La relación entre Argentina y Brasil volvió a quedar en el centro de la escena política luego de los cruces entre Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva. En este contexto, Diego Guelar, abogado, diplomático y exembajador argentino en Brasil, Estados Unidos, China y la Unión Europea, analizó el impacto de las declaraciones del presidente y las consecuencias que pueden tener sobre la imagen del país y el vínculo bilateral.
Durante una entrevista enModo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), Guelar consideró que el enfrentamiento debe ser entendido como un “incidente” y no como una crisis diplomática, aunque advirtió que los agravios personales generan daño. Además, abordó el escenario electoral brasileño, el futuro de la ola de derechas y la situación política argentina, donde planteó el posible protagonismo de Patricia Bullrich como candidata de La Libertad Avanza.
Diego Gulear es un reconocido abogado, político, académico y diplomático. Cuenta con una extensa trayectoria en la representación internacional de la Argentina, habiendo servido como embajador ante algunas de las principales potencias globales y bloques económicos del mundo. Ejerció como embajador en China entre 2015 y 2019. Durante ese período también fue acreditado de forma concurrente ante Mongolia. También se desempeñó como embajador en Estados Unidos en dos oportunidades. Representó a la Argentina ante Brasil y encabezó la delegación diplomática ante la Unión Europea. Además, fue diputado nacional, ocupó una banca en el Congreso de la Nación, donde llegó a ser vicepresidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda del Mercosur. Dirige la Licenciatura de Relaciones Internacionales de la Universidad de Palermo y es director titular de la Cámara Argentino-China de la Producción, la Industria y el Comercio.
Y además, un gran amigo de varias décadas. No tenemos que decir cuántas.
Muchas.
Muchas, pero varias. Y habíamos quedado con Diego, que él estaba en San Pablo la semana pasada, en el epicentro de nuestra crisis diplomática, probablemente la más grande crisis diplomática desde la época de Itaipú. Tuvo la gentileza, habíamos combinado, de que cuando volviera de Brasil viniera acá al estudio. Y digo, parecía que se distendía porque el canciller Quirno envió algunos mensajes con algodones, pero nuevamente Milei, incorregible, apuesta, dobló la apuesta. ¿Qué reflexión te merece? ¿Hacia dónde vamos? ¿Cómo lo ves?
Mira, yo sigo pensando que es un incidente. ¿Por qué lo llamo incidente? Porque la historia argentino-brasileña tiene más de 200 años. Hemos tenido desde una guerra que la omiten los brasileros, que perdieron. Ganamos nosotros la batalla de Ituzaingó en 1827, origen, en buena medida, del Uruguay, por propio mérito, por supuesto, de los uruguayos, pero hubo un acuerdo de copatrocinio que, en vez de pelearnos por ese territorio, este fuera una nación, una nación hoy muy importante. Pero de ahí en más hay muchísimos eventos que han ocurrido en nuestra historia como para ser de un incidente desagradable que, sin lugar a duda, no debería haber ocurrido. Yo sí lo veo como incidente, no como crisis diplomática. Pero como incidente no hemos visto, yo diría quizás en el mundo, que un presidente vaya a la casa del otro. Además, San Pablo es el lugar donde desarrolló su inicio sindical como metalúrgico Lula, a insultarlo personalmente, no a hacer críticas. La crítica forma parte de la democracia, de la vida moderna. Todos sabemos que el presidente Milei tiene una relación de proximidad ideológica con la familia Bolsonaro, con padre y con hijos. O sea, que eso no necesitaba mayor presentación. Inclusive hoy hay, lo vemos mucho en Europa, las familias políticas o fuerzas políticas de otro país que se involucran, y eso no es injerencia, en solidaridad con fuerzas políticas afines de otro país. Yo creo que esos son hechos de los nuevos tiempos, pero el agravio, el insulto personal, por supuesto que está totalmente de más. Y si bien no va a determinar la relación argentino-brasileña, le causa daño.
Ahora vos fijate, Itamaraty marcaba, que me parece en consonancia con lo que vos decís, que ellos no tienen ningún inconveniente en que el presidente argentino incluso viaje a Brasil y critique las políticas de Lula en Brasil, como de hecho sucedió en Camboriú, cuando Milei fue a la reunión de la CPAC con Bolsonaro todavía Jair Bolsonaro libre, pero Milei presidente, y criticase a Lula. Pero es otra cosa que vuelva a insultar.
Bueno, el presidente ha sacado un decreto, a mi juicio, inoperante. No tiene ninguna importancia respecto de una campaña argentina que, por suerte, no existe. Yo puedo dar testimonio por 30 años de haber representado a la Argentina en los destinos más importantes que tenemos. Una imagen extraordinariamente buena. Yo diría, a veces, mejor que la que merecemos en función de las cosas que hemos hecho en las últimas décadas. Pero tenemos una imagen extraordinaria, especialmente ligada al fútbol. Yo creo que no hay un personaje más admirado en el mundo que Lionel Messi, que es la Argentina. Yo lo viví en China, sin lugar a duda. Esto te lo puedo pasar como información: el equipo por el cual hinchaba un país de la importancia y del número en el último Mundial es Argentina y Messi, en particular. Y eso lo podemos reproducir al margen de que haya algún foco. Lo sabemos, grupos en México o en España, porque hay que entender un dato: la contracara de la admiración, que es lo que mayoritariamente expresa la figura de Lionel Messi en el mundo, es la envidia. O sea, hay un porcentaje muy minoritario que se expresa a través de la envidia, pero no se le puede dar ese carácter.
Desgraciadamente, tanto vos como yo seguramente nos dolieron los juicios de Arturo Pérez-Reverte, un intelectual muy importante, con una vinculación importante, y no entiendo qué le ocurrió. A mí me da la sensación de que le habrá dejado alguna novia argentina, algunas cosas de ese tipo, y nos puso a todos en la categoría de un desengaño amoroso. No se puede entender. Es doloroso, pero es individual, no es la campaña argentina. Y a nivel de insultos, los más antiargentinos que yo conozco somos los argentinos. El fenómeno de la grieta. Nadie más duro, más insultante, menos educado que nosotros con nosotros mismos. O sea, que no tiene sentido. Va a ser además, ¿cómo vamos a calificar? Imaginémonos que Samuel Jackson, un actor que también reconocemos mucho y admiramos en la Argentina, quisiera venir a la Argentina. ¿Qué le vamos a impedir que venga por las tonterías que dijo? Yo no estoy de acuerdo con lo que dijo.
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Pero el propio presidente, que reivindica las Malvinas, también reivindica, por ejemplo, su admiración por Margaret Thatcher, que, al margen de sus valores, es una persona que tuvo un rol muy determinante en la muerte de muchos jóvenes argentinos.
¿Le prohibiríamos a Milei venir a la Argentina? Entonces...
Claro, es una cosa muy rara. Yo creo que esto es ridículo, es ridículo. Creo que el episodio lo que hay que hacer es bajarle. Espero, por supuesto, que en la persistencia tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe, ¿no? O sea, que no genere efectivamente una crisis.
Ahora, confirmando lo que decías, entrevisté este viernes al presidente Sarney, que él me decía que junto con sus hijos hinchaban todos por Argentina en el Mundial, como muchos brasileños. Pero me reconocía que, a diferencia del Mundial de 2022 de Qatar, en este Mundial no todos hinchaban por Argentina, o un porcentaje menor, porque lo asociaban a Milei y a Donald Trump, y que en Brasil se lo percibía a Donald Trump como agresivo con Brasil.
Como lo es.
Como lo es. Y a Milei hostil con Brasil y, por carácter transitivo, Trump, Milei y algo de la Argentina perdió parte de ese cariño. Que lo perdió minoritariamente. No es un problema nacional, pero de cualquier forma hay un componente en lo que Milei hace respecto de nuestra imagen en Brasil.
Jorge, nosotros ya éramos adultos cuando fue la última dictadura militar en Argentina. Durante siete años había una confusión entre dictadura militar.
Bueno, el argumento de Margaret Thatcher casualmente es que esta era una dictadura. Ese fue el argumento.
Sabemos cuando el equipo holandés no le dio la mano en la final de 1974 al dictador Videla. Es decir, esas asociaciones existen. Yo, que soy un admirador estudiado en Estados Unidos, he tenido el honor de representar a la Argentina dos veces en Washington y realmente siento una enorme admiración por la nación norteamericana. Hoy hay mucha gente que asocia razonablemente al presidente Trump a los Estados Unidos. Esto se va a borrar en un año, dos años como mucho, pero mientras tanto esto ocurre. Hay que entender esa confusión como propia, no solamente..
Significante y significado, podríamos decir...
Claro. Pero nos representa. Un presidente representa a su país. Debe ser el primero que tiene que ser consciente de eso, más allá de sus gustos, práctica, ideología, etcétera.
Esto decía Sarney: el cargo de presidente es transitorio, no puede guiarse por sus impulsos personales, sino por el país que representa.
El presidente Sarney además fue protagonista de un hecho fundamental, refundacional de nuestra relación, con el presidente Alfonsín. Ambos, aunque hoy no lo tengamos muy presente, es un capítulo extraordinario de nuestra historia común.
Te cuento un pedacito que era muy divertido. Tiene 96 años, y parece que la diputada Marcela Pagano escribió una carta a Lula pidiéndole disculpas en nombre de los argentinos por lo que había dicho Milei. Y dijo que en esa carta algo así como que había que recordar a dos grandes próceres que hoy no están entre nosotros: el presidente Alfonsín... Entonces Sarney terminaba su texto diciéndole a la brava diputada argentina, y muy inteligente, que él está vivo y que todas las semanas escribe una columna de política que son publicadas en...
Bueno, yo tuve con el presidente Sarney el honor que él me hizo de invitarme como senador, ya no era presidente. Fui el primer diplomático, no sé si hubo otro, pero en ese momento el primer diplomático que fue a informar a la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado en Brasilia. Un episodio muy importante, que me siento, por supuesto, muy honrado. Recuerdo con muchísimo cariño al presidente Sarney, que creo que, insisto, fue un personaje central en la historia de Brasil.
Allá le dicen el patriota, ¿no? Y además de eso, gran poeta. Además, claro, es miembro de la Academia de Letras del estado que él gobernó. Y él hizo inaugurar al presidente Alfonsín la primera central secreta, creo que se llamaba Aramar, de enriquecimiento de uranio, porque Argentina le llevaba diez años a Brasil.
Adelante. Exactamente.
¿Qué encontraste en Brasil? O sea, Lula tiene más posibilidad de ser electo de la que tenía en el pasado. ¿Qué clima político te encontraste?
Mira, justo lunes, martes, la semana que viene, plena el sábado del desagradable incidente y después el domingo siguiente fue el lanzamiento de la candidatura. Pero en ese momento, además de que todos los medios, por supuesto, destacaron en primeras páginas, la televisión, en todas partes, el incidente con el presidente Milei, aparecieron las encuestas. País muy grande, cada tanto tiene encuestas centrales. Yo diría que, en el mainstream, en la corriente central, la conclusión, más allá de detalles, era que el presidente Lula ganaba en primera vuelta, pero que en segunda vuelta había una aproximación de tres más, tres menos, de un empate técnico. ¿Por qué? Porque hay dos candidatos de derecha que no van a estar en la segunda vuelta que juntan seis, siete puntos de distancia de la primera vuelta. Esto no es opinión personal. Hay algunos que creen que hay más diferencia, otros que hay menos diferencia. Esto no...
Pero es indudable que hay otros candidatos de derecha y que se van a inclinar por Bolsonaro.
Pero exactamente. Yo no tengo la menor duda de que esos cinco, siete puntos van para el lado de Bolsonaro. Ahora, ¿qué va a pasar en 10, 12, 15 días? Va a haber otra gran encuesta. Vamos a volver a la... ya te lo puedo preanunciar. ¿Por qué? Porque el efecto Milei, para llamarlo periodísticamente de alguna forma, no está presente en estas encuestas del lunes, martes. No hubo tiempo de que se incluyera. Ahora, ¿qué va a pasar? Alguna de las dos fuerzas le va a agradecer, seguro que una de las dos, la visita al presidente Milei. Si efectivamente se acerca la expectativa electoral del senador Bolsonaro, van a ser los bolsonaristas que le van a agradecer su impacto positivo. Si, en cambio, ocurre lo contrario y aumenta la diferencia del presidente Lula, van a ser el PT y los lulistas los que van a decir: “Gracias, presidente, por habernos visitado”.
Agarré el teléfono mientras vos hablabas porque ayer me mandaron una encuesta de Atlas Intel en donde la mayoría de los brasileños, 48,4%, afirma tener una visión negativa de Estados Unidos y la visión negativa aumentó 4,7. O sea, es un 10% más de brasileños que tiene una imagen negativa del presidente norteamericano a partir de la nueva colocación de los mayores impuestos a la importación. La lógica es que si hay un correlato en que se percibe a Milei como una especie de discípulo, podríamos decir, cierto, generoso y elegante de Donald Trump, bueno, la visita de quien los brasileños consideran negativo y que lo representa a Trump va a producir esos efectos. Así que creo, como vos, que la semana próxima veremos que aumentó la ventaja por parte de Lula después de la visita de Milei, ¿no?
Una aclaración: estos porcentajes de la visión negativa del presidente Trump encabezan las encuestas. La visión negativa de como mínimo el 65% de los norteamericanos. Ni hablar de hoy, europeos, mexicanos, japoneses, australianos. La destrucción del sistema construido por Estados Unidos en 1945, que tuvo vigencia por 80 años, es demoledora. La tarea que va a tener el próximo presidente americano, que hay que recordar que recién asume el 20 de enero de 2029, va a ser enorme para reconstruir ese sistema de alianzas tan importantes para el equilibrio del mundo, inclusive.
Y vos, con tu experiencia de ambos países, además, en particular, además de China y además de la Unión Europea, ¿qué pasa después de las elecciones en el escenario más probable, que sería que Trump pierda y Lula gane? ¿Cómo sigue esto?
Bueno, hay un dato. Yo creo que estamos en un fin de ciclo. El ciclo inaugurado por el presidente Trump, recordemos, 2016. Esta señal es trumpista. Como esto no es peronista, esto es Churchill. Nosotros hemos tenido una gran creatividad de absorber.
No hay tantos signos que se pueden hacer con la mano también. Eso es cierto.
Exacto.
Alfonsín inventó ese.
Pero, por supuesto. Pero a lo que voy es que este ciclo empieza en el 2016 con algunos antecedentes europeos, el partido del FN en Francia, fuerzas que eran muy minoritarias en ese momento. Hoy es segunda fuerza. Los neonazis en Alemania. Empieza la aparición de Vox en España. Ese ciclo, que podemos darle como inauguración más tímida porque el presidente Trump se encuentra con una situación de la derecha dura más limitada en el 2016, realmente lanza su campaña de liderazgo de la corriente de la nueva derecha, derecha dura, como la queramos llamar, realmente en el 2025. Ahí es donde la lanza con todo. Pero el ciclo empezó aproximadamente en el 2016, pero es un ciclo que se está agotando. Vemos que seguramente va a perder Netanyahu en Israel, ha perdido Orbán en Hungría. Seguramente todas las encuestas indican una creciente derrota. No es que está recuperando, sino que está perdiendo más votos el presidente Trump en los Estados Unidos. Entonces vemos que esa tendencia, esperemos que otros extremismos de otros signos, se llame Putin, se llame Irán, se llame Hamás, se llame Hezbollah, o sea, hoy tenemos una predominancia de los extremos. Siempre el extremo, como es más ruidoso y mucho más destructivo, tiene mucho más presencia que los moderados. Los moderados...
Y vos lo contás como parte de esta ola.
No lo dice él, no lo digo yo. Él se ha incorporado a la CPAC, que es militante de Trump, de Vox, de Orbán. Fue a apoyarlo una semana antes de su derrota.
Quizás sea mala la pregunta, ¿creés que el argentino, el votante argentino, está también recorriendo ese camino de fin de ciclo?
No, yo creo que obviamente hay un vacío y una crisis muy importante que es global. No es que apareció una crisis política en la Argentina en el 2023. Crisis brutal de conducción en Europa, crisis de conducción en el Partido Republicano y el Partido Demócrata en Estados Unidos. Esos grandes vacíos generaron la predisposición hacia los extremismos. Hace 100 años, no hago la comparación con las formas actuales, sino la circunstancia, generaron frente a una enorme crisis del centroizquierda y del centroderecha, 100 años atrás, la aparición de dos expresiones que fueron de un nivel destructivo extraordinario, como fueron el nazismo y el comunismo soviético. No estoy comparando la crisis 100 años después porque no son comparables, ni en tiempo ni en contenido, pero sí la expresión de cómo, en el momento de una gran crisis, gana el miedo, gana la confusión de las opiniones públicas y, en general, hay una tendencia a que aparezcan extremismos.Seguramente el que aparecerá dentro de 100 años va a ser diferente al actual y diferente al que hubo hace 100 años atrás.
Entonces vos los comparás con los 30 del siglo pasado.
Claro. Yo creo que hay una naturaleza en el hombre. Cuando el miedo te gana por incertidumbre, por insatisfacción, por falta de representatividad de los dirigentes, el más ruidoso, el más extremo crece. Creo que esto es lo que ocurrió en este período de los últimos 10 años. Para mí hay dos años más que puede tener ya en caída representación y vamos a volver a la sensatez. Yo no tengo ninguna duda de que el presidente norteamericano, demócrata o republicano, no lo sé, inclusive Marco Rubio, que es un candidato muy fuerte al margen de Trump porque es un hombre del riñón del Partido Republicano, partido fundado por Abraham Lincoln en 1850.
Las declaraciones de Marco Rubio sobre el terrorismo no parecen estar muy distintas de las imágenes que plantea este corrimiento a la extrema derecha, ¿no?
Bueno, pero hoy recordemos un dato: el panquequismo hoy tiene que ser que es un movimiento internacional. No creamos que el pobre Sergio Massa inventó el fenómeno del panquequismo. Nosotros asociamos... no lo digo contra Sergio Massa, pero es un movimiento internacional. Marco Rubio en la interna del Partido Republicano...
Es una característica humana de sobrevivencia. Freud diría un mecanismo de defensa.
Marco Rubio era opuesto en la interna del Partido Republicano a Trump. Dijo cosas horribles. Esto que vemos acá cuando agarramos los archivos, hoy que son tan fáciles de hurgar, y vemos los cambios de posición. Esto pasa en todas partes. La candidata Le Pen, si se confirma que puede ser, porque está en duda por una sentencia que tiene de administración fraudulenta de algunos fondos partidarios, pero si puede ser candidata, uno ve cómo se va corriendo muy suavemente hacia el centro. ¿Por qué? Porque aspira a ser razonablemente presidenta de Francia y, al final, las opiniones públicas tienden a volver a ir hacia...
El teorema de Baglini.
Claro, pero esto está en la naturaleza humana.
No puedo desaprovechar tu oportunidad multifacética, de tus orígenes peronistas, para preguntarte por Cristina y un tema diplomático. ¿Qué posibilidad le ves de que prospere el trámite que aspira a hacer en las Naciones Unidas? ¿Y qué significado político tendría?
Ninguna en términos prácticos. Hay un muy buen artículo publicado hoy por Félix Lonigro, ayer. Muy sencillo. Recomiendo su lectura porque explica con toda claridad que es, obviamente, una maniobra política. Reconozcamos que los dos grandes políticos argentinos hoy, al margen de cualquier calificación, son Javier Milei y Cristina. Todo lo demás está en un cono de sombra y de mediocridad enorme. Ellos tienen la capacidad física de emitir mensajes y seguir vigentes. Esto que ha hecho, inclusive con estos dos, no quiero calificar los abogados que ha traído: uno creo que medio cubano, el otro español. Hasta toda la escenificación, hay que sumarla ahí a la contadora de Adorni en ese equipo, ¿no?. Es decir, hoy el ridículo gana prensa. Vos que sos mucho más experto que yo en medios de comunicación, sabemos que lo que yo llamo, con admiración, el efecto Wanda. Wanda Nara es la mejor comunicadora argentina. Ha logrado ser la primera periodista ganadora del Martín Fierro. No se lo digo con ningún nivel de desprecio, de desvalorización. Yo creo que cuando bajan los contenidos, crecen los efectos de superficie y la capacidad de impactar a la opinión pública. Tanto la expresidenta Cristina como el presidente Milei son maestros, como Trump. Yo sigo, porque lo tengo que hacer, las cinco o seis declaraciones diarias del presidente Trump. Son todas un disparate. Pero cuando uno dice que todavía tiene... pensemos que hoy en Occidente 30% es el máximo que tiene un dirigente democrático. O sea, el dirigente que tiene 30% de riñón duro de gente que lo aplaude, no importa lo que diga, está en el límite de lo que pueda alcanzar. El resto lo tiene que alcanzar por rechazo al que tiene enfrente, por alianzas, pero 30 es el número mágico altísimo. Por lo tanto, tanto la expresidenta como el presidente Milei tienen un nivel superior de adherentes. O sea, no... todas estas cosas de que ha bajado, no. Yo creo que tiene un nivel de adhesión que está en el tope de los dirigentes. Si analizamos las encuestas mundiales, nos vamos a encontrar qué es lo que tiene el propio... el propio que tiene un 30% de riñón duro y eso, después de tres mandatos, aspirando al cuarto, está en el límite máximo.
La diferencia hoy, entonces, sería cuánto tenés de rechazo, porque hay otros que no tienen el 30, pero no tienen el 70 de rechazo.
Exacto. Eso es por eso que el índice de rechazo cada vez adopta más importancia para evaluar lo que puede pasar. Pero hay una característica: los dirigentes tope en sus adhesiones tienen límites de rechazo altísimos.
Es muy interesante esto. Pierden el balotaje. Y en ese planteo, por ejemplo, de acuerdo a las encuestas que uno observa, y por eso tanta preocupación en la primera vuelta, por ejemplo, Patricia Bullrich ganaría más un balotaje representando a La Libertad Avanza que Milei.
Sí, yo creo que es un personaje. Yo la conozco a Patricia desde que ella era Carly y yo era Roque. Es un dato público. Ella se hace un poco la distraída, pero lo fue.
Estamos hablando de Montoneros, años 70.
Pero es una militante extraordinaria. Yo lo reconozco. Yo creo que es el cuadro político más importante que tiene hoy La Libertad Avanza. Además, lo ha hecho en forma explícita. Los compañeros de esa fuerza en descomposición, desgraciadamente, que es el PRO, porque yo me siento parte del PRO. Ella borró su afiliación, se afilió y hoy es cabeza ideológica de La Libertad Avanza. Expresamente. No la estoy acusando, sino que es lo que ella misma dice y ha ratificado que está comprometida en la reelección del presidente Milei. Ahora, sin lugar a duda, si uno lo pusiera en un escenario teórico, la gran interna del centro a la derecha, hoy mayoritaria en la Argentina, espacio político mayoritario, sería entre Milei y Patricia. Hoy son las dos mayores figuras.
Porque siempre se dice que una cosa es el candidato para las PASO o las primarias, otro el candidato para la primera vuelta y otro para el balotaje. En el balotaje, Milei corre riesgos de perder porque tiene más negativas y entonces Patricia Bullrich tiene más posibilidades de ganar en un balotaje representando a La Libertad Avanza que las que tiene Milei.
Yo pienso, y la he visto a mi gran amiga, porque insisto, hablo con la admiración de Patricia Bullrich, que ella lanzó con claridad su precandidatura a la Jefatura de la Ciudad. Ha dicho: “Me siento en condiciones. Más difícil era ser ministra de Seguridad”. Lo hizo en varias declaraciones de la última semana. Yo creo que eso es lo que va a ocurrir. Entonces, al no haber una interna de dirigentes del centro a la derecha, en la hipótesis, al menos lo que yo pienso al día de hoy, que los candidatos son Kicillof, porque no hay otro. Todos los están extorsionando para ver qué le sacan, pero es el único que va a poner la plata para una campaña nacional. O sea, yo estoy seguro de que Axel Kicillof va a ser el candidato del peronismo. Y por el otro lado, el centro a la derecha, candidatura, a mi juicio hoy única, porque lo demás es amague, pero no quiero hacer un nombre, ya hice un famoso exabrupto que no quiero repetir. Yo creo que hay candidato único del centro a la derecha, que es el presidente Milei. Ahí yo creo que, en ese escenario, pese al índice negativo, es un gran candidato a ganar en primera vuelta.
Milei es un gran candidato a ganar en primera vuelta. Si no gana en primera vuelta, ¿cuál es el escenario? ¿Es un gran candidato para ganar en segunda?
El problema es que, para ver una segunda vuelta, al final tiene que haber dos candidatos.
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Entonces sería, imaginate, Kicillof y Milei, si vos hacés... lo que tenía en todas las encuestas en una hipótesis Milei-Kicillof o Bullrich-Kicillof, Bullrich le gana a Kicillof.
Yo te doy mi mucha seguridad de que yo no soy mileinista, no soy, ¿cómo se llama?, libertario. Queda claro. Creo que para mí el punto de acuerdo es la religión del equilibrio fiscal. Yo creo que en esto, desgraciadamente, la Argentina, igual que Chile, Uruguay, Brasil, Paraguay, esto se resolvió en izquierdas y derechas, que ya han cambiado de un lado para el otro, y el principio del equilibrio fiscal no lo discute nadie. En la Argentina lo seguimos discutiendo. Creo que este es un aporte que esperemos que quede al margen del destino personal, pero yo me imagino en la urna teniendo que votar por Kicillof o por Milei y voto por Milei. Y no soy mileinista. O sea, yo creo que en este escenario actual, salvo que se desatara en lo que yo creo que hoy es 30-70, o sea, 30 representa el kirchnerismo, que es el cuerpo vital del posperonismo. Algunos peronistas, amigos míos, que dicen que son peronistas y que no son, no sé cómo hacen esa frontera, pero tienen derecho a hacerlo. Yo tengo muy buenos amigos en esa franja rara. Más la izquierda, recordemos que la propia Myriam Bregman, por primera vez hace un par de meses, la fue a visitar a San José. O sea, hay un espacio compartido de la izquierda, el kirchnerismo y el, llamémosle, original peronismo, peronismo ortodoxo, que no es más del 30%. El otro 70% estamos del centro a la derecha. Esa falta de candidatos hace a una fuerza extraordinaria del presidente Milei.
Pensemos en España. ¿Por qué surge Vox? Porque un gran dirigente que fue José María Aznar, que representaba del centro a la derecha, al no tener sucesión, hizo que una fracción, la derecha dura, nueva derecha, se abriera del PP. Le está generando problemas de todo tipo a España. Lo mismo pasa por izquierda. La gran unidad de izquierda, de centro a la izquierda que representaba Felipe González no tuvo sucesor. Entonces hay disidencias en la izquierda. Entonces hay algo muy claro: el que se divide pierde. Esto es así. Entonces, en el escenario actual estamos con dos candidatos. Entonces a mí me cuesta pensar inclusive en una segunda vuelta.
Esperemos ver cómo el presidente Milei se sigue pegando tiros en el pie y quizás Patricia Bullrich termine siendo la candidata.
Yo creo que lo mejor siempre, cuando hay un presidente que tiene legitimidad, es que reflexione, pueda hacer las cosas bien y ojalá pueda ganar bien porque, realmente, fuera del dato del equilibrio fiscal, que yo creo que tiene adherentes hasta en el peronismo tradicional, se lo han reconocido, que efectivamente podamos tener una visión más socialmente inclusiva. El principio de la justicia social. Yo te quiero recordar un dato: mucho más que la intervención con subsidios de la expresidenta Cristina, hoy hay una persona que hace 7 millones de cheques del 1 al 5 de cada mes.
Se llama Sandra Pettovello.
Sandra Pettovello. Único presupuesto que está actualizado mes por mes. Gracias a eso hay orden social en Argentina. Hay 20 millones de argentinos que dependen para sobrevivir, mal, pero sobrevivir, de Sandra Pettovello, es decir, del presidente Milei. Presidente Milei, esto en el discurso no lo pone. Habla contra la justicia social, contra el Estado. Es el mayor interventor. Y yo creo que está bien porque no había, hoy no hay, otro mecanismo que no sea este.
Como siempre, empezamos por un lado, terminamos por el otro y vamos a hablar de política internacional. Nos llevó a la política nacional, como diría Perón, la única política que importa es la internacional. Así que un gran gusto hablar con vos, como siempre.
Como siempre, el gusto es mío.
LMM