Tenemos una noticia triste que contar, la muerte de Chiche Gelblung a los 82 años marca una despedida de una de las figuras más reconocibles del periodismo argentino. El periodista falleció en el sanatorio Mater Dei, donde estaba internado desde el lunes por un cuadro respiratorio.
Su salud había atravesado ya varios episodios complicados durante este año. En abril había recibido dos stents después de una descompensación, y posteriormente estuvo internado durante varias semanas por una trombosis. Gelblung tuvo una carrera de más de seis décadas, pasó por la gráfica, la radio, la televisión, desde comienzos en la revista Gente hasta programas como Memoria, Hora 25 y Hola Chiche.
Fue también corresponsal de guerra y un formador de periodistas con un estilo inconfundible, una enorme capacidad para detectar historias, hasta prácticamente el final siguió trabajando. Estaba al frente de Chiche en vivo en Extra TV. Aquí en Editorial Perfil continuaba vinculado a Crónica TV. De hecho, según su entorno, estaba preparando un nuevo programa de streaming cuando fue internado.
Quiero contar la historia de la siguiente fotografía con Chiche.

Ese señor con incipiente todavía pelada y corbata, así eran las redacciones en aquellas épocas, era Chiche Gelblung. La fotografía tiene, creo que 43 años, Chiche todavía no tenía 40 años, debió tener 39. El que está a la derecha de barba soy yo, tenía en esa época creo que 25. Él era el director de La Semana. Nos llevaba una generación en promedio, a los restantes que le integrábamos, de 10 a 15 años de diferencia, algunos a lo mejor un poquito más, que eran aún más jóvenes. Y él era en ese momento el periodista más importante de la gráfica argentina.
Chiche Gelblung, una vida de televisión, primicias, peleas al aire y la obsesión por el rating
En esa época, como la televisión y la radio era estatal, no había un gran desarrollo de los medios audiovisuales. Obviamente no existían todos los otros medios digitales que hay hoy. El papel era el único elemento masivo de comunicación. Él venía de dirigir la revista Gente y pasó a dirigir la revista La Semana. Fue, podríamos decir... Maestro, entre otros, de mí mismo. Y era, podríamos decir, tenía un talento y un olfato muy particular. Hoy a la mañana, en una especie de obituario en Crónica TV, conté que a mi juicio, él, que era un periodista, no un periodista político, no un analista, era un periodista absolutamente popular, de sensibilidad popular, no quería ganar el Pulitzer ni estar en la Academia Nacional de Periodismo.
Él quería llegar a las masas. A mi juicio, había inventado Crónica TV. Antes que Crónica TV. Él hacía Crónica TV en papel. Lo hacía en medios que no eran los más masivos. Y luego, cuando la televisión se privatizó y le permitió todas las alternativas, ahí desplegó todas sus alas con esa capacidad, ese olfato, para detectar lo que a la gente le interesaba. A él no le interesaba el poder, a él le interesaba la gente. Era un periodista dotado para la comunicación masiva.
Chiche Gelblung, una vida de televisión, primicias, peleas al aire y la obsesión por el rating
Se va un maestro. Un maestro distinto. Esto no lo hacemos habitualmente, lo hicimos solamente en este programa cuando murió Lanata. No tiene nada que ver Lanata con Gelblung. Cada uno tiene su escuela periodística. Chiche hacía televisión impresa. Ese quizás sea el mejor de los recuerdos que se puede hacer. Le tocó acompañarme en la última parte de la dictadura militar, en una época muy aciaga. Nos clausuraron la revista que hacíamos en ese momento, La Semana, que es la continuadora de Noticias. A mi me ordenaron el arresto a disposición del Poder Ejecutivo tras la guerra de Malvinas.
El mismo Chiche se fue a vivir a España como corresponsal de noticias por las dudas. Y yo estuve asilado en una embajada y después tuve que salir del país. No representa esa época a un Chiche político, que nunca lo fue. Siempre fue un periodista masivo. Todo eso sucedió a partir de la guerra de Malvinas, donde finalmente terminamos con la revista clausurada.
Un adiós a un grande del periodismo, como pocos. Muchas gracias.
MEG/ff