OPINIóN
Efemérides 4 de marzo

Día Mundial de la Obesidad: Sigue la lucha contra esta enfermedad

Lejos de algunos estigmas (“lo que te falta es fuerza de voluntad”) multiplicidad de factores influyen -estrés, predisposición genética, alimentos procesados, etc- en esta patología que puede desencadenar diabetes, cardipatías y algunos tipos de cáncer.

Los hombres con obesidad tienen 7 veces más probabilidad de tener diabetes.
Los hombres con obesidad tienen 7 veces más probabilidad de tener diabetes. | Reperfilar

Cada 4 de marzo bajo el auspicio de la Federación Mundial de la Obesidad, es fundamental reflexionar sobre la naturaleza y el tratamiento de esta enfermedad que afecta a millones en todo el mundo.

El trastorno del peso corporal va más allá de la fuerza de voluntad o el autocontrol. Se trata de un trastorno inflamatorio complejo, caracterizado por un exceso de grasa corporal. Su desarrollo está influenciado por una variedad de factores, entre ellos el estrés, la regulación del apetito, la predisposición genética y el consumo de alimentos procesados. Estos elementos interactúan de manera multifacética, contribuyendo a la complejidad de la condición.

El objetivo principal de esta jornada es generar conciencia y promover acciones concretas para prevenir y revertir la obesidad a nivel mundial. Esta condición no solo aumenta el riesgo de enfermedades graves como la diabetes, patologías cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer, sino también tiene un impacto significativo en la calidad de vida de quienes la padecen.

Es esencial enfrentarla de manera integral, considerando diversas opciones terapéuticas. Además de adoptar hábitos saludables, debemos reconocer la importancia de abordar los aspectos psicológicos y el manejo del estrés. Esto implica implementar terapias psicológicas, programas de asesoramiento nutricional y actividades físicas adaptadas. Al integrar estas dimensiones, podemos mejorar la efectividad del tratamiento y la calidad de vida de estos pacientes.

Más de mil millones de personas en todo el mundo padecen obesidad, el doble que en 1990

Es alentador observar el progreso en el ámbito legislativo y de políticas públicas en Argentina. Ejemplos claros de esto son la ley 26.396, que declara de interés nacional la prevención y control de los trastornos alimentarios, y la resolución 1420/2022, que amplía las coberturas y prestaciones para el tratamiento de la obesidad. Estos avances representan pasos significativos hacia una atención más integral de esta enfermedad en nuestro país.

Obesidad y estrés

El cortisol, conocido como la hormona del estrés, es producido por las glándulas suprarrenales y se activa en momentos de ansiedad. Durante la pandemia y los subsiguientes períodos de confinamiento, se observó un aumento significativo en los niveles de angustia en la población. Este estado de nerviosismo prolongado ha sido asociado con el incremento de peso y la redistribución de la grasa corporal, especialmente hacia áreas como la grasa abdominal, lo que genera mayor riesgo de padecimientos cardiovasculares.

El sedentarismo puede llevar a un consumo desordenado de alimentos poco saludables, empeorando la situación. Además, la ansiedad puede afectar nuestro ritmo circadiano, perturbando nuestro reloj biológico y contribuyendo así a hábitos alimenticios poco saludables.

Por otro lado, el estrés puede impactar nuestras emociones al activar el cortisol, que influye en la amígdala, una región cerebral clave para regular nuestras respuestas emocionales. Esto puede intensificar la ansiedad y otras reacciones emocionales.

Obesidad: qué recomiendan los especialistas para frenar su avance

La epidemia de Covid-19 ha tenido un impacto significativo en las personas. Según datos recientes, más del 50% de los argentinos admite haber aumentado de peso durante este período. La ansiedad, impulsada por el estrés prolongado, ha sido identificada como una causa principal.

Por otra parte, un estudio realizado en nuestro centro médico, reveló que la mayoría de los encuestados experimentaron un aumento de peso, siendo preocupante el porcentaje que ganó entre 5 y 10 kg. Aunque algunos lograron perderlo, es evidente la necesidad de abordar de manera efectiva este problema y fomentar la actividad física.


Lucha contra la obesidad

El aumento del sobrepeso supone un desafío creciente para la salud pública, requiriendo un enfoque integral que aborde no solo los aspectos físicos, sino también los emocionales y sociales. En la práctica clínica, resulta fundamental proporcionar a los pacientes un diagnóstico preciso y un tratamiento completo que incluya cambios en los hábitos de vida, opciones de alimentación mejoradas, actividad física adaptada y, en ocasiones, intervención farmacológica. No obstante, estos esfuerzos se ven obstaculizados por los cambios en el estilo de vida moderno y la prevalencia de alimentos procesados.

Además, la presión de los estándares de belleza poco realistas contribuye a la discriminación hacia quienes sufren de obesidad, perpetuando un ciclo de exclusión. Es crucial desafiar estas percepciones distorsionadas y promover una comprensión empática de esta compleja enfermedad, abriendo así la posibilidad de crear entornos más inclusivos y accesibles que respalden estilos de vida saludables y el bienestar de todas las personas.

*(M.Nº 62441.), endocrinóloga de amplia trayectoria y referente en su área a nivel nacional e internacional. Especialista en estrés.