La comunidad católica de Corrientes se ve sacudida por una controversia sin precedentes tras el casamiento de una pareja trans en la iglesia Nuestra Señora de Pompeya.
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El evento, que tomó estado público en los últimos días, motivó una tajante respuesta del Arzobispado de Corrientes, que ya inició un proceso de oficio para aplicar posibles medidas canónicas disciplinarias.
La boda de Solange e Isaías, celebrada bajo el rito católico, desafió las normas tradicionales de la institución, generando una inmediata reacción de la curia local. A través de un comunicado oficial, el Arzobispado señaló que la omisión de las condiciones esenciales para el sacramento "desvirtúa su significado profundo" y genera "confusión en la comunidad de los fieles".
Medidas disciplinarias y "omisión de formalidades"
El comunicado del Arzobispado fue contundente respecto a la falta de trámites previos. "En esta Sede Arzobispal en ningún momento se recibió la documentación eclesiástica correspondiente a las formalidades requeridas para el tratamiento de estos casos", explicaron desde la institución.
Por este motivo, el Arzobispo procedió a actuar conforme al Derecho Canónico, emitiendo advertencias y analizando sanciones para los responsables de autorizar o llevar adelante la ceremonia.
Si bien la Iglesia afirma mantener un compromiso de "acoger y acompañar a las personas", aclararon que cualquier acto debe ser fiel a la doctrina y al orden jurídico que asegura la "correcta celebración de los sacramentos".
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La respuesta de la Parroquia de Pompeya
Por su parte, la Parroquia Nuestra Señora de Pompeya, escenario del polémico enlace, emitió su propio descargo. Aunque evitaron brindar detalles por "respeto a la intimidad de las personas involucradas", los responsables del templo subrayaron que el matrimonio cristiano exige que no existan impedimentos canónicos y que el consentimiento sea "tal como la Iglesia lo entiende".
Para evitar futuros incidentes, la parroquia adelantó que se "reforzarán los procedimientos de entrevista, preparación y verificación" de los contrayentes.
El caso reabre un debate profundo en la sociedad correntina sobre la inclusión de las diversidades en instituciones tradicionales y los límites de la normativa eclesiástica vigente frente a los cambios sociales.