos es que, de parte del Mercosur, hay en todos los países una clara decisión de avanzar muy rápidamente en los procesos internos para la adopción del acuerdo. Así que, de alguna manera, la pelota sigue del lado europeo, pero, como decía, creo que la parte más complicada ya la hemos vencido.

Impresiona escuchar a un embajador extranjero usar no solamente el español de manera perfecta, sino expresiones como “chicana” o “la pelota está del lado de”, propias del lenguaje cotidiano. Otro tema interesante es que hace muy pocos días, el presidente Lula habló con el presidente Trump, desde su propia perspectiva, habiendo sido además jefe de gabinete de Itamaraty. ¿Cómo cree que pudo haber afectado la intervención en Venezuela y cómo es la relación específica entre Brasil y los Estados Unidos?

Yo creo que ahí hemos evolucionado bastante positivamente. Desde que se anunciaron esos aranceles adicionales para Brasil, hubo un esfuerzo diplomático junto al gobierno norteamericano para que entendieran cuál era la situación. Hemos logrado revertir muchas de las decisiones que eran perjudiciales para Brasil por parte del gobierno norteamericano y ahora el diálogo se está dando de manera muy profesional.

El presidente Lula siempre dijo que Brasil está listo para discutir lo que sea con los Estados Unidos. Los presidentes han hablado dos veces por teléfono en un mes y lograron establecer una relación bastante positiva. Creo que vamos bien con Estados Unidos, siempre defendiendo nuestras posiciones, que en algunos casos son distintas. Por ejemplo, lo que pasó en Venezuela: Brasil dejó claro que ciertas líneas rojas habían sido ultrap asadas con lo ocurrido, pero seguimos hablando incluso de eso, sin ningún tabú, con Estados Unidos.

Hay elecciones este año en Brasil. En las elecciones de medio término que hubo en la Argentina en octubre pasado, hubo una intervención proselitista del gobierno norteamericano. ¿Cuál es su propia opinión de que, en el caso de las elecciones en Brasil, el presidente de los Estados Unidos desee un candidato que no es el actual presidente y, de alguna manera, interfiera proselitísticamente en las elecciones de Brasil, y qué problemas generaría eso desde el punto de vista diplomático?

Nosotros creemos mucho en el concepto de reciprocidad en las relaciones internacionales. Brasil no se mete en elecciones en otros países y esperamos y aspiramos a que pase lo mismo, que los demás países respeten el proceso democrático interno de Brasil. Una cosa es que los presidentes tengan ciertas simpatías o preferencias personales, eso es normal, pero la cosa se complica si hay un intento de interferencia en el proceso electoral.

Confiamos en que eso no va a pasar, incluso, como decía, por la relación correcta que se ha establecido con el gobierno de Estados Unidos. Vamos a tener un año muy movido en Brasil con la campaña electoral. La gente está muy atenta, por supuesto, a cualquier intento de interferencia de terceros países, pero esperemos que no pase eso.

¿Cómo logra Lula establecer una buena relación con una persona tan compleja como Trump? ¿Se puede decir que su experiencia de delegado sindical en un país como Brasil, donde los sindicatos no tienen poder, le ha desarrollado una capacidad negociadora? Es casi un diplomático Lula, más que un presidente.

Es un modelo de diplomático para todos nosotros, sin ninguna duda. Pero eso tiene como base algo que está en el DNA de la diplomacia brasileña, que es mantener abiertos canales de diálogo con todos, incluso con los que piensan distinto. Lo más obvio es que hablar con los que piensan igual es bastante fácil.

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Entonces, en este último mes, el presidente Lula habló por teléfono con Putin, con Xi Jinping, con Trump, con Macron, con Sánchez, con Meloni, con todos. Ayer se encontró en una reunión muy positiva con el presidente electo de Chile y también con el nuevo presidente de Bolivia, ahí en Panamá. Así que nosotros no creemos en estas divisiones artificiales que se hacen entre buenos y malos. Creemos que es interés del Estado nacional mantener abiertos canales de comunicación con todos, y eso es lo que hace el presidente con gran maestría.

MV/fl