El presidente Donald Trump intensificó la intervención de Estados Unidos en Venezuela tras una operación militar que derivó en la captura de Nicolás Maduro, hoy detenido en Nueva York por cargos de narcoterrorismo, y anunció que su gobierno tendrá un rol directo en la conducción transitoria del país. Según su diálogo con el programa Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190), el analista Luis Rosales analizó el impacto de esa política exterior en el escenario electoral y sostuvo que “lo de Venezuela impacta en las elecciones internas de Estados Unidos”.
El periodista y político mendocino Luis Rosales fue electo en 1989 como el diputado más joven de la provincia y luego se desempeñó como secretario de Turismo. Se desempeñó como agregado turístico argentino en Estados Unidos y Canadá, profesor universitario en comunicación política, columnista en C5N y en el programa de Eduardo Feinmann por América 24, además de candidato a gobernador de Mendoza y a diputado nacional por Propuesta Republicana (PRO).
La pregunta que había quedado pendiente era: ¿Cómo afectaba, o cómo creés que podría afectar, la acción en Venezuela a las elecciones de medio término de este año que enfrenta el presidente Donald Trump?
Siempre que hay un acontecimiento exterior importante en los Estados Unidos hay repercusión interna dentro de la opinión pública norteamericana. Eso siempre se ve, se mide y se lo toma como una variable más dentro de la decisión. Incluso he llegado a escuchar, de fuente bien fehaciente, que muchas veces se atacaba en algunas de las guerras en las que participó Estados Unidos en determinados horarios para que el ataque, transmitido por televisión, entrara en el prime time de determinadas zonas donde las encuestas le daban ventaja al presidente de turno.
La repercusión externa tiene un contenido interno muy importante porque el norteamericano medio, además de elegir a un presidente, elige a un comandante en jefe. Eso lo tiene muy claro: comandante en jefe de las fuerzas armadas más poderosas de la Tierra, abanderado de la libertad, con un conjunto de atribuciones que en el imaginario se le otorgan al presidente de los Estados Unidos en cuanto a poderío militar, rol internacional y hegemonía global.
¿Qué repercusión va a tener?
Estuve averiguando ayer y parecería que en los sectores latinos tiene una repercusión muy positiva lo ocurrido con Maduro, un sector que le ha ido respondiendo a Trump de manera favorable en los últimos años. Como sabés bien, de la elección del año 2020 a la de 2024 hubo un incremento muy importante del voto latino hacia el republicano.
El voto latino, además, es uno de los segmentos sociodemográficos que más crece en los Estados Unidos. Ya está cerca del 20% del electorado. Eso es relevante y habrá que ver cómo evoluciona la situación, porque falta mucho para las elecciones de medio término como para predecir el impacto que pueda tener, de acuerdo con lo que ocurra en Venezuela. Si la situación se normaliza, hay un gobierno de transición y luego elecciones en tranquilidad y paz, es un escenario. Si la situación se descontrola y estamos frente a un nuevo Irak o una nueva Libia, es un escenario distinto.
¿Cuál es tu pálpito en estos dos escenarios? ¿Cómo creés que va a evolucionar?
A mi entender, hubo negociación. Hubo tiempo suficiente para negociar con quienes quedaron en el poder en Venezuela y trabajar alguna transición. Tienen la espada de Damocles sobre la cabeza. Ya pasó con Maduro y puede pasar con quien lo suceda si no se cumplen los plazos, los tiempos o las cláusulas de un eventual acuerdo.
Con el antecedente de Maduro, quien ocupe su lugar se va a cuidar mucho más. Las imágenes vistas este fin de semana son increíbles. Se trata de un presidente llevado ante una Corte de Justicia norteamericana, con un trabajo previo de haberlo declarado jefe de un cártel de droga y terrorista, con una serie de antecedentes que fueron preparando ese camino. En definitiva, es un presidente trasladado desde su lugar de residencia, una base militar donde dormía, a una corte de Nueva York en un abrir y cerrar de ojos. Es una situación absolutamente inédita.
¿Qué diferencia encontrás entre esto y Noriega hace casi 40 años?
Esto abre una puerta que para algunos resulta muy interesante y para otros muy peligrosa dentro del manejo de las relaciones internacionales, porque hoy es Trump y mañana puede ser Putin o cualquier otro con poderío militar que decida hacer algo similar con alguien que no se subordine. Las situaciones son bastante parecidas a lo ocurrido con Noriega y se manejaron de una forma similar. Después no se repitieron. Luego cayó el Muro de Berlín y vino la Pax Americana. Fueron situaciones parecidas, pero no se transformaron en una práctica habitual.
Existe un antecedente interesante. En el año 2017, Lilian Tintori, la mujer de Leopoldo López, que estaba preso en una cárcel venezolana, se reúne con Trump por primera vez. Era el primer contacto de Trump con el tema Venezuela, cuando Maduro comenzaba a reprimir y a mostrar su peor cara como dictador. Trump se horroriza con lo que le cuenta Tintori y pregunta quién era ese presidente. Al escuchar el nombre, expresa que se trata de una muy mala persona y plantea si no podían invadir Venezuela con el poderío militar que tenían. Sus asesores le responden que eso ya no se utiliza.
Sin embargo, Trump ya tenía en su cabeza, con su forma práctica de resolver los problemas, la idea de que si hay un líder castigando a un pueblo y existe poderío militar para sacarlo, no ve por qué no hacerlo. Es una simplificación fuerte.
Y volviendo al tema de Trump, los demócratas en esto, ¿cómo quedan frente a la opinión pública?
En cuanto a los demócratas, se encuentran en una posición de cautela. Si esto resulta exitoso, no van a querer quedar en una oposición directa. Los sectores más anti-Trump se manifestaron claramente en contra de esta decisión, pero el resto del partido, observan con atención. Como ocurre muchas veces después de una derrota electoral, el partido tiende a radicalizarse en lugar de correrse hacia el centro, lo que suele alejarlo aún más del triunfo durante una o dos elecciones.
¿Ya representan los hispanos cerca del 20% del total del electorado? Entre el 18 y el 20 %, en un país de más de 300 millones de habitantes. Esto habla de algo muy relevante y también de la juventud de la población hispana en comparación con el promedio del resto de la sociedad. ¿Cuánto tiene que ver Marco Rubio en todo esto?
No todos los latinos actúan de forma homogénea. El mundo latino es muy heterogéneo en los Estados Unidos. No es lo mismo el mexicano de California que el de Texas, ni los puertorriqueños y dominicanos de Nueva Jersey o Nueva York, ni los cubanoamericanos de Florida, ni ahora los venezolanos, que son muchos y muy importantes.
Marco Rubio tiene una influencia importante en este contexto. Es hijo de cubanos, muy anticastrista, antibolivariano y antichavista. Todo lo que hace está atravesado por la lógica de que Trump es un presidente en su último mandato. En poco tiempo comenzará a discutirse la sucesión, donde aparecen figuras como J. D. Vance y el propio Marco Rubio.
Hubo momentos en los que Trump habló mostrando signos de cansancio o envejecimiento, ¿se lo percibe hoy como una persona mayor o existe alguna preocupación concreta respecto de su estado de salud?
Trump lo amenazó y Gustavo Petro respondió: "Por la Patria tomaré de nuevo las armas que no quiero"
Existen comentarios y observaciones, pero por el momento no hay indicios de que eso lo esté afectando.
MV