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MODO FONTEVECCHIA
RADIOGRAFÍA DE UNA ECONOMÍA DUAL

Por qué solo hubo mejora del bienestar económico en la primavera de 2024

El expresidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, analizó el escenario de estancamiento de la economía real, el impacto del endeudamiento en el consumo y advirtió sobre los riesgos cambiarios y de tensión social de cara al año electoral 2027. "Hay una subestimación de los problemas de la economía real", aseguró.

Alejandro Vanoli 12032026
Alejandro Vanoli | CeDoc

A pesar de las promesas oficiales de un sendero de crecimiento sostenido, los últimos datos del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) ratifican el comportamiento "serrucho" de una economía que no logra despegar. Con una dinámica marcadamente dual, donde sectores primarizados como el agro y la minería muestran números positivos, el restante 70% del tejido productivo —con la industria y el comercio a la cabeza— continúa en terreno negativo, sembrando dudas sobre la sustentabilidad del modelo en el mediano plazo.

Para analizar este complejo panorama macroeconómico, el impacto de la mora crediticia en las familias y las perspectivas financieras y sociales de cara al año electoral 2027, en Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), Alejandro Vanoli advirtió sobre la falta de confianza de los inversores extranjeros, el agotamiento del consumo interno y los desafíos cambiarios globales que amenazan con desestabilizar el esquema financiero del Gobierno

Alejandro Vanoli es licenciado en Economía por la Universidad de Buenos Aires, profesor titular de finanzas internacionales y profesor asociado de economía internacional de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. En la gestión pública se desempeñó como presidente del Banco Central de la República Argentina entre 2014 y 2015. Entre 2009 y 2014 fue presidente de la Comisión de Valores. Anteriormente fue vicepresidente de esa institución entre 2006 y 2009. También fue director ejecutivo de ANSES entre 2019 y 2020 durante el inicio de la gestión de Alberto Fernández. Actualmente se desempeña como director de síntesis, consultora económica y financiera.

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—Buenos días, Alejandro, Jorge Fontevecchia, te saludo. Un gusto volver a hablar con vos. Parece un serrucho el EMAE, sube un mes, baja otra vez 1,5 tras el aumento de marzo de caída. Pero bueno, más allá de un dato particular en un mes puntualmente, lo que parece es que no llega esos 18 meses magníficos de la economía argentina que prometió el ministro de Economía. Y lo que parece es que más allá de las actividades que siempre se menciona, el agro, la minería, la energía y el área financiera, el otro 70% de la economía no logra despegar.

—Buenos días, Jorge. Sí, es así. Recordarás que estuvimos conversando hace un mes cuando salió el dato de actividad de marzo y comentábamos ahí que los indicadores que mostraban mes a mes con algún adelantamiento que podía pasar en la actividad en abril y mayo no eran buenos. Y bueno, esto se confirmó ayer con el dato del INDEC. Y probablemente mayo cuando se conozca tenga la misma tendencia. Y respecto al dato general, sí se produce esto que vos decís, una Argentina, digamos con un comportamiento dualista, donde hay unos pocos sectores. El índice general en términos anuales subió muy poquito y esto tiene que ver con el comportamiento de la minería y del agro, pero el resto de los sectores que crean empleo, en particular en la industria, con un retroceso de 2,8%, el comercio con el 3% y también la construcción reflejan que muy difícil hacia delante haya 18 meses gloriosos y en todo caso tenemos una economía mediocre donde este también en todo caso puede haber ese serrucho que vos describías, pero muy difícilmente esto permita avisorar una tendencia de crecimiento sostenido.

—Digo, Alejandro, cuando uno traslada esto a las mediciones de las aprobaciones, conversábamos recién con Diego Corbalano, un sociólogo especializado en la medición de aprobación, desaprobación, redes sociales, uno ve que el momento de Milei fue en la primavera entre septiembre y diciembre, el último trimestre, el último cuatrimestre de su primer año de gobierno, y que luego tuvo un mes bueno de aprobación después de ganar las elecciones en octubre del año pasado. ¿Qué pasó entre septiembre y diciembre de 2024, que hubo una especie de recuperación, una especie de veranito del consumo? Por lo que entiendo, algunos colegas tuyos lo asignan a que ahí hubo un aumento del crédito significativo y que ese aumento del crédito generó ese repunte en el consumo y que luego como todo crédito consume futuro, después había que pagarlo, empeoró la situación a futuro. ¿Es una conjetura muy simplista la que estoy planteando?

—No, no, yo creo que fue un factor fundamental. En primer lugar, la primera vez que los datos anuales empezaron a dar bien por comparación con el 2023. Tuviste el blanqueo y fundamentalmente un aumento del crédito que se sostuvo hasta una parte de 2025. Y como vos decís, eso digamos es un combustible que sirve en el corto plazo, pero después tiene sus bemoles. Hoy conocemos datos de el Banco Central que habían sido anticipados por uno de sus directivos, donde la mora en persona ya llega a 12,7% un récord. Y esto tiene que ver con la mora en el sistema financiero, porque hay una parte de los argentinos que tienen deudas con las billeteras virtuales por arriba del 20%, con las cadenas de electrodomésticos en mora por arriba del 30%.

Entonces es muy difícil que el consumo, que es el 80% del producto en Argentina, pueda este de alguna forma arrancar con estas variables y estas restricciones. Ya los argentinos acudieron a los colchones para usar los dólares ahorrados, acudieron al crédito, el salario real tampoco recupera, ni jubilaciones. Y por otro lado, y algo muy significativo para un gobierno de estas características es que la inversión extranjera directa también tiene un retroceso. Con lo cual se supone con una política económica como la que genera Milei que teóricamente debería dar confianza a los mercados, ni aún con el RIGI este, y muy probablemente con el Super RIGI tampoco haya desembolsos que permitan dinamizar a la economía argentina por fuera de que estamos hablando nuevamente de una economía dual.

La actividad económica cayó 1,5% en abril, según el INDEC

—¿A quién lo atribuís?

—Y creo que hay un problema de falta de confianza. Evidentemente todo lo que pasa en términos de grieta política, de corrupción, de inestabilidad hacia adelante. Es tan polar el gobierno de Milei que realmente los inversores tienen muchas dudas que se pueda sostener un tipo de política tal como está y esto se traduce en dudas respecto al equilibrio fiscal hacia delante y hay mucha preocupación, sobre todo cuando uno habla también con inversores, que históricamente les preocupaba la cuestión financiera. Hoy por hoy te preguntan, ¿qué va a pasar con el consumo? ¿Qué va a pasar con con el empleo, porque se ve que ese es el talón de Aquiles, porque cuando hemos visto en la Argentina que cuando la Argentina no logra crecer sostenidamente, los equilibrios macroeconómicos no se pueden sostener y esto termina impactando sobre las variables financieras y sobre la deuda. Más allá de veranito que la Argentina también pasó con experiencias de este tipo, cuando se subestiman los problemas de la economía real, como desde mi punto de vista hace este gobierno.

—¿Cuál es tu pronóstico de 2027 año electoral? ¿Creés que puede haber violencias cambiarias. ¿Creés que el ministro de Economía está creando los reaseguros y los remedios necesarios? ¿Creés que si de continuar una no mejora del salario real y de la capacidad de compra y del consumo? ¿Va a haber una creciente tensión social? ¿Cómo te imaginas que se va a desenvolver la economía en el año electoral?

—Yo diría que creo que va a haber una creciente tensión social derivada de que también hemos visto que hay un deterioro de los indicadores de empleo que hasta aquí fue un poco disimulado por el trabajo precario que se creaba a través de monotributistas en actividades de servicios precarizados, pero eso también está perdiendo dinamismo porque cae la demanda y por otro lado también empieza a haber mucha oferta de gente que busca dar servicios por aplicaciones en comida, en en transporte, etcétera. Y por otro lado, el año que viene es un año electoral que siempre, siempre, aun en años buenos, genera tensiones cambiarias. Por lo cual yo le prestaría particular atención a lo que pase en el tema cambiario. Ya estamos viendo el mes pasado, y esto es algo regional, no solo de Argentina, la apreciación del dólar a nivel mundial producto de las perspectivas de suba de la tasa de interés están generando una devaluación en las monedas emergentes. Por primera vez el dólar le ganó a la tasa de interés y esto complica el carry trade, es decir, las inversiones especulativas en pesos.

La paradoja argentina: sobran dólares bajo el colchón, falta inversión

Y bueno, esta situación de profundizarse de nuevo en un año electoral donde siempre hay una mayor demanda de dólares es un tema a monitorear, donde se mantiene una compra de dólares por parte de los particulares muy intensa y que incluso supera el promedio del gobierno de Macri y donde está habiendo otro factor también importante que ya impactó este año. 2,600 millones de dólares de giros de utilidades de empresas, que por supuesto también va a ser un factor de demanda en 2027. Así que creo que lo que pase a nivel global con las tasas de interés y lo que pase también con el presidente Trump en términos de algo que permitió atravesar 2025, que fue el salvataje de Estados Unidos y que impidió que esa dolarización genere mayores problemas. Bueno, habrá que ver si en 2027 los Estados Unidos están en capacidad de hacer un salvataje similar en la Argentina si el cúmulo de factores globales y locales genera una presión cambiaria como vivió la Argentina en 2019, en 2023, años de elecciones presidenciales.

—Alejandro, te propongo lo siguiente. Con el próximo EMAE, dentro de un mes, repetimos esta conversación y la convertimos ya en un clásico mensual, ¿te parece?

—¿Cómo no? Con mucho gusto.

—Bueno, un fuerte abrazo.