La expectativa por una definición sobre las deudas nacionales con la provincia de Corrientes quedó trunca. La primera reunión oficial entre el gobernador Juan Pablo Valdés y el ministro de Economía, Luis Caputo, fue postergada sin una nueva fecha confirmada.
El mandatario provincial tenía planeado viajar este lunes a la Capital Federal, pero la cita fue cancelada por la Casa Rosada poco antes de que iniciara el traslado.
A pesar de que el encuentro venía siendo anunciado por Juan Pablo Valdés desde la semana pasada, fuentes gubernamentales confirmaron que el titular de la cartera económica suspendió la audiencia alegando problemas de agenda. El desplante administrativo posterga temas críticos para las arcas y la infraestructura correntina.
IPS y el predio del exRegimiento 9
Uno de los ejes centrales que el gobernador llevaba en carpeta era la cancelación de las deudas que la Nación mantiene con el Instituto de Previsión Social (IPS). Ante la falta de flujo de fondos, Juan Pablo Valdés tenía previsto proponer una compensación histórica: la entrega a la provincia de los predios del exRegimiento de Infantería 9, un espacio estratégico para el desarrollo urbano de la capital.
Asimismo, la agenda incluía la urgencia por el puerto de Ituzaingó. El Gobierno provincial busca acelerar su habilitación definitiva y solicitar que los futuros trabajos en la Hidrovía contemplen el refulado en esa zona específica del río Paraná para garantizar la operatividad de la terminal.
El factor Alal y la apertura de importaciones
La crisis sociolaboral en el sur provincial también formaba parte del temario. Ante el cierre de la textil Emilio Alal en Goya, que dejó a 260 familias sin sustento, el gobernador planeaba manifestar su preocupación por la apertura de importaciones.
Para la administración de Juan Pablo Valdés, esta variable macroeconómica impulsada por el Gobierno nacional ha sido determinante en el desplome del sector manufacturero local.
Por el momento, sin una nueva convocatoria en el horizonte, los reclamos de Corrientes permanecen en lista de espera ante un Palacio de Hacienda que prioriza su propia dinámica de gestión.