La consultora Libertad y Progreso proyectó una inflación del 1,8% para junio, un dato que, de confirmarse, marcaría la perforación del umbral del 2%, uno de los principales objetivos económicos del Gobierno. "Nos dio 1,8% para el mes de junio... si se da esto para el Gobierno sería obviamente una muy buena noticia, porque lograría quebrar el umbral del 2%.”, comentó el economista Iván Cachanosky.
Según explicó el entrevistado, la desaceleración se consolidó durante la segunda mitad del mes gracias, principalmente, a la baja en los precios de la indumentaria, luego de un comienzo más estable.
Inflación: una baja gradual y con desafíos
Cachanosky consideró que la tendencia seguirá siendo descendente, aunque descartó que una inflación que "empiece con cero" sea un escenario probable en el corto plazo. "Una inflación que empiece con cero, no lo veo fácil. Por ahí algún mes, pero me imagino transitar en una tendencia descendente."
En ese contexto, explicó que cuanto menor es la inflación, más complejo resulta seguir reduciéndola. Además, señaló que el proceso podría verse condicionado por el escenario electoral de 2027, aunque destacó que la economía llega con fundamentos más sólidos. "Hoy el riesgo que tiene el Gobierno es más político que económico."mencionó.
Consumo, dólar y expectativas para el segundo semestre
Respecto del mercado cambiario, Cachanovsky sostuvo que no espera fuertes sobresaltos durante lo que resta del año gracias a la acumulación de reservas y a una política monetaria más prudente por parte del Banco Central. "De acá a que termine el año el mercado cambiario debería estar más bien tranquilo”, expresó.
En cuanto al consumo, proyectó una recuperación gradual impulsada por la desaceleración de la inflación y la posible baja de las tasas de interés, factores que favorecerían tanto a las familias como a las empresas. "Si la inflación baja, vos te asegurás que bajan las tasas de interés y eso es buena noticia para la empresa PYME y también para el consumidor”.
Para el economista, el segundo semestre de 2026 podría mostrar una mejora más consistente de la actividad, siempre que continúe el proceso de estabilización macroeconómica y no aparezcan factores de incertidumbre política que alteren las expectativas.