lunes 05 de diciembre de 2022
OPINIóN Guerra en Ucrania

Las repercusiones en la economía

28-10-2022 23:55

Tras la expansión económica y la relativa recuperación registrada en 2021, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) señala que el crecimiento económico pasará del 6,3% en 2021 a aproximadamente 2,1% en 2022. De esta manera la región retorna al bajo crecimiento que la caracterizó en los últimos tiempos. Dadas las repercusiones de la guerra entre Rusia y Ucrania, las estimaciones de incertidumbre y retorno al lento crecimiento se han profundizado.

En 2021 la región mostró una fuerte recuperación con diferentes capacidades debido a los procesos de vacunación y la implementación de políticas para atenuar los efectos de la pandemia. Sin embargo, la guerra en Ucrania intensificó las presiones inflacionarias y la desaceleración de la actividad económica que ya se encontraban en curso, y en 2022 el efecto rebote desaparecerá con daños en la actividad económica mundial.

Si bien la guerra ahonda la crisis global, al igual que en las anteriores crisis el deterioro económico es desigual: es agudo en algunas subregiones/países e industrias y prácticamente nulo en otras.

De acuerdo con la CEPAL, las economías de la región afrontan un escenario complejo en 2022, no solo por la desaceleración de la economía y el comercio internacional, sino también por la creciente inflación, la contracción de los mercados laborales y el aumento en la desigualdad. A esto se suman disrupciones de la producción energética y el incremento de sus precios, la crisis alimentaria, la caída de la demanda externa y la volatilidad financiera.

Según el informe de la CEPAL, Repercusiones en América Latina y el Caribe de la guerra en Ucrania: ¿cómo enfrentar esta nueva crisis?, el crecimiento para 2022 apunta importantes diferencias. Mientras que ALC crecerá 1,8% y América Latina 1,7%, América del Sur crecerá solo 1,5% y las economías centroamericanas registrarán un crecimiento de 2,3%. Y en cuanto al crecimiento del Caribe, si se excluye a Guyana, el crecimiento sería de 4,7% pero si se incluye aumentaría a 10%.

En el comercio internacional, las economías que más sufrirán serán las del Caribe y Centroamérica dada su condición de importadores netos de energía, lo que se reflejará en las presiones sobre la balanza comercial.

A pesar del escaso peso del comercio entre México y Rusia y Ucrania, la guerra ahonda las tendencias al alza de la inflación y las tasas de interés en detrimento de la actividad económica. Esto incide en una escalada de precios de bienes y servicios. En lo que respecta a Brasil, la volatilidad de los precios de los fertilizantes y la reducción de su suministro han sido desastrosas para esta economía. Brasil concentra el 56% de las importaciones de fertilizantes que llegan a la región desde Rusia, Ucrania y Bielorrusia, lo que presiona fuertemente al sector agrícola brasileño.

Por tanto, las previsiones de crecimiento para las dos principales economías de la región también son diferenciadas. La Cepal estima que México crecerá 2,3% en tanto que Brasil alcanzará solo un 0,4% en 2022.

En cambio, los efectos serán positivos para las naciones exportadoras de productos energéticos como Venezuela, Trinidad y Tobago, Colombia y Bolivia, debido al incremento en los precios del petróleo, el gas y el carbón. No obstante, como estos países son importadores de derivados, los efectos también pueden ser negativos.

Finalmente, el conflicto entre Rusia y Ucrania puede desencadenar en una crisis global de alimentos, principalmente por la pérdida de capacidad productiva agrícola de Ucrania y la parálisis del comercio de cereales y fertilizantes con Rusia. Para evitar esta situación, la articulación regional es fundamental y se debe reactivar el Plan de Seguridad Alimentaria, Nutrición y Erradicación del Hambre de la Comunidad de los Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) 2025 y adecuarlo al contexto actual.

*Doctora en Economía Política del Desarrollo. (@Latinoamerica21).

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