OPINIóN
Buen ejemplo

China, India y Chile crecieron al abrirse al comercio internacional

La reactivación económica depende en gran medida del sector productivo, el campo y 437.800 empresas de pequeños y medianos emprendedores. Argentina debe aprovechar al máximo su potencial exportador, sobre todo en alimentos con valor agregado, como los gourmet impulsados por tecnologías innovadoras.

Miel
ANMAT prohibió la venta y producción de una miel en todo el país | Pixabay

El futuro de Argentina está estrechamente ligado al desarrollo de su sector productivo y al impulso de los emprendedores y las pequeñas y medianas empresas (pymes). Estos agentes económicos tienen el potencial de transformar el panorama económico del país, pero para lograrlo, es fundamental reconocer y apoyar su labor. La reactivación económica y el progreso sostenible dependen en gran medida de estos actores dinámicos.

En nuestro país, los emprendedores han demostrado ser capaces de adaptarse rápidamente a los desafíos, creando empleo y generando riqueza en momentos en que el Estado se ve obligado a desvincular a trabajadores. Con más de 436.800 empresas dentro del segmento emprendedor, representan una fuerza vital para la economía nacional.

Es esencial que Argentina aproveche su potencial exportador, especialmente en el sector alimenticio. La Unión Europea, con su amplia población y consumidores ávidos de productos diferenciados, representa un mercado estratégico para los emprendedores argentinos. Diversificar la oferta hacia productos con valor agregado, como alimentos gourmet impulsados por tecnologías innovadoras, puede ayudar a destacar a Argentina en el escenario internacional.

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El campo, a menudo criticado, seguirá siendo el motor de la economía argentina, siendo el sector que paga las cuentas y sufre una despiadada explotación por parte de la política que se niega a perder privilegios. 

Para tener éxito en el mercado europeo, es crucial construir marcas nacionales sólidas que diferencien los productos argentinos y establezcan conexiones emocionales con los consumidores. Contar historias auténticas sobre la procedencia y calidad de los productos puede generar lealtad y posicionar a Argentina como un país productor de excelencia.

Los emprendedores argentinos, acostumbrados a desarrollarse sin crédito y sin inversión, representan una oportunidad única para los fondos que buscan inyectar capital y desarrollar empresas basadas en el modelo exportador. Apoyar a estos emprendedores y fomentar un ambiente propicio para su crecimiento es fundamental para el futuro de Argentina. Es hora de apostar por un cambio desde la base, construyendo un camino sostenible hacia el progreso y la estabilidad.

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Es alentador ver que cientos de inversores están mirando hacia Argentina con interés en invertir en emprendedores y pymes, especialmente en sectores como alimentos y tecnología. Sin embargo, es preocupante que los economistas, abordados por cuestiones personales, vayan a los espacios de televisión y critiquen el plan económico de Milei sin reconocer la importancia que tiene para el país construir una base de negocios que abra la puerta a la inversión y al desarrollo.

La historia económica está repleta de ejemplos de países que han pasado de tener economías cerradas, causantes de pobreza para su población, a abrirse al comercio internacional, obteniendo beneficios significativos en términos de crecimiento económico y desarrollo. Estos casos ofrecen lecciones valiosas para Argentina, que podría seguir un camino similar para impulsar su propio desarrollo económico.

Uno de los ejemplos más destacados es el de China. A finales de la década de 1970, China inició un proceso de reformas económicas que incluyó la apertura de su economía al comercio internacional. Esta decisión permitió a China beneficiarse de la globalización, convirtiéndose en una potencia económica mundial en las décadas siguientes. La apertura de China al comercio internacional ha contribuido significativamente a su crecimiento económico y a la reducción de la pobreza en el país.

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Otro ejemplo notable es el de India. En la década de 1990, India adoptó una serie de reformas económicas que liberalizaron su economía y la abrieron al comercio internacional. Estas reformas han contribuido a acelerar el crecimiento económico de India y a mejorar su posición en la economía mundial. India ha logrado atraer inversión extranjera directa y diversificar su base exportadora, lo que ha contribuido a su desarrollo económico.

En América Latina, Chile es un ejemplo destacado de un país que ha pasado de tener una economía cerrada a abrirse al comercio internacional. En la década de 1970, Chile inició un proceso de liberalización económica que incluyó la apertura de su economía al comercio internacional. Esta decisión ha contribuido a acelerar el crecimiento económico de Chile y a diversificar su base exportadora, lo que ha contribuido a su desarrollo económico.

Estos ejemplos muestran que la apertura al comercio internacional puede ser un motor poderoso para el crecimiento económico y el desarrollo. Argentina podría beneficiarse de seguir un camino similar, impulsando reformas económicas que fomenten la apertura de su economía al comercio internacional y apoyando a sus emprendedores para que puedan aprovechar las oportunidades que ofrece el mercado global.

En un momento donde los "chamanes de la catástrofe" viven llevando a la sociedad el desánimo, debemos golpear las puertas de inversores y potenciales clientes en el exterior. El camino de la reactivación no será simple, pero será más rápido de lo que nos quieren convencer.

No la ven. Pero los argentinos luchamos por otro destino para este país. 

*Presidente de la Unión de Emprendedores de la RA