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MODO FONTEVECCHIA
VISIÓN AGROINDUSTRIAL

El análisis de Grobocopatel sobre el Llao Llao: “Este año fue menos político pero en 2027 volverá a politizarse”

El referente agroindustrial analiza la reciente edición de la cumbre de empresarios y destaca cómo la innovación tecnológica ha desplazado, momentáneamente, a la coyuntura política de la agenda empresarial.

Máxima en el Llao Llao
Máxima en el Llao Llao | Noticias Argentinas

La reciente edición del exclusivo cónclave de Bariloche, Foro Llao Llao, se distanció de la coyuntura electoral para priorizar debates estructurales sobre biotecnología, inteligencia artificial y el impacto de figuras internacionales como la reina Máxima. Ante este marco, en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190), el empresario Gustavo Grobocopatel analiza la transformación de la agenda del sector privado y lanza una advertencia sobre el futuro del círculo rojo: “Este año fue menos político pero en 2027 volverá a politizarse”.

El ingeniero agrónomo y empresario, Gustavo Grobocopatel, fue el pilar fundamental del Grupo Los Grobo, una compañía que transformó el modelo de producción agrícola mediante la incorporación de tecnología, la siembra a gran escala y un sistema de red de servicios que le valió el apodo mediático de "el rey de la soja". Su visión profesional se centró en la profesionalización del campo y la expansión del modelo de negocios hacia otros países de la región como Uruguay y Brasil. Además, dedica parte de su tiempo a la reflexión académica y social, promoviendo la idea de una integración regional más fuerte y una evolución hacia la "sociedad del conocimiento" dentro de la matriz productiva argentina.

¿Qué diferencia hay entre el Foro de Llao Llao y otros en los que participaste, y en cuáles estuviste?

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El foro se hace, no recuerdo exactamente cuántos años, pero más de diez años. Este es un foro de empresarios, es un encuentro pequeño, de unas cien personas, donde normalmente se discuten temas vinculados con la tecnología, hacia dónde va el mundo, la geopolítica, algunos casos empresariales importantes y demás. Desde hace algunos años viene dejando de lado la coyuntura política y priorizando los aspectos estructurales.

Desde hace unos veinte años escuchamos hablar de la revolución del conocimiento o la sociedad del conocimiento, tomando como referencia la revolución industrial o la imprenta. En ese mismo período empezamos a notar transformaciones con internet, las comunicaciones y dispositivos como el celular, que ya implicaban cambios radicales, extraordinarios, probablemente superiores en impacto a los de otras etapas de la historia de la humanidad.

Pero siguen apareciendo nuevos hitos y procesos que vuelven esas transformaciones cada vez más profundas y a mayor velocidad, lo que genera impactos sobre la sociedad difícilmente previsibles. Pueden resultar mejores en el balance, porque siempre hay aspectos positivos y negativos, y también escenarios más complejos. Entonces surge un debate en todos lados, no solamente entre empresarios, sino en conversaciones públicas y privadas, sobre hacia dónde vamos.

Decías que progresivamente han ido buscando que haya menos política y más técnica y aspectos empresarios, económicos, de gestión. Pero la de hace dos años, la de 2023, la recuerdo personalmente, tenía a todos los candidatos a presidente y era el lugar en el que se debatía el rumbo político de la Argentina. ¿Sentís que fue muy distinta a la de 2023 y a otros foros en los que una elección estaba más próxima, o hay un interés de despolitizar frente a cierta incertidumbre sobre hacia dónde va la sociedad?

Sí, yo no lo veo así. Creo que el año que viene, que es el año de las elecciones, la política tendrá más presencia. No veo que haya un vínculo directo más allá de esta cuestión. Lo que sí observo es que hay incertidumbre, turbulencia y una necesidad de compartir espacios para conversar sobre qué va a pasar.

La inteligencia artificial, cómo impacta sobre las empresas, qué riesgos vemos, qué oportunidades aparecen. En ese sentido es muy interesante y provocador todo lo que puede llegar a pasar, en lo bueno y en lo malo.

Nosotros tenemos una frase en periodismo: hay dos tipos de personas que hacen periodismo, unos que dicen “yo creo” y otros que dicen “yo sé”. Unos son normalmente aquellos que opinan y otros son los que tienen información, que están cubriendo fuentes. ¿Podrías corregirme si estoy en lo cierto diciendo que en los años electorales, como fue el de 2023, los empresarios querían escuchar al que dice “yo sé”, porque es quien va a llevar adelante el Ejecutivo, y en los años no electorales, como este, es más donde los empresarios, en lugar de escuchar a otros, se escuchan entre sí mismos? ¿Lo estoy interpretando bien?

Sí, lo que pasa es que tener información de primera mano de los empresarios más innovadores, que están en la frontera, es algo muy interesante en cualquier momento, porque son jugadores, protagonistas, no teóricos.

Entonces estos espacios son muy valiosos por eso, por escuchar qué les está pasando en carne viva a quienes hacen empresas y cómo es esa dinámica. A veces uno tiende a darle importancia y a preocuparse por notas o comentarios que, cuando se los pone en perspectiva, pueden analizarse de forma diferente.

Creo que es muy saludable que los empresarios y cualquier grupo vinculado con la economía, la cultura o cualquier ámbito tengan espacios de conversación amplia, con confianza, como es el foro de Bariloche.

Allí hubo una protagonista estelar que a lo mejor no fue una candidata a presidente, pero creo que Máxima Zorreguieta ocupó el lugar de atracción que normalmente tiene el principal candidato. Contanos cómo fue la relación con ella y su visión, teniendo en cuenta que trabajó en Nueva York en empresas vinculadas al mundo de las finanzas. ¿Cómo es ella hablando en términos de negocios?

Sí, claro. Es alguien que conoce mucho el tema de las finanzas, especialmente las finanzas para temas sociales. Entonces es realmente un gusto ver que alguien de su importancia y de las oportunidades que tiene está dedicando toda su energía a este tema, no solamente en Países Bajos sino en todo el mundo. Y después, compartir con alguien realmente muy sencilla, muy argentina, es una experiencia muy agradable.

¿Qué reflexión final podés hacer sobre el clima económico que se percibía allí, más allá de la innovación, y cómo ven los empresarios la economía argentina de este año?

Creo que cada empresario, en general, tiene una lectura muy relacionada con el problema particular que enfrenta, porque es lo que se sufre en el día a día. Entonces, si le preguntás, no hay una opinión única sobre lo que pasa.

Hay cuestiones en las que existe acuerdo general, como el equilibrio macroeconómico y las desregulaciones o desburocratización. En eso hay consenso. Después, la velocidad, la profundidad y la forma son aspectos discutibles.

Decía concretamente que el ministro de Economía fue muy aplaudido.

Sí, por supuesto, porque es alguien que contó su visión sobre cómo ve la situación. Pero vuelvo a decir, hay agradecimiento por compartir eso, no es una mirada política de aprobación o desaprobación. Son datos de la realidad.

Mirá, lo que uno escucha que está pasando con esta convergencia tecnológica es impresionante. Cambia absolutamente toda la forma de funcionar: las empresas, la sociedad, el trabajo. Quienes se adapten a esa situación realmente van a tener oportunidades enormes, sin importar si son grandes o pequeñas empresas.

Quienes aborden la tecnología como un socio van a encontrar muchas oportunidades. Obviamente, una tecnología al servicio del hombre, con todas las cuestiones que sabemos que debe tener, porque lo que perseguimos es la felicidad y no el desarrollo por sí mismo. La tecnología es una herramienta.

Pero mi sensación, y esto es individual, es que en el futuro va a haber una cantidad de empresas, empresarios y personas que se van a distanciar de quienes no incorporen la tecnología. Como decía un amigo, la diferencia no será entre ricos y pobres, sino entre los que se dan cuenta y los que no.

Y esa es una reflexión muy fuerte, porque vamos a tener que prepararnos para eso. Es decir, para vivir en una sociedad con mayores diferencias y buscar la forma de darle oportunidades a todos para subirse a esta ola tecnológica a través de la educación, del desarrollo de conductas emprendedoras, no solo de negocio sino también sociales.

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Con esta empresa que estamos armando sobre el cuidado de adultos, que va a tener mucho apalancamiento en la tecnología. Me parece que tiene que haber una conversación en la sociedad, más allá de lo cotidiano, sobre este tema.

Y es urgente, porque está pasando minuto a minuto.

MV