Fernando “Pato” Galmarini repasó su historia de amor con Moria Casán, el inesperado comienzo de una relación que ya lleva cinco años y la repercusión que tuvo la serie sobre la vida de la actriz. El histórico dirigente peronista también habló de su familia, Sergio Massa, la relación de Moria con sus hijos y la posibilidad de que la diva desembarque algún día en la política.
En diálogo con Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), Galmarini destacó la energía de Moria a sus 80 años, aseguró que “hay que animarse a vivir hasta el final” y reveló cómo fue el momento en el que sus hijos se enteraron de la relación.
Fernando "Pato" Galmarini es un histórico dirigente político del peronismo bonaerense. A lo largo de su carrera pública, ocupó la Secretaría de Deportes de la Nación durante la presidencia de Carlos Menem y fue ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires bajo la gestión de Eduardo Duhalde. Además, ejerció como diputado nacional entre 1995 y 1999 en representación de la provincia de Buenos Aires.
Fernando, un gusto tenerte acá y compartiendo con la audiencia. Estábamos conversando en la tanda sobre el fenómeno, el éxito de la serie de Moria. Me gustaría que compartieras con la audiencia lo que me contabas en el corte de cómo se refleja ese fenómeno.
Se refleja, en mi caso, por la calle, llamándome por teléfono, amigos que entienden tanto como yo del tema. Pero es que Moria es un fenómeno que yo desconocía hasta hace unos años y ahora conozco. Yo te diría que es un fenómeno nacional, y yo le digo a ella, y ella no insiste, que creo que va a ser parte de la historia argentina del cine, del teatro, del espectáculo. Está muy bien, Moria. Muy bien. Cumplió el otro día 80 años. Tiene una polenta, Jorge, envidiable.
¿Tiene más polenta que vos?
Ahí hay que ver. Estamos parejos, pero sí, tiene mucha polenta porque, además de estar todas las mañanas en la tele, en El Trece, a la noche hace teatro y después son las notas. Y además esta obra, esta serie, le llevó mucho tiempo también de trabajo a ella y, por supuesto, a Netflix. No, pero es una obra bárbara.
¿Y te cambió la vida?
Sí, me cambió la vida. Me cambió estar muy bien con ella en estos años, que no son fáciles ya a los... Yo tengo 83 años, Jorge. Muchas veces me pasa, y nos pasa, que nos paran por la calle, gente también de nuestra edad: “¿Y ustedes cómo hicieron?”. Y, en realidad, la explicación no es fácil. Porque, ¿qué le decís?
¿Y qué le decís?
Sí, sí. Y esto es posible. Es posible para todos. Hay que lanzarse. Esto tiene que ver también, seguramente, con nuestras vidas anteriores, con habernos cuidado físicamente: ella con lo que ha hecho, yo con el deporte toda mi vida. Y después, animarse, animarse a vivir hasta el final. No sé si se van contentos o no, pero ven a Moria y me ven a mí juntos y creo que esto tiene para ellos un aliciente, como que se puede. Después, si ellos pueden o no, esto ya es un tema de quienes se animen.
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¿Dudaste en el momento antes de tirarte a la pileta, antes de animarte?
No, pero me costó porque yo no sabía, Jorge, quién era Moria. Por supuesto, la conocía de haber leído notas de ella, de haberla visto.
Y creo que hay una parte en la que estuviste en un programa de ella.
Claro, 30 años antes, hoy ya deben ser poco más de 30 años, cuando ella tenía un programa que se llamaba A la cama con Moria, y ahí la conocí. Fue esa noche el programa y nunca más, hasta 30 años después, que la llamé un día para invitarla a una reunión que hicimos del deporte y la cultura.
¿Cómo ocurrió llamarla para una reunión del deporte y la cultura?
En el deporte yo tenía, digamos, no lo hice solo, eso fue en la época previa a las elecciones de Fernández-Fernández, de Alberto y Cristina. Y Jorge Coscia, un gran amigo mío, me dijo: “Mirá, vos tenés ya mucho del deporte, porque conocés mucha gente. ¿No tendrás alguien del tema cultural?”. Y le dije: “Mirá, yo hace años y años que no la conozco a Moria, pero me animo a llamarla”. La llamé y me dijo que iba a ir a la reunión, y no fue. Es más, Jorge, tres días después, dos días después, un rato después, leo en los diarios que Moria viajaba a Florencia a casarse. Y yo: “¿Pero cómo es esto? Esta mina está loca”. Bueno, viejo, a la semana Moria se separó, vuelve de Florencia...
¿Y con quién era? Perdón, ¿con quién se iba a casar?
¿Sabés que no me acuerdo? Me dijo, me contó. Le dije: “¿Pero qué es esto?”. Y es Moria. No, no me preguntes demasiado. “Me casé y me separé”. Y ahí, eso fue, digamos, los primeros tanteos míos con referencia a ella. Estaba en ese momento trabajando en América, en un programa. Dije: “Bueno, tomemos un café y me explicás qué has hecho”.
Entonces, claramente, no es que vos la llamaste para participar en ese evento deportivo-cultural porque había, a lo mejor, muchas otras personas para llamar y vos llamaste a ella. Y después volviste a llamarla 15 días después. Evidentemente, hay algo de su casamiento frustrado...
Frustrado.
Sí, pero cuando te enteraste de que era frustrado, la llamaste. O sea, era frustrado. Si no, no la hubieras llamado.
Y porque, en realidad, no la conocía. O la conocía nada. Y ella casándose... Digo: “Bueno”. Porque además el marido, el supuesto marido, la había invitado a vivir a Estados Unidos, a Miami. Y dijo que no y se separó. En realidad, no sé si fue un casamiento trucho o simbólico.
Muy simbólico.
Y ahí empezó nuestro caminar juntos.
O sea, poco después de asumido Alberto Fernández.
Sí, debe ser cinco años ya.
Bueno, y entonces, vistos estos cinco años, podríamos decir que en el recorrido de Moria parece una relación longeva comparada con las anteriores. ¿Cuánto tenés vos de valor en que esta pareja dure?
Yo aspiro, y aspiramos, habiéndolo charlado ya con Moria, hasta que la vida no se pare, hasta que terminemos en este mundo, creo yo. Después nunca se sabe, pero bueno, ya muchas vueltas, Jorge, no podés dar. Pero estamos muy bien porque, en verdad, además del significado externo que tiene Moria, es una mujer bárbara, es muy simpática. Tiene muchas cualidades humanas. Moria es muy solidaria, muy compañera, no solamente conmigo, sino con el medio en que ella trabaja. No he encontrado yo, sin conocer demasiado, alguien que diga: “Es una mina difícil, con dificultades”. Y en la calle, Jorge, yo he sido, no amigo, pero he conocido mucho a Diego Maradona, he estado con él, con Guillermo Vilas, con muchos compañeros del deporte. Y Moria no se queda atrás en el nivel de la calle.
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¿Cómo fuiste manejando...? Porque, bueno, me estás contando que comenzaste esa relación en el momento en el que recién comenzaba la presidencia de Alberto Fernández, Sergio Massa era presidente de la Cámara de Diputados. Supongo que tenías que decirle de alguna manera, porque la notoriedad de una pareja como Moria iba a generar algún elemento de comunicación que lo iba a potenciar o a lo que fuera. ¿Cómo lo manejaste? ¿Qué te dijo la primera vez? Primero, ¿se lo dijiste?
Esto fue también, hasta te diría, simpático y gracioso. El primero que supo que yo estaba saliendo con Moria fue Sergio, que la llamó a Malena, su mujer, mi hija, y le dijo: “Che, tu viejo está saliendo con Moria”. Malena no sabía absolutamente nada. Malena compró una revista que había salido en ese momento, que era Caras, que es la de ustedes.
Exactamente, que estaba en la tapa. Pero entre esa cosa, esa tapa y lo que vos estás contando pasaron cuatro años.
¿Desde la tapa hasta acá?
No, no, no. O sea, esa tapa de Caras, de ustedes dos oficializando la relación, ya estaba bastante avanzado el gobierno de Alberto Fernández. O sea, lo mantuviste en secreto durante bastante tiempo.
No, no. Yo creo que la tapa de Caras salió exactamente en los primeros momentos que salíamos con Moria. Fuimos a comer a un local, a un bodegón piola en Tigre, y el dueño era amigote mío, que yo lo había conocido porque él era policía de la provincia de Buenos Aires. Y nos hizo sacar una foto, y esa foto llegó a ustedes, a vos, y salió cuando salió. Le llegó a manos de Malena y de mis hijos. Lo llamaron a Sergio, pero llamarlo a Fontevecchia no sé si te llamó o no. Él estaba, en el momento que lo llaman, con Bill Clinton, hablando de la deuda externa. Y digo: “¿Qué me preguntan a mí? Resuelvan ustedes allá”. Y ese día fue un torbellino de llamadas de mis cinco hijos: “Papá, ¿cómo es esto? ¿Es cierto? ¿Es verdad?”. Digo: “No, es cierto. Está bien, estamos saliendo con Moria”. Y a los dos o tres días, Jorge, era el Día del Padre, Sebastián, uno de mis hijos, me dijo: “Pa, ¿estás bien con ella?”. “Sí, estoy muy bien”. “Traela a la fiesta del padre”. Entonces fue y fue todo un evento familiar, un evento familiar con un personaje como Moria. Y desde ese momento en adelante todos la quieren. Se ha sumado muy bien a todos nosotros, a Malena, a mis hijas. Yo tengo dos hijas psicólogas, que alguna vez les he preguntado por qué fueron psicólogas. Y me dicen: “Papá, para ver si podíamos entender por dónde andás vos”. Y después, bueno, Malena y Sebastián, los dos han estudiado el tema de la política, Ciencias Políticas. Y Sergio, que vos lo conocés tanto como yo...
Se cumplieron 30 años del matrimonio de Malena y de Sergio y me festejaron en una isla, creo que era Barbados o una isla del Caribe, con un viaje controvertido porque salieron por un país y volvieron por otro. ¿No sé si hablaste con Malena del tema?
Hablé con Malena, no del tema, porque en realidad ni lo sabía. Y si lo hubiese sabido tampoco lo hubiese hablado, porque Malena y Sergio tienen todas las posibilidades de irse ahí, a Miramar o a donde quieran. Me pareció una noticia buscando algo más que la noticia de ese viaje. Después me enteré porque lo leí en el diario. No conozco más nada, Jorge, que salieron de acá, estuvieron en Montevideo o no sé dónde.
Tengo entendido, por lo que leí yo también, fueron vía Montevideo y volvieron vía Paraguay, en los dos casos sin hacer... en el avión de Narváez.
Más que eso no te podría decir. Ahora sí, esto sí te lo puedo asegurar: no es el primer viaje que Malena y Sergio hacen, o a donde estuvieron, en República Dominicana, no sé.
Otras personas importantes, como Moria en la historia del espectáculo argentino, hicieron carrera política. Primero que me viene, candidata a diputada, Nacha Guevara, más o menos de la misma época de Moria hoy. ¿Qué le dirías a Moria? Moria, si vinieran a proponerle ser candidata a diputada, por ejemplo.
Yo le diría: “No, a diputada no”, porque es complicada la diputación, tenés que estar... Es aburrida.
Moria ahí, yo creo que a la semana presenta la renuncia.
Pero sí me animaría a decirle a Moria, por supuesto, después habrá que ver, de un cargo como secretaria de Cultura, por supuesto acompañada también por gente que... Porque yo creo que tiene todas las virtudes, porque entiende mucho del tema. Como le diría a un deportista que sea secretario de Deportes. Ahora habrá que ver quién es nuestro presidente para poder decirle: “Mirá, elijamos esto”, que tiene mucho que ver con la sociedad que hay que rearmar, que es de alegría, de búsqueda de gente, de que el espectáculo, el teatro, el cine no termina en la calle Corrientes, sino que es en cada pueblito. Lo conozco esto por haber conducido el tema del deporte y la cultura en el gobierno de Eduardo Duhalde.
¿La serie la produjo ella misma? ¿La llevó adelante ella misma como productora, como directora? ¿Cuál fue su papel?
No. Ella fue actriz, por supuesto, contó mucho de su historia, de su propia historia. Esto lo hizo Netflix
Sí, pero la supervisión, la producción, que no tiene que ver con lo económico, sino que tiene que ver con la conducción a lo largo de toda la serie, de la serie misma. ¿Ella estuvo muy comprometida en la realización durante el tiempo que duró?
Bueno, toda vez que tenía que ir a grabar, a filmar, a hablar, por supuesto, yo creo que ella metió muy pocas manos en lo que ella contaba y después traducían como letra de lo que iba a ser la obra los responsables de Netflix.
Tenemos que volver a hacer una nota juntos entonces. Ustedes, vos y ella, acá después. Bueno, acá en este horario no, porque ella está en Canal 13 a la mañana, pero la podemos hacer en Caras, para recordar aquella primicia. ¿Te parece?
Me parece.
Me parece muy bien, Fernando. Muchas gracias por venir acá. Mandale un beso grande. Felicitaciones por el éxito de la serie.
Entonces ya le digo a Caras que tiene que hacer la nota de los dos juntos después de aquella pregunta.
Me parece bárbaro.
Con vos.
No, no. La gente de Caras, como la vez anterior, como usted decía.
Muchísimas gracias.
Gracias.
LMM