Europa encontró en Italia un actor clave para destrabar el acuerdo Unión Europea-Mercosur bajo el liderazgo de Giorgia Meloni, luego de que el Gobierno italiano pasara de una posición reticente a facilitar el consenso necesario tras negociar salvaguardas para su sector agrícola y aportar la mayoría cualificada que habilitó la firma del tratado el 17 de enero en Paraguay. Así lo explicó el embajador de Italia en la Argentina, Fabrizio Nicoletti, en el programa Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190), donde atribuyó la concreción del acuerdo a una estrategia geopolítica pragmática frente al avance de China y la guerra en Ucrania, y subrayó que el pacto trasciende lo comercial al impulsar el libre comercio, la sostenibilidad ambiental y un mayor acercamiento entre Europa y América del Sur.
El diplomático italiano Fabrizio Nicoletti actualmente se desempeña como embajador de Italia en Argentina, cargo que asumió el 13 de noviembre de 2025 tras concluir su misión como embajador en Panamá. A lo largo de su carrera ha servido en múltiples puestos en el exterior y en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia, incluyendo misiones en España, Irak, Pakistán, Alemania y Omán, y cargos en direcciones generales de asuntos económicos, cooperación al desarrollo y promoción del sistema país.
Me gustaría profundizar sobre el voto definitivo de Italia para que tengamos este acuerdo de la Unión Europea con Mercosur.
Antes de llegar a contestar la pregunta, permítame una breve introducción para contextualizar el tema. Es importante que sepamos que el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur presenta beneficios y potencialidades. Claramente, para la República Italiana es una grandísima oportunidad. Sabemos que estas materias son arregladas por la Unión Europea, pero cada miembro de la Unión, e Italia siendo uno de los países fundadores, ha estado detrás de esta negociación, que, lo repito, es una negociación europea, pero en la que los Estados miembros necesitan estar todos de acuerdo. Es importante subrayar también el papel que jugó Italia, porque se ha escrito, no es un secreto, en todos los medios, que se ha reconocido el rol del gobierno italiano en un acuerdo que durante décadas estuvo bloqueado. Fue el gobierno italiano el que eligió adelantar y permitir que este acuerdo se pudiera diseñar y firmar.
¿Por qué esto pasó? Porque tenemos que ver, ante todo, el contexto geoestratégico, que es lo que permitió a la Unión Europea y a muchos países europeos acelerar un acuerdo que durante años estuvo parado. Yo veo claramente las cosas desde el punto de vista europeo e italiano, pero también está el punto de vista del Cono Sur, que es muy importante. Entonces, los países miembros del Mercosur y los países de la Unión Europea, ambas partes, han tomado nota de los cambios que están actuando en el mundo.
El contexto geoestratégico cambió y abre nuevos desafíos, pero también oportunidades. El gobierno italiano, que es un gobierno muy pragmático, ha acelerado este acercamiento. Todos sabemos que Italia es uno de los países con un sector agrícola muy relevante en Europa y teníamos desafíos a resolver antes para poder permitir que el Consejo Europeo diera la luz verde a la firma, que finalmente fue lograda hace dos días en Paraguay. Ese es el contexto general. Es importante subrayar que las ventajas no son solo para la parte europea, sino también para la parte del Mercosur y los países de esa región del mundo.
Sin duda, es una de las mejores medidas que la Unión Europea podía firmar y finalizar en este momento, donde hay nuevas condiciones en el mundo. Nosotros somos partidarios de un comercio libre y empezamos con actos concretos.
Estos cambios geopolíticos que aceleraron la puesta en funcionamiento del acuerdo son cambios políticos que se producen a partir de la asunción de Donald Trump hace casi dos años y de cierto distanciamiento de Estados Unidos con Europa, ¿cierto?
No, los cambios globales han empezado mucho antes. Tienen que ver también con la situación en Europa, con la invasión de Ucrania y con la aceleración de las exportaciones chinas en el mundo. Para nosotros, lo repito, apostamos por un comercio libre. Pensamos, como europeos, que la Unión Europea tiene que ser un área de progreso y de libertad, que permita que las mercancías circulen no solo dentro de Europa, sino también hacia áreas como el Mercosur. Ya lo hicimos con Canadá y se están pensando otras regiones del mundo.
Pero cuidado: Mercosur no es solo un aspecto comercial. También es importante para el medio ambiente y para la calidad de vida final de los ciudadanos, no solo europeos, sino también de esa parte del mundo.
Ahora bien, como usted dice, el crecimiento de las exportaciones chinas y la invasión rusa a Ucrania se vienen produciendo desde hace una década. Cuando usted habla de libertad de comercio, lo que ha cambiado es que Estados Unidos comenzó a aplicar aranceles. Entonces, puedo interpretar que son cambios geopolíticos que se vienen produciendo de manera continuada, pero que el empujón final lo da el cambio en el comercio internacional que implementa Trump.
Día 770, un troll para representarnos ante la Unión Europea
No existe un momento en el cual hoy es así y mañana es de otra manera. Cuando se producen aceleraciones de una u otra forma, los gobiernos reaccionan. En el caso italiano, el gobierno, y en particular la primera ministra de Italia, que encabeza una gestión muy pragmática y atenta a lo que sucede en el mundo, eligió acelerar para finalizar este convenio, este acuerdo.
MV/ff