En una reveladora entrevista en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190), el economista Jorge Carrera traza un crudo diagnóstico de la encrucijada macroeconómica argentina desde París. El diálogo pone el foco en una problemática urgente: los siete millones de ciudadanos atrapados en la mora financiera —cifra que escala al 40% entre los jóvenes— tras el colapso del "boom de crédito" de corto plazo utilizado para sostener el consumo ante la licuación de los ingresos.
A lo largo de la conversación, Carrera desarma la aparente contradicción entre las estadísticas de consumo en alza del INDEC y la caída consecutiva en la recaudación del IVA, explicando la existencia de una "economía bipolar" donde conviven realidades opuestas. Además, advierte sobre el peligro de los rezagos de la política económica actual y los riesgos latentes de incentivar el crédito en dólares en sectores no transables.
Jorge Carrera es un contador público y licenciado en Economía por la Universidad Nacional de La Plata. Además, cuenta con un doctorado en investigaciones en economía en la Universidad deGli Studi Di Pavia de Italia. Fue vicepresidente segundo del Banco Central de la República Argentina, previamente se desempeñó en el mismo organismo como subgerente de investigaciones económicas. Es profesor titular de finanzas internacionales en la Universidad Nacional de La Plata y dicta clases de posgrado en la UA y Flaxo Argentina. Además, fue delegado técnico en el G20 y en el Consejo de Estabilidad Financiera.
Jorge, muy buenos días. Jorge Fontevecchia lo saluda. Estamos con un tema recurrente que es la mora con los créditos en los bancos y en las billeteras virtuales. Siete millones de argentinos que ya no son sujetos de crédito casualmente por haberlo sido y no haber podido cumplir con sus obligaciones. ¿Cómo se imagina la solución de este problema y qué significa más allá del mismo?
Estamos enfrente de un problema económico que es muy relevante. Creo que recién ahora se le está empezando a dar la importancia que tiene en términos económicos y también, obviamente, en términos políticos puede tenerlo. Esto ha sido un proceso positivo que fue el acceso a mayor crédito de una parte importante de la población, pero que también esconde los motivos por los cuales se buscó este mayor crédito, que en general es crédito de corto plazo. Y es porque, como pasa en otros países, cuando se reducen los ingresos, la población trata de mantener los patrones de consumo y una forma de hacerlo es tener crédito o acceder al crédito. Acá se dio esa combinación de que se estaban reduciendo los ingresos y a la vez se estaba expandiendo la posibilidad de tener crédito en pesos por la menor inflación. Esto llevó a que mucha gente se endeudara pensando que estaba viviendo una especie de shock transitorio, de un problema en los ingresos, pero que no podía llegar a fin de mes, digámoslo de alguna forma, y eso se iba a solucionar transitoriamente. Pero vemos que esta caída en los ingresos y esta economía bipolar que vivimos se ha mantenido y creo que se va a mantener por el resto del año; por lo tanto, se fue haciendo dificultosa la posibilidad de pagar. Tenemos que este porcentaje de la población que es muy importante, casi siete millones de personas —de los cuales algunos incluso van a tener una marca crediticia por un largo tiempo—, no pueden afrontar esos pagos. Además agregaría algo que es muy importante: lo que estamos viendo es una parte del total, pero lógicamente los bancos no quieren castigar inmediatamente a sus deudores porque son clientes, porque saben que van a tratar de refinanciarlo mientras puedan. Entonces, lo que estamos viendo en términos del problema nos está marcando una parte, pero no el total de la gente que tiene problemas para pagar su endeudamiento. Hacia futuro, esto es, además de un problema para las familias y para las personas, un problema para la reactivación de la economía, porque el gobierno piensa que la reactivación del crédito podría ser uno de los elementos que diera mayor dinamismo a la economía. Yo creo que eso va a ser muy dificultoso, por lo menos hasta que se digiera y se termine de ver y procesar cuánto es el tamaño del problema.
Jorge, esos siete millones de personas entre los jóvenes llega casi al 40%. Esas personas no van a ser sujetos de crédito por bastante tiempo; como usted dice, deja una marca de no haber cumplido un crédito. ¿Cuándo se borra esa marca? ¿Cuánto tiempo hay que esperar para que esas personas vuelvan a ser sujetos de crédito? ¿Cuántos años, en la lógica, esto va a llevar? y ¿cómo dificulta ese porcentaje importante de la población? sujeto de crédito tienen que ser personas tienen que se personas activas, para decirlo de alguna manera, probablemente de los 47 millones de habitantes de la Argentina en esas condiciones estén un poco más de 30. Siete millones es realmente un porcentaje importante y si además es el 4o% de los más jóvenes, aún más importante.
Eso es un gran problema y ahí tal vez hubo un poco de desidia en parte de las autoridades que obviamente fomentaron este boom de crédito. Un boom de crédito que además fue tomado con tasas realmente muy altas, porque si uno mira las tasas que se cobran en los bancos, y ni hablemos de las tasas que se cobran en las Fintech o en esas empresas de crédito, donde básicamente hay hasta un incentivo perverso: el buen pagador termina teniendo que pagar por el resto de a quienes se les otorgó el crédito, porque el mecanismo de estas empresas funciona de esa manera. Yo creo que posiblemente en algún momento haya que tratar de mejorar esto, porque esa marca en realidad, ese registro queda, pero en algún momento haya que tratar de mejorar en una forma mucho más comprensiva esta situación. Por ahora se están haciendo algunos esfuerzos; lo hizo el gobierno de la ciudad con el Banco Ciudad, lo ha hecho el gobierno de la provincia de Buenos Aires con el Banco Provincia. Creo que va a haber algo también con el Banco Nación, pero me parece que en el futuro se va a necesitar un impulso más fuerte porque, obviamente, la idea de tratar de construir una economía más financiarizada en el buen sentido necesita que sobre todo estos jóvenes sean sujetos de crédito. Pero no nos confundamos con una cuestión: no es solamente el hecho de que la tasa fue muy alta y el año pasado, para frenar un poco la corrida cambiaria, tuvieron que subir las tasas fuertemente, sino que el problema es del lado de los ingresos. Mucha gente —veo otros consultores, etcétera— dicen: "Ahora las tasas van a bajar porque va a bajar la inflación y va a mejorar un poquito el ingreso real", pero realmente esto necesita que las tasas bajen mucho, pero sobre todo el ingreso real disponible, no mirar solamente el salario real. Claro, el que queda disponible luego de que hemos tenido esta transformación en la canasta de consumo, donde ahora los servicios se nos llevan un 15% más de lo que se llevaban hace solo dos años, o un 20% para algunos sectores. Entonces va a tener que ocurrir una mejora realmente en el ingreso disponible, además de una baja en las tasas y, en ese contexto, una reactivación de la economía. Creo que esos son los tres elementos que podrían llevar a que esta situación se estabilice. Y obviamente, en términos políticos, yo creo que en algún momento el gobierno, dado que a veces son pragmáticos, va a tener que pensar en esto hacia el año que viene.
Jorge, la recaudación cayó respecto del mismo mes del año anterior, junio contra junio. Y no solamente cayó a nivel total, sino que cayó específicamente en el IVA, que es el mayor indicador de consumo. ¿Cómo puede ser que caiga la recaudación del IVA y por otro lado el INDEC informe que aumenta el consumo?
Justamente, estoy en Francia en una conferencia hablando sobre estos temas y cómo es la comunicación de los gobiernos de la nueva extrema derecha en este contexto. Yo creo que lo que nos refleja es la caída en el ingreso tributario y eso es el elemento más importante. El tema del consumo, en la forma en que lo mide el INDEC, tiene variantes que son técnicas y son importantes, como el hecho de que estamos viendo el consumo en el exterior, el hecho de que las canastas han quedado desarticuladas respecto a esta mayor importancia que tienen los servicios que no son negociables, en el sentido de que son los servicios que ahora ocupan una parte más importante.
Pero esos tienen IVA. Los únicos que no tendrían IVA serían los consumos en el exterior.
Sí, y aun así, es cierto, el consumo está subiendo. Creo que hay una cuestión, y lo podemos ver en otro momento en forma estadística, que tiene que ver con la forma en que el INDEC captura esto y la forma distinta en que te pega el IVA en ese tipo de consumos, sobre todo porque además en los consumos básicos, que son los que menos se resienten, también tenés un IVA diferenciado. A mí me parece que además hay una cuestión de promedios que es importante no olvidarte, Jorge: nosotros estamos en esta economía bipolar, tenemos un 25% de la población en términos de ingreso a la que le está yendo relativamente bien o muy bien, y tenemos un 75% a la que le está yendo regular o mal. Obviamente, cuando vos tenés el promedio, si una parte de la población está consumiendo 10% más y la otra cae 1%, es probable que eso te dé un número positivo, pero con una heterogeneidad.
Jorge, aún peor si uno podría decir que el decil más alto consume 10 veces el decil bajo, o a veces 50 veces el decil bajo. Con que al 25% más alto le vaya mejor, aunque al 75% le vaya peor, en el promedio podría haber crecimiento. Hasta ahí estamos todos de acuerdo, pero el tema es que todos pagan IVA, no importa que sean ricos o pobres. Todo consumo paga IVA. Entonces encuentro una contradicción entre que aumente el consumo para el INDEC en un punto y baje el IVA, salvo el consumo en el exterior. Pero todo ese consumo del exterior tendría que ser enorme para producir un aumento del consumo y que el IVA baje 4% en términos reales respecto al año anterior.
Creo que ahí tendríamos que ponernos a mirar detalladamente la forma de construcción de la canasta de consumo del INDEC y el peso que tienen los servicios. Recordemos esto también.
Pero pagan IVA. Los servicios pagan IVA.
Sí, pero en el IVA recordá que hay que mirar que hay compensaciones en el IVA DGI y además compensaciones en el IVA aduana que también te pueden distorsionar un poco esa realidad. Lo concreto y cierto es que el elemento más rápido que vos tenés para ver esto es el IVA y también el impuesto a los créditos y débitos, que son dos elementos o dos proxis muy importantes para tratar de determinar el consumo. Además, en general, es la percepción que uno tiene mirando distintos indicadores o trabajando con gente que está en empresas de consumo masivo o en empresas de consumo de bienes que no son tan prioritarios. Claramente hay una importante desaceleración en el consumo y esta idea de que vamos a ver siempre... Ahí también acordate que te pueden influenciar mucho los rezagos, los famosos rezagos de Milei, los rezagos que tiene la recaudación del IVA respecto a que, como estamos en una economía serrucho porque vos tenés un mes que puede crecer, otro mes cae, otro mes cae y un nuevo mes vuelve a crecer, entonces ahí se dan también importantes desfasajes. Pero yo creo que lo más relevante es mirar la recaudación tributaria; para mí es una proxy en estos momentos mucho más importante que la forma agregada en que lo mira el INDEC.
Y no solamente un mes sube y un mes baja. Digo, la recaudación en líneas generales, fundamentalmente la del IVA, viene decreciendo.
Ya son 10 meses. Sí, el año pasado, el mes pasado fue solamente Ganancias, pero ahí también había una technicality muy importante que era que se había corrido el vencimiento en el año 2025. Entonces tenías un elemento que hizo que se corrigiera esa tendencia negativa que está teniendo la recaudación. Y es, además, un elemento muy negativo para el gobierno porque se encuentra en el dilema de qué hacer frente a esta caída en la recaudación: seguir ajustando con la posibilidad de que ese ajuste adicional tenga aún un efecto negativo sobre la demanda, o relajar la meta del superávit fiscal.
Y volviendo, Jorge, entonces al comienzo con el tema del aumento de la mora: finalmente se podría colegir de que un tema y otro están relacionados, ¿no? Porque ese crédito que se tomó en la primavera del 24 y en algunos casos se paga no consumiendo, y en otros ni siquiera se puede pagar no consumiendo, de alguna manera tiene una consecuencia en el menor consumo y el menor IVA actual.
Exactamente. No solamente en el 24; hay crédito que se tomó en un momento muy álgido de tomar crédito, que fue el primer y parte del segundo trimestre del 2025. Creo que ahí hubo mucho crédito, mucha gente que recurrió al pequeño crédito por 500.000 o 600.000 pesos en las compañías financieras.
Y fue cuando el dólar comenzó a aumentar simultáneamente. El dólar comenzó a aumentar y finalmente ahí, como una manera de contenerlo, subieron las tasas de interés. O sea, hubo ese veranito entre fin del 24 y comienzo del 25.
Sí, ese veranito que la verdad es que ahí hubo algunos errores de política económica. Vos lo has marcado muchas veces: de Milei encaprichándose con no comprar reservas cuando hubiera sido una decisión muy acertada. Pero sí, ese veranito...
Hoy tiene un invierno. Digo que ese veranito hoy genera un invierno peor.
Hoy genera un invierno peor, sí. Y también hay que seguir en este tema del crédito otra cosa que podría en algún momento ser complicada, que es el impulso que se le está dando al crédito en dólares. Yo creo, y lo hemos trabajado con la fundación Fundar, que es cierto que necesitamos ampliar y salir del enfoque restrictivista que tuvimos en los años 2000 —en la época de Redrado y antes— en base a la experiencia nefasta que tuvimos en la convertibilidad. Pero hay que ser muy cuidadoso con el crédito en dólares, porque esta idea de que se pueda extender el crédito en dólares a personas que no tienen ingresos vinculados de alguna forma con el precio de los bienes transables (no solamente exportables), puede ser un arma de doble filo, como nos pasó el año pasado con el crédito al consumo. Parecía todo positivo para una economía que crece, pero cuando hay algún problema, este tipo de experimentos pueden dar un resultado que sea negativo.
Jorge Carrera, no te molestamos más allí en París y nos seguimos viendo. Muchísimas gracias.
Como siempre, un gusto hablar con vos y con toda la audiencia.
Muchísimas gracias.