El director del hospital de Quitilipi, Daniel Alfredo Acuña, se refirió al escándalo por la falsa médica conocida como la “Rímolo chaqueña” y aseguró que el caso expuso debilidades estructurales del sistema sanitario. En una conferencia de prensa, el profesional calificó a la acusada como una “usurpadora de matrícula y delincuente” y sostuvo que la situación lo dejó “estafado en su buena fe”.
Según publicó Diario Norte, Acuña explicó que la mujer ya formaba parte del hospital antes de su llegada a la dirección y que incluso había trabajado en otras zonas sanitarias, lo que evidencia que el problema excede a una institución puntual.
El director reconoció que existieron errores, pero insistió en que la responsabilidad no puede reducirse únicamente al nosocomio. “Admito que hubo errores, no me saco la responsabilidad, pero la falla fue en el sistema”, sostuvo. En ese sentido, remarcó que el ingreso de la falsa médica se dio en un contexto donde es necesario cubrir guardias de urgencia, muchas veces apelando a la confianza y referencias informales ante la falta de profesionales disponibles.
Detuvieron a la “Rímolo chaqueña” y será trasladada a Chaco en las próximas horas
Cómo funcionaban las guardias
Acuña detalló que las guardias no siempre cuentan con contratos formales y que los médicos no están obligados a cubrirlas, lo que genera dificultades para sostener el servicio. También señaló que no existe una “caja chica” para afrontar pagos inmediatos, lo que complejiza aún más la contratación en contextos de urgencia.
El director aseguró que, una vez detectada la situación, se actuó de manera inmediata: la mujer fue apartada de sus funciones y se remitió toda la documentación correspondiente. “Nunca se ocultó nada. Hay que actuar con seriedad, sin especulaciones”, afirmó. Además, confirmó que la falsa médica habría firmado certificados de defunción, aunque evitó precisar la cantidad debido al secreto de sumario.
Impacto en el sistema de salud local
El caso ya genera consecuencias concretas en el funcionamiento del hospital. Según se informó, a partir de este episodio se restringirá la posibilidad de que profesionales sin contrato formal cubran guardias, lo que podría agravar la falta de médicos en la zona.
En ese marco, autoridades sanitarias advirtieron que Quitilipi, como hospital regional, cumple un rol clave como primer nivel de atención antes de derivaciones a Sáenz Peña, por lo que la situación podría afectar la capacidad de respuesta del sistema.