En Buenos Aires la intervención militar estadounidense en Venezuela produjo dos marchas opuestas. En la Embajada de Estados Unidos se congregaron miles de manifestantes y organizaciones kirchneristas y de izquierda en rechazo a la agresión de Donald Trump, mientras que en el Obelisco se reunieron los migrantes venezolanos a festejar la captura de Nicolás Maduro.
La concentración contra el accionar de EE.UU. empezó en Plaza Italia y desde allí marcharon hacia la sede diplomática norteamericana. “Ni Trump libera, ni Milei es libertad”, “Váyanse al carajo yankis de mierda”, “Trump, tu droga es el petróleo”, fueron algunas de las consignas escritas en carteles y pancartas.
“Los bombardeos de Estados Unidos a Venezuela implican un salto gravísimo en la agresión imperialista en la región y requieren todo nuestro repudio”, denuncia uno de los comunicados que convocó a le Embajada.

Los manifestantes advierten que el objetivo del ataque no tiene por fin restaurar la democracia sino que busca la “sumisión” y el “saqueo” de recursos naturales. Lo que estaría en sintonía con los anuncios de Trump en la conferencia de este sábado por la tarde, donde indicó que “se haría cargo” del gobierno venezolano hasta que “la transición sea posible". A la vez que manifestó la intención de que empresas de su país extraigan el petróleo de ese territorio.

“La derecha continental celebra esta agresión hablando de ‘libertad y democracia’. Nada más falso. Esto es un avance de una potencia imperialista sobre la región. Si esta ofensiva triunfa, solo habrá más miseria, más opresión, más saqueo y más sumisión de nuestros pueblos a Estados Unidos y otras potencias mundiales”, expresó el comunicado de Myriam Bregman en la convocatoria.


Otro de los espacios que se movilizó a la Embajada fue Libres del Sur que manifestó en sus redes: “Todo esto constituye una violación al Derecho Internacional y a la soberanía de los pueblos. Rechazamos la avanzada imperialista en Latinoamérica y su apoyo por parte del gobierno vendepatria de Javier Milei. La soberanía es un derecho fundamental de los pueblos y no vamos a renunciar a ella”.

De manera similar, se registraron movilizaciones en contra de la intervención militar estadounidense en distintos lugares del mundo, como Suecia, Grecia, España, Toulouse, e incluso en Nueva York, donde el alcalde electo manifestó su desacuerdo con el accionar de Trump.
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