jueves 01 de diciembre de 2022
MODO FONTEVECCHIA PANDEMIA DE CORONAVIRUS

La OMS apela a la fe para completar la vacunación

El organismo convoca a referentes de todas las religiones para promover la inmunidad. El caso del cardenal Burke y la resistencia en Misiones.

En agosto del año pasado, el cardenal antivacunas Raymond Leo Burke -defensor acérrimo del tradicionalismo católico, crítico de la inmigración musulmana y enemigo del papa Francisco- terminó conectado a un respirador, enfermo de coronavirus. Burke, que finalmente sobrevivió, también era un defensor de la extravagante teoría del microchip bajo la piel de los inoculados. Sus ideas son un emblema del obstáculo que representan las posiciones religiosas extremas para la protección del bien común.

Aunque el movimiento antivacunas no fue un problema serio para la cobertura en Argentina, ese mismo mes se difundía otra noticia inquietante: Misiones, la provincia con mayor diversidad religiosa del país, era también la más atrasada en la campaña de vacunación, con un 33% de dosis sin aplicar. La influencia del bolsonarismo y su alianza con los evangélicos de derecha hizo perder la paciencia de la subsecretaria de Culto, Rossana Barrios, que encabezó operativos diarios para convencer a los rebeldes: “Están con eso del nuevo orden mundial, del control de la natalidad, del demonio a través de la vacuna”.

La vacuna argentina Arvac Cecilia Grierson contra la Covid-19 es "segura y muy inmunogénica"

El operativo se topó con casos extremos: en Pozo Azul, una localidad de 10 mil personas, debió intervenir un consejo de pastores; en el paraje Puerto Argentino, los vacunadores fueron recibidos con manifestaciones e insultos. Pero el rechazo no era homogéneo. Mientras que la Iglesia Cristiana Evangélica Asamblea de Dios aportó su red de 700 templos para que funcionaran como vacunatorios, uno de sus ex pastores, el médico Carlos Flamig, llegó a decir que con las inyecciones “están modificando nuestro genoma y los vacunados pasan a ser personas transgénicas” con posibilidad de “ser patentados”. 

Además de erradicar el covid, el objetivo actual de la Organización Panamericana de la Salud es que la población no deje de aplicarse las vacunas contra las demás enfermedades. Y esta vez cree que los líderes religiosos pueden ser sus aliados. Ayer concretó un seminario que reunió a líderes religiosos con representantes de los ministerios de Salud de los países de América Latina y Caribe. Los títulos de los paneles eran elocuentes, por ejemplo: “¿Por qué es un deber religioso vacunarse?”, a cargo de Isaac Sacca, gran rabino de la Asociación Comunidad Sefardí de Buenos Aires.

Un experto afirmó que hay un 40% de camas ocupadas con covid, gripe y neumonía y llamó a la vacunación

En contra de personajes como Burke o Flamig, esos referentes de credos están convencidos de que, gracias a los esfuerzos por cerrar las brechas entre ciencia y fe, lograron “llegar a los desatendidos y más vulnerables, incluidos los refugiados, los migrantes, la infancia y las mujeres, enfrentar la vacilación y la desinformación de la vacuna”. El descenso de las tasas de inoculación, que ya se había iniciado antes de la aparición del covid pero se agravó durante la pandemia, había sido la motivación principal para una colaboración novedosa, que puede traer más beneficios en un futuro cercano.

JL PAR