lunes 30 de enero de 2023
MODO FONTEVECCHIA COPA DEL MUNDO

Recuerdo imborrable: a un mes del campeonato del mundo de la Selección Argentina

El 18 de diciembre se convirtió en una fecha que quedará en el corazón de los argentinos por siempre. Hoy se cumple un mes de la hazaña de la Scaloneta en Qatar 2022.

Un mes atrás la Selección Argentina se enfrentaba con Francia para poder quitarse esa espina que tanto tiempo arrastró desde aquella conquista en México 1986. Esa espera, sobre todo para Lionel Messi capitán del combinado argentino, luego de 36 años y de haber caído en la anterior final que disputó con Alemania, llegó a su fin luego de una definición infartante ante el campeón defensor.

Hablando del capitán, Messi demostró una vez más que se trata de un jugador fuera de serie, que para la suerte de los argentinos jugó una Copa del Mundo con un excelso nivel y con un hambre de gloria que quedaba en evidencia cada vez que el 10 agarraba la pelota. Goleador del combinado nacional anotando siete goles en toda la competencia, gritando dos de ellos nada menos que en la final ante Francia para poder coronarse, el rosarino fue el director de una orquesta que respondió a la altura de las circunstancias. 

Fue un partido que tenía todos los condimentos para no sufrir por lo que habían sido los primeros 80 minutos del equipo de Scaloni. Fue un dominio absoluto ante un equipo tan afianzado como Francia a pesar de algunas ausencias de pesos tales como Paul Pogba y N'golo Kanté. Cerrando una primera etapa rozando la perfección, Argentina partió al vestuario ganando 2-0 y dando una verdadera muestra de fútbol en todos los sectores. Firme en la línea de fondo, con circuitos de pelota aceitados en el medio y contundencia en el ataque cerraron lo que puede denominarse una de las mejores performances en una final de una Copa del Mundo.

En el complemento, lejos de levantar el pie del acelerador la selección fue por más. En este caso sin tener la misma efectividad que en el primer tiempo no le permitieron a los dirigidos por Scaloni aumentar la ventaja, algo que sorprendentemente cuando parecía que se bajaba el telón del partido lo terminó pagando caro. En una ráfaga Francia empató el encuentro con dos goles de Kylian Mbappé, su figura estelar y al mismo tiempo un jugador en el que generó una cierta dependencia en el último tiempo. Así, sacando toda su jerarquía a la luz, el delantero del PSG se encargó de estirar la definición al tiempo extra.

Leo Messi compartió una reflexión a un mes de haber ganado el mundial de Qatar 2022: "Todavía no puedo creerlo"

Por la cabeza del groso de los hinchas argentinos debe haber pasado la sensación de que Francia sería una aplanadora en el tiempo extra aferrándose al envión anímico que significa meter dos goles en menos de diez minutos y empatar una final que parecía perdida. Pese a ese negativo pensamiento, Argentina sacó pecho nuevamente en un momento crítico y dominó en gran medida las acciones del tiempo extra. Pecando de desprolijo por momentos, ambos equipos le sirvieron en bandeja al rival posibilidades de ponerse arriba en el marcador.

Quien golpeó primero fue Argentina. Con un gol que tuvo su grito sagrado atado al suspenso por la posibilidad de un presunto offside y ante la duda de si el balón que impactó Messi cruzó completamente la línea del arco de Hugo Lloris. Para devolverle el alma al cuerpo a los simpatizantes argentinos el gol del rosarino fue legítimo en todos los ángulos, Lautaro Martínez, quien participó de la jugada, estaba habilitado por Raphael Varane y finalmente el remate de Messi ingresó en el arco para aferrarse una vez más a la ilusión de que el campeonato estaba cerca.

Otro baldazo de agua fría apareció en los pies del 10 francés. Al igual que el descuento, Mbappé venció al “Dibu” Martínez a través de los doce pasos luego de que se le cobrará una mano a Gonzalo Montiel en su afán de cubrir un remate que buscaba peligrar el arco albiceleste. A partir de entonces los nervios en ambos equipos se llevaron el protagonismo. Errores poco comunes en jugadores de este calibre aparecieron lógicamente en un momento del partido que la pelota se quemaba. Francia tuvo una chance clarísima que ante la atenta mirada de los hinchas era gol, pero que finalmente tuvo otra heroica intervención del arquero argentino, del ángel bajo los tres palos que defendió la camiseta argentina, deteniendo el remate a quemarropa de Randal Kolo Muani.

Inmediatamente, en la contra de ese ataque francés, Argentina enhebró una linda jugada que terminó con centro a la cabeza de Lautaro Martínez que desvió su envió demasiado ancho, cuando Enzo Fernández entraba en soledad pisando el punto penal. Así todo indicaba que el destino tenía preparada la definición en la tanda de penales.

La emotiva publicación del Chiqui Tapia a un mes de la consagración de la Selección Argentina

En la definición desde los doce pasos quien agigantó una vez más su figura fue el “Dibu” Martínez. Al igual que en la tanda ante Países Bajos donde detuvo dos remates, el arquero nacido en Mar del Plata se puso la capa de héroe para aportar su enorme granito de arena en la conquista argentina. Detuvo el segundo remate a cargo de Coman, futbolista que ingresó en el segundo tiempo y generó muchos dolores de cabeza. Luego aprovechando la efectividad de sus compañeros, en el siguiente remate de los galos, el Dibu hizo lo imposible para imprimirle más nervios a Tchuameni previo a su penal. El juego psicológico del arquero del Aston Villa funcionó a la perfección, ya que el volante francés desvió su remate para acercar a la Argentina un pasito más a su cometido. 

Para enmendar su error, quien se hizo cargo del último penal que significaba nada más y nada menos que el campeonato del mundo fue Gonzalo Montiel. Demostrando ser un experto a la hora de los remates desde los doce pasos, sobre todo para muchos que no seguían de cerca en esa materia el ex River, Montiel cruzó su remate cuando Lloris voló en la dirección contraria llenando la red de gol. Una vez que el remate del defensor del Sevilla llegó a un destino seguro, en el aire se suspendió una sensación única de euforia, de alegría, de emoción, pero también de desconocimiento, de que estaba sucediendo algo soñado. Luego de tanto sufrimiento la Scaloneta, con Messi a la cabeza lograba su cometido de gritar nada menos que campeón del mundo

Sorteando la adversidad que golpeó la puerta de Argentina desde el primer partido, el equipo de Lionel Scaloni que demostró ser un plantel fuerte, unido por un mismo objetivo, bajándole el pulgar a los momentos críticos que le tocó atravesar. Luego de la derrota ante Arabia Saudita en el debut, la cual implantó ciertas dudas, no fue suficiente para bajar a la selección de su sueño mundialista. A partir de entonces fueron todas finales una atrás de la otra. El duelo con México que sirvió para asentar las presencias de Julián Álvarez y Enzo Fernández en el once inicial se ganó con más corazón que fútbol, pero que a fin de cuentas sirvió para sumar sobre todo desde el aspecto anímico.

Con Polonia aparecieron síntomas de aquel seleccionado que se acostumbró el hincha a ganar gustando y siendo el protagonista. Allí otra presencia estelar se hizo presente ante las dudas en el medio del cuerpo técnico argentino por la baja de Gio Lo Celso. Se trata de Alexis Mac Allister, que al igual que los dos juveniles ex River, llegó silbando bajito para luego ser la tapa de todos los diarios. Una pieza clave en el equilibrio del medio, un nuevo socio para Messi y un lindo dolor de cabeza a futuro para Scaloni en cómo formar el medio para lo que se venga.

Los dos jugadores de la Selección Argentina que podrían abandonar sus equipos

En octavos, luego de la recuperación a tiempo en Fase de Grupos para finalizar primero en su grupo, el rival fue Australia. Desde el vamos un rival que cualquier otro clasificado hubiese optado por tener como contrincante. Argentina dominó las acciones siguiendo la lógica diferencia entre un plantel y otro. El resultado le quedó un tanto corto aplicándole cierto suspenso en la recta final con el descuento de los oceánicos, pero que a fin de cuentas quedó en un pequeño susto. En cuartos aparecía Países Bajos, un viejo conocido que traía buenos recuerdos de Brasil 2014. Siguiendo la definición de la cita mundialista en el país vecino, en Qatar el pasaje a semis se sentenció a través de los penales.

Argentina dominó las acciones y parecía que se llevaba una semifinal de una manera holgada ante un rival complicado. Siendo una especie de deja vu, de lo que sería en el futuro en la final, el equipo de Louis Van Gaal empató el partido en una ráfaga de goles. Estirando la definición a los penales, a quien llamaron fue al Dibu que respondió con creces rememorando los penales ante Colombia que fueron clave en la conquista de la Copa América 2021. En esta primera determinante definición por penales quien se hizo cargo del último remate argentino fue Lautaro Martínez. El delantero del Inter que había sembrado algún tipo de dudas respecto a su nivel se encargó de callar esas críticas pateando un penal digno de un crack. Así el pase a semis estaba sellado.

La confesión de Lionel Scaloni sobre la final del Mundial: "No volví a verla"

En semis cambiando rotundamente la definición de los partidos ya que Argentina ganó el duelo ante otro duro rival como lo es Croacia, de manera holgada sin ningún tipo de sufrimiento. Es cierto que el equipo de Luka Modric impuso las condiciones en un principio, pero desde el gol de Messi, Argentina encaminó una victoria sin levantar el pie del acelerador. Así, casi haciendo como si fuese un partido más, la Scaloneta sorteó a Croacia por 3-0 y se metió en una nueva final de la Copa del Mundo luego de ochos años. 

En la máxima cita aparecía Francia, un duelo especial, con sed de revancha por lo sucedido en Rusia 2018 y también ante la posibilidad de bajar al campeón reinante que quería seguir haciendo historia. Con Messi a la cabeza, apoyado por un excelso plantel que se desvivió en cada partido, Argentina escribió el guión de una película que quedará en el corazón de todos los argentinos. Dejando en el camino a Francia, un mes atrás, Argentina se depositaba en lo más alto ante la mirada del mundo. El primer gran recuerdo del campeonato del mundo que vivirá por toda la eternidad.

JL