25th de February de 2021
OPINIóN Otra víctima de este 2021
11-02-2021 17:13

Úrsula Bahillo y Ni una menos

Desde Ni una menos, y ahora con Úrsula, se escucha el mismo reclamo: un Estado presente que realmente proteja a las mujeres.

11-02-2021 17:13

La foto de un perro sentado al sol con las patas delanteras apoyadas en la tierra ocupan la mayor parte de la imagen, las patas típicas de un callejero y, aunque no se ve, podemos adivinar la cara y las mil miradas expresivas, como las que tienen todos esos perros. “Sí amiga. 7 meses. Me pegó. Me callé siempre. Hasta que me vi muerta. Por eso lo denuncié” 22.34  Este es el texto sobre esa imagen. Es la captura de pantalla de una conversación por whatsapp. Es lo que le escribió Ursula Bahillo a una amiga. Una de las amigas que la acompañaba y que hoy comparte algo de esas conversaciones en las redes del femicidio que conmueve a la Argentina.

¿Qué hace que un caso particular de femicidio estalle en un reclamo que hace gran parte de la sociedad con más fuerza que en otros casos? Seguramente distintas variables entran en juego en contextos específicos. Pero, en este caso, la indignación viene de la mano de algo que coquetea con la certeza: esta muerte se podría haber evitado.

Se conocieron la cantidad de denuncias hechas por Ursula, la violación de la perimetral por parte del ahora acusado, la espera del botón antipánico, el ninguneo de agentes policiales e integrantes del poder judicial que sufrió Ursula. Distintas capas de un Estado que falló en varios niveles y por distintas razones que debemos saber: encubrimiento, negligencia, inacción, incuplimiento de los deberes.

Se conocieron la cantidad de denuncias de Úrsula, la violación de la perimetral, la espera del botón antipánico, el ninguneo de agentes policiales y del poder judicial.

Pero en esa conversación está la clave del dolor y la bronca. “Me callé siempre hasta que me vi muerta por eso lo denuncié”. Ursula denunció para no morir y murió.

Una vez más, el reclamo es el mismo desde los inicios del Ni una menos: un Estado presente que realmente proteja a las mujeres, perspectiva de género en el poder judicial y capacitación para todos aquellos que atienden las denuncias en especial los agentes policiales.

Y junto a la indignación por el femicidio de Ursula, aparece un desfile extraño y rancio. El feminismo mata, fue tendencia en twitter después de conocida la noticia y el twitero conocido como el Presto hizo “chistes” sobre Ursula (antes había sido felicitado por Patricia Bullrich por su supuesta incorrección política). Las redes se inundaron de librepensadores y fascistas por un click o un me gusta. ¿Hasta dónde llegarán? O mejor aún, ¿a qué parte de la sociedad representan, a cuántos?

Sergio Berni decidió la intervención de la Comisaría de Rojas pero también, en un acto de entrega de patrulleros, no se privó de sus dotes militares.

Y además, el ministro de Seguridad de la Provincia, Sergio Berni decidió la intervención de la Comisaría de Rojas pero también, en un acto de entrega de patrulleros, no se privó de sus dotes militares y les gritó a los agentes formados “Firmes, Orden. Descansen”, protagonista de su propio show, bizarro e innecesario. Justo después del femicidio no parece falta de timing político viniendo de quien quiere ser candidato, sino más bien parte de su campaña en para ese electorado que se disputa con Patricia Bullrich.

Las responsabilidades por el femicidio de Ursula son muchas, no se puede culpar a una persona, un gobierno o un ministerio, pero si se espera y se exige que quienes ocupen lugares tomen al tema como prioridad y seriamente.

Porque Ursula denunció para no morir, y denunció y murió.

Ni una menos.

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